En la cuna de la imprenta: incunables, control y patrimonio.

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La biblioteca  de la Universidad Complutense de Madrid pone a disposición pública el material de las XXVII Jornadas FADOC,  ‘En la cuna de la imprenta: incunables, control y patrimonio’, celebradas los días 25 y 26 de abril de 2018 en la Facultad de Ciencias de la Documentación de la Universidad Complutense de Madrid, coordinadas por Fermín de los Reyes.

Algunas de las conferencias que podemos encontrar serían: 

Y los impresores de libros se multiplican sobre la tierra : incunables en Albacete.

“… et impressores librorum multiplicantur ¡II terra”
[y los impresores de libros se multiplican sobre la tierra]
(frase humorística de W. Rolevinck en su Fasciculus temporum, 1474)

luz tras las tinieblas albacete - Búsqueda de Google

Francisco Mendoza Díaz-Maroto . La luz tras las tinieblas: incunables en Albacete. [Catálogo de exposición ]. Albacete : Diputación Provincial, Biblioteca Digital de Albacete «Tomás Navarro Tomás», 2008. ISBN: 978-84-691-0937-3

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Los especialistas están de acuerdo en que el término incunable debe reservarse a los impresos del siglo XV, es decir, desde la invención de la imprenta por Gútenberg (hacia 1452/1453) hasta el año 1500 inclusive. Sin embargo, la palabra se aplica también a los primeros libros impresos en América, ya en el siglo XVI, en los virreinatos de Nueva España y Perú. En general, el número de impresos de ese período histórico es muy limitado, y suelen constituir la parte más preciada de las bibliotecas, tanto públicas como privadas.

La provincia de Albacete no reunía, hasta ahora, las condiciones ideales para la conservación en ella de estos incunables. Aquí no hubo impresos de esta naturaleza por la sencilla razón de que la imprenta no llegó a esta provincia hasta 1811.
De ahí la importancia de dar a conocer estas preciosas y raras piezas, algunas de las cuales pueden considerarse únicas, de este Patrimonio Bibliográfico, especialmente aquellas que, por ser de propiedad privada, no son accesibles para los investigadores, que muchas veces ni siquiera saben de su existencia.

Que nosotros sepamos, sólo una vez se han reunido en una Exposición incunables de bibliotecas públicas y privadas, y nunca se han expuesto juntos incunables propiamente dichos (europeos) y americanos (en concreto, mejicanos).
Los que aquí pueden contemplarse son 36 (incluyendo un trío de incunables americanos), y conviene resaltar que dos de ellos están impresos en Castilla-La Mancha: en Toledo y en Huete (Cuenca).

CORPUS IURIS CIVILIS. CODEX JUSTINJANUS, cum glossa ordinaria Francisci Accursii et Summaria Hieronymi Clarii. Venetiis, Baptista de Tortis, 31 de julio de 1495.
Folio 189 vº. reconstruido mútilo, con capitales lombardas, manecillas y apostillas manuscritas.

Aunque no sean muchos y gran parte de ellos se encuentren en estado fragmentario, algunos de ellos son muy interesantes, por ejemplo el impreso con los tipos de Peter Schoeffer, principal colaborador -y sucesor- de Gutenberg (se trata del primer libro de viajes que vio la luz de la imprenta: la Peregrinatio in Terram Sanctam, Maguncia, 1486), la primera enciclopedia impresa en el mundo (Rudimentum novitiorum, Lübeck, 1475) o el más antiguo libro español con grabados (Fasciculus temporum, de Sevilla, 1480).

Además  de algunos ejemplares únicos en el mundo:
Es el caso del magnífico Cuaderno de alcabalas impreso en Huete en 1485, e igualmente de al menos cuatro fragmentos de propiedad particular: un Floretus realizado en Burgos c. 1500 por el maestro Fadrique de Basilea, unas Horae para uso de la diócesis de Lieja que vieron la luz en París c. 1500, un Breviarium también parisino de c. 1499 y un bello Graduale mejicano anterior a 1570.

Libros raros y otras joyas de papel leonesas

Las bibliotecas de San Isidoro y la Catedral de León preservan libros tan raros que hasta el Vaticano pidió prestado uno en el que Colón cuenta que vio sirenas.

  • SAN ISIDORO DE LEÓN

Novus Orbis es un impreso editado en Holanda en 1531 donde se recogen los relatos de Cristóbal Colón sobre las llamadas Indias Occidentales, así como de otros intrépidos marinos como Martín Alonso Pinzón o Américo Vespucio. Una auténtica rareza y, por tanto, muy valioso. Lo preserva la colegiata de San Isidoro de León en su espectacular biblioteca, un auténtico cofre del tesoro.

Además de obras únicas en el mundo, 800 documentos en pergamino y casi 300 incunables, San Isidoro posee 1.055 libros antiguos o raros de los siglos XVI, XVII y XVIII. Novus Orbis, titulado en castellano Descripción del nuevo orbe, regiones e ínsulas desconocidas para los antiguos, es tan especial que la Santa Sede lo pidió prestado en 1992 para mostrarlo en el pabellón del Vaticano en la Expo de Sevilla.

La Biblia Visigótico-Mozárabe de San Isidoro está considerado uno de los veinte libros más extraños del mundo. Esta Biblia, fechada en el año 960, tiene una historia fascinante. Los especialistas creen que las figuras del miniaturista Florencio guardan un extraordinario parecido con los personajes del Guernica de Picasso, quien tuvo oportunidad de contemplar esta joya en una exposición en París en 1937. Esta biblia incluye textos de Prisciliano, condenados por herejía en el siglo VI y que se salvaron porque el censor, de nombre Peregrino, los dio de paso sin leerlos. Estas ‘páginas prohibidas’ despertaron la curiosidad del teólogo Erasmo de Rotterdam, quien pidió en el siglo XVI una copia a San Isidoro.

La Biblia Visigótico-Mozárabe de San Isidoro

La biblioteca de la colegiata también guarda entre sus estantes el llamado códice 46, un tratado de aritmética que incluye un ensayo sobre la fabricación de monedas, titulado Arte del alguarismo.

  • EL ARCHIVO DE LA CATEDRAL

Otra rareza bibliográfica es la que preserva el Archivo de la Catedral, creado en el año 860, el manuscrito número 15 conocido como Códice Palimpsesto incluye, como segunda escritura, una Biblia del siglo VI que es la más antigua de España.

Antifonario mozárabe

El templo, con más de 1.800 manuscritos, preserva uno de los libros más enigmáticos del mundo: el Antifonario mozárabe. Es un códice manuscrito que contiene los cantos de las celebraciones de la Liturgia hispánica o mozárabe. Es el único texto completo de la liturgia musical mozárabe, y está considerado una joya universal. El códice fue realizado en el monasterio leonés de San Cipriano del Condado en el año 1069 por el abad Totmundo y está dedicado al abad Ikila, que llegó a ser obispo de León. No obstante, reproduce directamente un manuscrito hispano-visigodo del año 672, durante le reinado del rey Wamba. Los signos musicales o ‘neumas’ del Antifonario, pese a ingentes esfuerzos por parte de musicólogos, no han podido ser descifrados hasta la fecha.

 

  • LA UNIVERSIDAD DE LEÓN

Pero no sólo San Isidoro y la Catedral custodian libros singulares y extraordinarios. La propia Universidad tiene una colección de grabados de Goya que en el siglo XIX, cuando la Facultad de Veterinaria tenía su sede en la Iglesia de los Descalzos —que hoy forma parte del Archivo Histórico Provincial—, servían para mostrar a los alumnos la anatomía de los equinos. Otra rareza es un tratado del siglo XVI obra de un conde de Luna que fue embajador.

Valderas, responsable del Archivo General de la Universidad de León, recibió hace tiempo una carta de la Universidad de Beirut. «Estaban haciendo un inventario de los códices en árabe que se conservan en Europa y me pedían datos y fotos de uno que se preserva en la Catedral de León». Se trata de unos evangelios en árabe, escritos en Córdoba en el siglo X y que «no se sabe cómo acabaron en León». Cuenta Valderas que hace treinta años, cuando el Museo de Historia Natural de Madrid hizo ‘limpieza’, regaló a la Universidad de León una colección de revistas de botánica del siglo XIX, con espléndidos grabados, que tenían repetida.

  • La Biblioteca Pública también tiene sus ‘joyas’. Posee más de medio centenar de manuscritos anteriores al siglo XIV y una veintena de incunables. Entre los ejemplares más codiciados por los bibliófilos hay que destacar el Sententiarum libri quatuor, obra de Pedro Lombardo, obispo de París. Se trata de un manual teológico, estudiado por los grandes pensadores medievales, desde Tomás de Aquino a Martín Lutero. Otro libro excepcional es el Quodlibet septem, de Guillermo de Ockam, de 1487, una primera edición y una de las obras más buscadas por los coleccionistas.
La Biblioteca Pública tiene además el Fasciculus temporum, del cartujo Werner Rolevinck, de 1480, considerado el primer incunable ilustrado de España.
  • La Fundación Monteleón, que convirtió en museo la casa de Botines, tiene planes para convertir la gigantesca sala que durante años sirvió de ‘cuartel general’ a los jerarcas de Caja España, para mostrar el archivo de los Condes de Luna. Una joya de excepcional valor que nunca antes se ha mostrado al público. Este archivo, abarca documentos del siglo XII al XIX, fue rescatado en Francia en su día por el catedrático de Historia Medieval César Álvarez. 51 pergaminos, 931 documentos en papel, 30 libros de archivo, ocho libros manuscritos, tres libros antiguos… en total, 1.052 piezas que narran no sólo la historia de una de las familias nobles más poderosas y representativas del Reino de León, los Condes de Luna y los Quiñones, sino también, y a través de ella, buena parte del devenir de esta tierra y del país entero. De momento, la colección reposa en la cámara acorazada del Centro de Documentación de Caja España-Duero, en la plaza de Santo Domingo.

En este archivo hay obras tan singulares como un incunable del temido inquisidor Torquemada impreso en 1472. El documento más antiguo de este archivo data de 1198. Se trata de una exención de Alfonso IX a un pueblo de Valdeón de hacer facendera, pero también hay legajos firmados por Pedro El Cruel o los Reyes Católicos y un Corán antiguo. Los documentos más singulares del Archivo Municipal se trasladaron hace meses a la Casona de Puerta Castillo. Entre los ‘legajos’ más singulares hay documentos de Sancho IV, Pedro I o los Reyes Católicos, de la Guerra de la Independencia, de incendios que asolaron casas singulares de la ciudad o la historia de San Claudio. También datos y planos de la plaza del Grano desde el año 1700. Nombramientos de corregidores, las pragmáticas de Felipe IV, una visita de Carlos II a León y papeles de las poderosas familias de los Quiñones y los Guzmanes.

  • El Archivo Histórico Provincial, ubicado en el castillo de León que con los años sería también cárcel, entre kilómetros de libros y documentos tiene también sus rarezas. Por ejemplo, el proyecto de tranvía de la ciudad de León de 1913; un Beato del siglo XIII cuya procedencia no está clara y que, antes de llegar a León, estuvo en países como Bélgica o Brasil; o los privilegios de Colinas del Campo y La Cepeda.

FUENTE: DIARIO DE LEON

Un ejemplo para el estudio de la edición de bulas incunables : las indulgencias para la catedral de Huesca

de los Reyes Gómez, F., & Pedraza Gracia, M. J. (2019). Las indulgencias para la catedral de Huesca, un ejemplo para el estudio de la edición de bulas incunablesRevista General De Información Y Documentación29(2), 399-411. https://doi.org/10.5209/rgid.66974

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Resumen

La excepcional conservación de ejemplares de una bula de indulgencias para la catedral de Huesca permite conocer mejor el proceso de impresión y de publicación de estos documentos, frecuentes en el periodo incunable. La necesidad de elaborar ejemplares simultáneos de bulas para vivos y difuntos, junto con la existencia de un único grabado para las primeras, obligó a realizar diversas composiciones que son objeto de un interesante análisis de bibliografía material.

Los incunables de la Biblioteca del Museo Naval de Madrid

Incunables de la Biblioteca del Museo Naval de Madrid

Nieves Rodríguez Amunátegui. Incunables de la Biblioteca del Museo Naval de Madrid. Madrid: Ministerio de Defensa, 2012. e-ISBN: 978-84-9781-762-2

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El Museo Naval de Madrid tiene en su Biblioteca una serie de incunables de gran importancia para la historia de la Astronomía, la Astrología y la Navegación.
Todos ellos ingresaron en el Museo en 1933 procedentes del desaparecido Depósito Hidrográfico. Era esta una institución creada en 1789, en la época en que la Marina española siguiendo la política ilustrada imperante en el siglo organizó una serie de ellas que la situaron entre las más importantes del mundo. Fue cuando se crearon las Academias de Guardias Marinas en las ciudades de Cartagena y Ferrol, el Observatorio de la Armada en la Bahía de Cádiz, el Arsenal de la Carraca y cuando el Ministro Antonio
Valdés pensó en crear un Museo Naval y una Biblioteca para instruir a los oficiales de la Armada.

Para la futura Biblioteca se encargó al oficial, José de Mendoza y Ríos, la compra de libros y se le comisionó para hacerlo en Londres y París. La idea era formar en la Bahía de Cádiz un gran centro náutico y científico en el que estas obras que se iban adquiriendo serían el germen de la misma.

ALFONSO X EL SABIO, REY DE CASTILLA (1221-1284) TABULAE ASTRONOMICAE. Venezia: Johann Hamman, 1492.
GRABADO CON ASTRÓNOMOS. [Alfonso X El Sabio, Rey de Castilla (1221-1284) Tabulae Astronomicae. Venezia: Johann Hamman, 1492.]

La colección de incunables está formada por seis ejemplares editados entre 1482 y 1494. Por orden cronológico, inicia la serie el Libellus Isagogicus de Alchabitius, el ejemplar más antiguo, editado en Venecia en 1482. Continúa la colección con el Liber Quadripartiti y el Centiloquium de Ptolomeo editado en Venecia en 1484. A continuación, un ejemplar que contiene tres obras de tres reconocidos astrónomos, la Sphera de Sacrobosco, la Theorica de Purbachius y la Disputationes contra Cremonensia de Regiomontano, editado en Venecia en 1485. Continúa la serie el Kalendario de Regiomontano, editado en Ausburgo en 1489, y las Tablas Astronómicas de Alfonso X el Sabio en una edición veneciana de 1492; por último, la obra de Angelus Johannes titulada Astrolabum, editada en Venecia en 1494.

La historia de los libros, personas y bibliotecas milanesas entre las ediciones del siglo XV

Exposición Biblioteche riscoperte Ab artis inventae origine

Biblioteca Nazionale Braidense (via Brera, 28 – 20121 Milano)
Del 5 febrero al 28 marzo 2020
De lunes a sábado (de 9.00 a 13.30)
Durante el período de apertura de la exposición, la Biblioteca Nacional Braidense acogerá también dos reuniones dedicadas a algunas experiencias recientes de catalogación y valoración de colecciones incunables

La Biblioteca Braidense tiene una de las mayores colecciones de ediciones del siglo XV en todo el país. Con el fin de dar valor a este inestimable patrimonio cultural, la Región de Lombardía, con la colaboración operativa de la Biblioteca del Centro Europeo de Investigación para la Edición de Libros (CRELEB) de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán, apoyó un extenso trabajo de censo y catalogación de todo que ha llevado más de tres años de esfuerzo y que finalizó hace unos meses. Ahora una descripción detallada de la herencia Braidense está disponible en línea de manera gratuita para los investigadores de todo el mundo, en la gran base de datos internacional: Material Evidence in Incunabula.

Missale Curiense, Augsburg, Erhard Ratdolt, 11 agosto 1497

El recorrido de la exposición Biblioteche riscoperte Ab artis inventae origine, se divide en tres secciones: la primera introducirá al visitante en los aspectos típicos del libro impreso del siglo XV, poniendo de relieve los elementos de novedad e invitándole a reflexionar sobre la relación entre tradición e innovación; en la segunda, en cambio, se podrán admirar algunos ejemplos particularmente preciosos por su rareza o valor histórico; la última sección, por último, tendrá como objetivo reconstruir la historia, es decir, el recorrido secular de los volúmenes individuales.

A través del estudio de los signos dejados en los libros por los antiguos lectores a lo largo de los siglos, de hecho, se mostrará cómo han viajado a través del tiempo y a veces en el espacio, antes de fluir a la colección Braidense. Algunos paneles descriptivos facilitarán al visitante la experiencia del recorrido, que también se verá enriquecido por la exposición de una selección de equipos tipográficos, amablemente proporcionada por el Museo de la Imprenta de Arte “Andrea Schiavi” de Lodi. Una oportunidad única de entrar en el mundo de Gutenberg y sus sucesores en vivo.

En lo que respecta a la Braidense, los datos de la base de datos Material Evidence in Incunabula [MEI] son extremadamente valiosos para reconstruir las cifras de los antiguos lectores y coleccionistas, las colecciones de libros perdidos y las bibliotecas de los institutos religiosos de Milán y más allá. Sobre todo, esta información representa una fuente indispensable para reconstruir la formación de una gran biblioteca, que también ha aumentado gracias a las adquisiciones derivadas de las supresiones de instituciones religiosas.
La Región de Lombardía está a la vanguardia del sector tanto en Italia como en el mundo, habiendo transferido ya a la MEI los datos relativos a más de dos tercios de todo el patrimonio de incunables conservados en las bibliotecas del territorio (un total de casi 9.000 ejemplares). Para Milán, pensemos en la gran colección del Archivo Histórico Cívico y de la Biblioteca Trivulziana, a la que se añaden los fondos de la Biblioteca Cívica “Angelo Mai” de Bérgamo y de la Biblioteca Cívica Queriniana de Brescia, así como numerosas bibliotecas “menores”.

 

Tirant lo Blanch: el libro de caballerías por excelencia.

Incunables valencianos: El Tirant lo Blanch del siglo XV
Ejemplar de la Biblioteca Histórica de la Universidad de Valencia. Edición de Valencia, [Nicolau Spindeler], 1490 [ACCEDER AQUI]

Tirant lo Blanch es el libro de caballerías por excelencia del siglo XV valenciano. Comenzado a escribir en 1460 por Joanot Martorell y publicado en 1490, la historia de Tirant es la de un héroe que consigue liberar Constantinopla del poder turco, caballero virtuoso, valiente, fuerte pero más humano que otros caballeros retratados en la época, Tirant siente y sufre por el amor de Carmesina. Pero, como afirmaba The New York Times Book Review: “Aquí hay mucho más que encuentros caballerescos y coqueteos eróticos […] Esta narración, aparte de los mitos heroicos, se preocupa de la sociedad para la que fue escrita”.

Gracias a Miguel de Cervantes, y por boca del cura de su Quijote, que definió el texto del valenciano como un “tesoro de contento y mina de pasatiempos”, así como, por su estilo, “el mejor libro del mundo”, Tirant ha perdurado a través de los siglos con múltiples ediciones.

 “Dígoos verdad, señor compadre, que, por su estilo, es éste el mejor libro del mundo […] Llevadle a casa y leedle, y veréis que es verdad cuanto dél os he dicho”

De los ejemplares incunables de Tirant lo Blanch solo se conocen tres ejemplares en el mundo, el que se conserva en la Biblioteca Histórica de la Universitat de València, un segundo ejemplar en la British Library y el tercero en la Hispanic Society of America; los dos primeros de la edición de 1490 y el tercero de la de 1497.

Incunables valencianos: El Tirant lo Blanch del siglo XV
Reproducción del ejemplar de la British Library. Edición de Valencia, [Nicolau Spindeler], 1490.
El ejemplar conservado en Valencia llegó a la Biblioteca gracias al legado del Marqués de Dos Aguas, que durante su vida coleccionó los libros de caballerías que se citan en el Quijote.

Sin duda, un tesoro cultural valenciano, tanto el contenido por su valor literario e histórico, como por el continente; una auténtica joya de la imprenta.

En el portal temático sobre Joanot Martorell y el Tirant lo Blanc se puede consultar un amplio catálogo de materiales bibliográficos y documentales sobre el autor y su obra como biografía , ediciones , traducciones, núcleos argumentales  intertextualidades , entre otros. Destaca asimismo una interesante colección de imágenes , vídeos  y audios  relacionados con esta novela.


Ver artículo completo: La Imprenta

Hypnerotomachia Poliphili o Sueño de Polifilo.

En el antepecho exterior de los ventanales que ocupan la parte correspondiente a la Antigua Librería de la Universidad, en la segunda planta del claustro del Edificio Histórico de la Universidad de Salamanca, podemos ver los relieves anteriormente denominados Enigmas. Se trata de figuraciones extraídas del libro Hypnerotomachia Poliphili o Sueño de Polifilo.

Paulette Gabaudan. El mito imperial : estudio iconológico de los relieves de la Universidad de Salamanca. Salamanca: Junta de Castilla y León, 1998. ‘EXPLICACIÓN DE LOS ENIGMAS’

Hypnerotomachia Poliphili o Sueño de Polifilo (Venezia, 1499), es uno de los incunables más curiosos y enigmáticos salido de una prensa. Desde el siglo XVI, el Sueño de Polifilo se ha visto rodeado de un aura de esoterismo y preciosismo enfermizo, que está, todavía hoy, envuelto en misterio.

Hypnerotomachia Poliphili - Buscar con Google

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En realidad, es un injerto de poema alegórico de estirpe medieval y enciclopedia humanística de vocación totalizadora, ya que contiene una ingente amalgama de conocimientos arqueológicos, epigráficos, arquitectónicos, litúrgicos, gemológicos y hasta culinarios. De la mitología al ajedrez, de la astronomía al arte de recortar setos, en él están vertidos todos los conocimientos del autor, al que no es necesario imaginar experto en una u otra arte concreta.

Pese a que se trata de uno de los libros más atractivos del Renacimiento, salido de la imprenta de Aldo Manuzio y adornado con abundantes y preciosas xilografías, se ignora el nombre del artista que diseñó los grabados y la razón que impulsó al mecenas, Leonardo Grassi, a sufragar la edición. Sólo se conoce su autor por conjeturas, existiendo al menos dos candidatos a serlo: un veneciano y un romano. Uniendo las primeras letras de cada uno de los 38 capítulos que integran el libro se lee:

“Poliam frater Franciscus Columna peramavit” (“el hermano Francisco Colonna adoró a Polia”) 

Pese a ello, hay numerosas hipótesis que estudian la autoría de la obra no llegando a ninguna conclusión exacta y siendo varios los nombres y oficios que se barajan.

El texto del libro está escrito en un latín italiano ‘extraño’, lleno de palabras basadas en raíces latinas y griegas sin explicación; sin embargo, también incluye palabras de la lengua italiana, así como ilustraciones que incluyen palabras árabes y hebreas; el autor también inventó nuevos idiomas cuando los que tenía disponibles eran inexactos.

La obra se divide en dos libros, asimétricos en cuanto a extensión, escritos con distinta técnica literaria y de contenido aparentemente contradictorio, aun que no hay duda que escritos por la misma persona: En el primer libro, Polífilo narra en primera persona un complicado viaje en sueños a través de regiones y construcciones alegóricas de carácter amoroso. En el segundo, que se enmarca dentro del mismo sueño del personaje, el relato está en boca de su amada Polia, que cuenta su propia historia y la de Polífilo como amante suyo. Cuando la narración de Polia termina, Polífilo despierta y maldice la luz del nuevo día, que le arrebata las delicias y tormentos del amor.

Preceden al texto los elementos usuales en la época: una dedicatoria del mecenas de la edición, Leonardo Grassi, al Duque de Urbino en reconocimiento por su generoso comportamiento con un hermano suyo que había militado bajo su mando en el asedio de Bibbiena; unos versos laudatorios de los humanistas Giambattista Scita y Andrea Marone y, algo menos común, una dedicatoria del propio Polífilo a Polia, a quien se dirige como si estuviera viva, pese a que en la obra hay tres epitafios que la lloran.

David Pankow, antiguo conservador de la Colección Cary del Instituto de Tecnología de Rochester, habla en este video sobre la copia que la Biblioteca Fisher tiene de la Hypnerotomachia Poliphili. Específicamente, de la traducción al francés de 1546 del impresor Jacques Kerver, y cómo se compara con la edición italiana original de 1499 de Aldo Manuzio.


REFERENCIA: Francesco Colonna. Sueño de Polífilo ; edición y traducción de Pilar Pedraza. Barcelona: El Acantilado, 1999. ISBN 8495359057.

La BNE adquiere 13 incunables entre los que destaca una edición del ‘Cancionero de Zaragoza’ de 1492

‘Fenestella de romanorum magistratibus. Albricus ph[ilosoph]us de imaginibus deorum’, Andreas Dominicus Floccus (1492)

La Biblioteca Nacional de España ha incrementado su colección de incunables con la adquisición de trece ejemplares, todos ellos hasta ahora en manos privadas, entre las que se incluyen una Biblia Latina o las Comedias de Terencio.

Pero si hay un ejemplar que debe destacarse es el Cancionero de Zaragoza de 1492 o la Vita Christi de Íñigo de Mendoza. Este incunable enarbolaba en repertorios y bibliografías la etiqueta de “incunable en paradero desconocido” y había sido objeto de incansables búsquedas por especialistas que nunca dudaron de las afirmaciones de los eruditos que dieron noticia de él.

En total, la adquisición supone un conjunto de 13 incunables, 3 post-incunables, un manuscrito iluminado y un impreso del siglo XVI, que han pasado a formar parte de las colecciones de la BNE. De la mayoría de estas ediciones no existía ningún ejemplar en bibliotecas españolas.

Entre los ejemplares más valiosos se puede destacar una Biblia latina impresa en Colonia en torno a 1475 con encuadernación de época en piel sobre tabla y bellas iniciales iluminadas a dos tintas. Asimismo, merece también una mención especial un libro de horas post-incunable impreso por Thielman Kerver en 1503.

Se trata de un ejemplar impreso en vitela deuna edición parisina ampliamente ornamentadacon orlas historiadas que representan escenas bíblicas y de la vida cotidiana, así como motivos vegetales y animales.

Muchas de las piezas corresponden a ediciones incunables de grandes clásicos, como por ejemplo un ejemplar de 1491 de la obra de Tito Livio Ab Urbe condita o un ejemplar de 1477 de las Comedias de Terencio. En este conjunto documental se incluye también un manuscrito que contiene la Regla de San Benito escrito e iluminado en Castilla a comienzos del siglo XVI.

Se trata de la adquisición de incunables más notable realizada en los últimos años en la BNE. Estos trece últimos ejemplares se unen a una colección de alrededor de 3.100 incunables donde están representadas las principales imprentas españolas y la mayor parte de las imprentas europeas.

Gracias a este considerable crecimiento, en dos años la Biblioteca Nacional ha enriquecido los testimonios incunables de la obra del dominico Antonino de Florencia Suma de confesión llamada Defecerunt, que tuvo mucho éxito editorial tanto en latín como en romance, como refleja el gran número de ediciones que se conservan.

Página del ‘Cancionero de Zaragoza’ de 1492 

El ‘Cancionero de Zaragoza’

Pero si hay un ejemplar que debe destacarse de este conjunto es el Cancionero de Zaragoza de 1492 o la Vita Christi de Íñigo de Mendoza, por ser la primera y más importante pieza de las tres que incluye.

Este incunable enarbolaba en repertorios y bibliografías la etiqueta de ‘incunable en paradero desconocido’ y había sido objeto de incansables búsquedas por especialistas que nunca dudaron de las afirmaciones de los eruditos que dieron noticia de él.

El título de la portada refleja claramente el contenido de la obra, aunque no su autoría. Por esta razón, los primeros bibliógrafos que mencionan esta edición lo hicieron bajo el marbete genérico de Devotionum opus. La rareza de la edición aumenta porque la numeración se interrumpe tras el folio XXXV y se reanuda en el folio LIIII.

En esa laguna se han interpolado 40 hojas correspondientes a otras composiciones de Mendoza y de otros autores: 15 hojas de la Pasión Trobada, de Diego de San Pedro, seguidas de dos breves composiciones tituladas Preguntas a Nuestra Señora, probablemente de Iñigo de Mendoza, y Coplas del Quicumque vult fechas so determinación y correpción de la madre santa Iglesia, un texto inédito.

El volumen perteneció al Colegio de la Compañía de Jesús de la Concepción de Sevilla, posteriormente, a Gaspar Melchor de Jovellanos y, finalmente, fue adquirido por Pedro Vindel hace más de 80 años.

Habida cuenta de que en la actualidad no se tenía constancia de la localización de ningún ejemplar del Cancionero de Zaragoza de 1492 y de que los otros fragmentos interpolados pertenecen a ediciones no conocidas ni documentadas hasta hoy, se constata la rareza de este ejemplar y su interés bibliográfico.


FUENTE: RTVE