55.000 euros por el ‘Liber chronicarum’

Una librería de Bilbao vende un incunable de 1493 al Ministerio de Transportes por 55.000 euros.

El Liber chronicarum, también llamado Crónica de Nuremberg, es uno de los títulos más conocidos de la historia del libro impreso. Se trata de un incunable impreso en la ciudad alemana de Nuremberg en 1493 e ilustrado con más de mil doscientos grabados en madera del que la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca posee un ejemplar

Ahora, uno de los ejemplares que todavía permanecían en manos particulares, ha sido vendido por la librería Astarloa de Bilbao para formar parte del rico fondo del Instituto Geográfico Nacional, entidad dependiente del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Antes de este traslado, sin embargo, han tenido lugar unas largas y arduas negociaciones que finalmente han cristalizado en un acuerdo de 55.000 euros.

Detalles del ejemplar y de la encuadernación

En palabras de Javier Madariaga, gerente de la librería anticuaria de Bilbao que lo acaba de vender al Ministerio dirigido por José Luis Ábalos, se trata de uno de los incunables más bellos del mundo. En su opinión, destacan unas cuantas especificidades: está ostentosamente ilustrado, con hasta 1.800 grabados; no acusa demasiada “fatiga del tiempo”, sino que incluso conserva la colación original, encuadernada en piel sobre tabla de madera; preserva todas las hojas, y —lo más apreciado entre los entendidos del anticuariado— estas mantienen su blanco original.

Libros sacramentales del Obispado de Girona.

El Obispado de Girona digitaliza y publica en Internet 4.500 libros sacramentales

El Archivo diocesano de Girona conserva la memoria documental de la diócesis de Girona desde el siglo IX hasta la actualidad. Sus fondos documentales tienen unos 1.500 metros lineales, además de 32.000 pergaminos. De estos fondos hay que destacar el propios del Obispo (Mitra, visitas pastorales, letras, ordenaciones), de la Curia (notaría, beneficios, dispensas matrimoniales, testamentos), de la Secretaría de Cámara (correspondencia, personal, inmuebles, instituciones), los fondos incorporados (entre otros Sant Feliu de Girona, monasterios, comunidades de sacerdotes, fondos patrimoniales o personales), y los fondos de los archivos parroquiales de una antigüedad superior a cien años.

Las limitaciones por la pandemia en 2020 han estimulado en muchos ámbitos la oferta de nuevos servicios desde internet. Así, el Archivo diocesano del Obispado de Girona ha digitalizado unos 4.500 libros sacramentales de sus parroquias y, desde el pasado mes de diciembre, los ofrece para su consulta en su página web, según ha informado en un comunicado. Se trata de libros de bautismos, confirmaciones, matrimonios, defunciones y testamentos, de más de 100 años de antigüedad, que hasta ahora sólo eran consultables desde la Intranet de la sala de consulta del Archivo situado en el edificio del Seminario de Girona. A partir de ahora esta misma consulta ​​se puede hacer online

Durante los meses de agosto a diciembre de 2020 se han colgado las imágenes que corresponden a unos 4.500 libros de bautismos, confirmaciones, matrimonios, óbitos y testamentos, como máximo hasta el año 1920, con la excepción de algunos libros de óbitos hasta 1970.

La tarea no ha sido fácil, desde hace años el proceso de ofrecer el servicio de consulta de las imágenes de los libros sacramentales parroquiales de más de 100 años de antigüedad ha sido paralelo al de su conservación física en el Archivo diocesano para un tratamiento y catalogación profesional.

Durante los años 1981-1983 por medio de un convenio con la Sociedad Genealógica de Utah se microfilmaron todos los libros sacramentales de las parroquias de la diócesis de Girona; el Archivo Diocesano recibió unos 700 rollos de microfilm que, con el adquisición de un lector de microfichas en 1984, fueron puestos a disposición de los investigadores. Desde 2005 el contenido de los microfilms se pasó a ficheros en formato digital, por lo que la consulta se pudo realizar, desde ese momento, por medio de intranet en los ordenadores instalados en la sala de consulta. Ahora bien, desde hace tiempo, han ido sustituyendo gran parte de las antiguas imágenes en blanco y negro por nuevas imágenes en color con la ayuda de los colaboradores voluntarios del Archivo. Y ahora la pandemia ha urgido un paso más: el de buscar una alternativa a la consulta presencial.

Restauración de un incunable de la Catedral de Segovia.

El Centro de Conservación y Restauración de bienes culturales de Castilla y León (CCRBC), centro dependiente de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo, ha finalizado la restauración de un incunable perteneciente a la colección de la Catedral de Segovia.

El incunable restaurado, ‘Incipiunt Singularia domini Lodovici de Roma’, se trata de una obra cuya impresión puede datarse entre 1472 y 1474, encargada por el Obispo de Segovia, Arias Dávila, al impresor Juan Parix y recoge un conjunto de estudios breves sobre obas de carácter jurídico de Ludovico Pontano. De este personaje, se cree que formaba parte de la instrucción y formación del clero. De este incunable se conocen a día de hoy solo cinco ejemplares más.

Se puede consultar la digitalización del ejemplar de la Biblioteca Nacional de España.

Los trabajos de restauración se han centrado en frenar el proceso de deterioro y recuperar el valor tanto funcional como estético del incunable. La restauración ha consistido en la limpieza en seco para la retirada de la suciedad superficial, tanto del cuerpo de la obra como de su encuadernación.

Las hojas contenían numerosas manchas de humedad y algunas pigmentaciones requirieron de tratamientos específicos para absorber la suciedad por capilaridad. Para consolidar el soporte del antiguo papel del incunable, se incorporó papel de naturaleza neutra.

Entre las labores destaca la recuperación que se ha hecho de la lectura, antes distorsionada, del ornamento de la cubierta, además de restituir las pérdidas de la cubierta de cuero. Los nervios del libro fueron reforzados con nuevas costuras, así como en el interior de la lomera.

La restauración ha necesitado de un estudio previo de la pieza. Para ello, se realizaron imágenes digitales: macro y micro fotografías para observar con más detalle el estado de la obra. También se han llevado a cabo análisis de laboratorio mediante la aplicación de técnicas de microscopia y espectroscopia infrarroja, para obtener información sobre la procedencia y manufactura del papel. En su totalidad, la restauración ha supuesto una inversión de 18.000 euros.

Por último, el Centro ha elaborado una caja para conservar y proteger el incunable de los posibles impactos físicos y medioambientales en su vuelta al archivo de la Catedral de Segovia.

Una obra artística hecha libro. 

El valor artístico del libro reside especialmente, en su encuadernación. La piel del encuadernado es de color rojo y sobre él, se muestra una decoración de estilo mudéjar realizada mediante la técnica del gofrado, (estampar en seco sobre las cubiertas de un libro motivos en relieve o en hueco). La decoración se distribuye en un esquema de orlas encuadradas con motivos que se repiten de forma encadenada: rombo anudado con estrella, palmetas y cruceta de lazo. En el centro del dibujo, hay un rectángulo estrecho. El libro cuenta con una solapa que cubre el corte delantero, que se cierra con dos cintas de piel anudadas.

La materia prima que constituye el incunable es de una pasta procedente de trapos con un porcentaje mayoritariamente de lino. Sus características y filigranas se asocian a papeles procedentes de molinos españoles levantinos e italianos. En las tintas los componentes básicos son pigmento negro de humo y un aglutinante graso.

FUENTE: El Dia de Segovia y Fermín de los Reyes

Esferas Terrestre, Celeste y Armilar de Antonio Montfort.

Las esferas en la Antigua Biblioteca de la Universidad de Salamanca

El Centro de Conservación y Restauración de bienes culturales de Castilla y León (CCRBC), centro dependiente de la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Consejería de Cultura y Turismo, presenta dentro de su apartado Piezas de la Semana las Esferas Terrestre, Celeste y Armilar de Antonio Montfort, 1825.

Las esferas forman parte del patrimonio del fondo de la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca y fueron restauradas en 2008 en el CCRBC, devolviéndoles toda su belleza sin alterar la riqueza derivada del paso del tiempo, así como recuperando los sistemas mecánicos a partir de reparaciones y reproducciones de piezas inexistentes. Toda esta labor hizo posible la estabilización de las esferas dentro de sus peanas, con lo que se pudo devolver la capacidad original de movimiento evitando los roces y arañazos.

Antonio Monfort fue uno de los pocos productores de globos terraqueos y esferas armilares en España. Las esferas tienen un diámetro de 23 cm., construidas sobre dos medias esferas huecas, posteriormente ensambladas, y en su exterior están forradas con mapas decorados y cartelas alusivas.

La esfera armilar heliocéntrica, de gran belleza y delicadeza, es una esfera celeste que representa la teoría de Copérnico (siglo XVI) que afirmaba que la tierra y el resto de planetas giraban en torno al sol, frente a la teoría geocéntrica imperante hasta el momento que sitúa a la Tierra en el centro del universo, y a los astros, incluido el Sol, girando alrededor de la Tierra.

40.000 mapas, de entre 1500 y 1824, disponibles en línea.

“Un nuevo mapa del mundo entero”, por H. Moll. [En hemisferios, en la proyección estereográfica]” – British Library shelfmark: Maps K.Top.4.25.

40.000 mapas que datan de entre 1500 y 1824 del rico fondo de la Biblioteca Británica disponibles gratuitamente en línea por primera vez. Forman parte de la Colección Topográfica del Rey Jorge III (K. Top), e incluyen mapas, atlas, dibujos arquitectónicos, caricaturas y acuarelas.

El primer lote de 18.000 imágenes ya está disponible para que cualquiera pueda verlas en línea a través de la colección digital Flickr Commons collection, de la Biblioteca Británica.

La colección es una parte distintiva de la gran Biblioteca del Rey que fue presentada a la Nación por Jorge IV en 1823. Como una colección de mapas y vistas que fue construida durante el período formativo del Imperio Británico, es un recurso importante para el estudio de cómo Gran Bretaña veía e interactuaba con el mundo en general durante este período. El proyecto actual, para catalogar, conservar y digitalizar el K.Top, ha llevado más de siete años.

“Hemisphaerium Coeli Australe (Boreale), in quo loca Stellarum fixarum secundum Æquatorem, per ascenciones ad annum 1730 completum, sistuntur, a J.G. Doppelmaiėro; operâ J.B. Homanni.”

“Este es un conjunto trascendental e intrigante de mapas y perspectivas antiguas que proporciona múltiples visiones del mundo de los siglos anteriores”, explica Tom Harper, Curador Principal de Cartografía Anticuaria. “Nos complace haber podido poner a disposición esta extraordinaria colección a través de la catalogación y la digitalización y permitir que se comprendan mejor los aspectos del pasado de Gran Bretaña”.

Además, están disponibles en el espacio web de la Biblioteca  Picturing Places una selección de ensayos con imágenes de la colección K. Top

Lo más destacado de esta colección incluye:

  • Un mapa de la ciudad de Nueva York dibujado a mano, presentado al futuro Jaime II en 1664.
  • El vasto Mapa de China de Kangxi de 1719 hecho por el jesuita italiano Matteo Ripa.
  • Un conjunto de dibujos de Lucca del artista italiano Bernardo Bellotto, alrededor de 1742
  • El gran mapa manuscrito de James Cook de las islas de San Pedro y Miquelón, 1763
  • Acuarelas de renombrados artistas del siglo XVIII como Paul Sandby y Samuel Hieronymus Grimm
  • Vistas de partes de la actual Ontario, Canadá, dibujadas por la artista Elizabeth Simcoe alrededor de 1792
  • El primer mapa completo del uso de la tierra de Londres de 1800.

Los mapas también estarán disponibles en  ‘Georeferencer’, una aplicación interactiva que permite convertir los mapas en datos añadiendo ubicaciones a las colecciones digitalizadas, iniciando nuevas formas innovadoras de descubrimiento e investigación.

Se buscan dos cuadernos de Darwin perdidos hace 20 años y de gran valor.

Cambridge busca dos cuadernos de Darwin perdidos hace 20 años y de gran valor

La biblioteca de la Universidad de Cambridge lanzó este martes una petición pública de ayuda para localizar dos cuadernos de Charles Darwin, desaparecidos desde hace 20 años y de valor millonario, que “probablemente han sido robados”, según las conclusiones de un equipo de expertos.

La biblioteca comenzó a principios de año una nueva y exhaustiva búsqueda de los cuadernos -uno de los cuales contiene el emblemático boceto del “Árbol de la Vida” realizado en 1837-, organizada por Jessica Gardner, bibliotecaria y directora de Servicios, explicó la universidad en un comunicado.

La llamada de petición pública de ayuda este martes coincide con el “Día de la Evolución”, en el que se reconoce el aniversario de la publicación de Darwin de “El origen de las especies”, el 24 de noviembre de 1859.

Tras los resultados, los conservadores han llegado a la conclusión de que es probable que los cuadernos, cuyo registro en la lista de desaparecidos data de 2001, hayan sido robados. Se ha informado a la Policía de Cambridgeshire y se ha registrado su desaparición en el Registro Nacional de Pérdidas de Arte y en la base de datos de obras robadas de la Interpol, Psyche.

“Alguien, en algún lugar, puede tener conocimientos que nos ayuden a devolver estos cuadernos al lugar que les corresponde, en el corazón del patrimonio cultural y científico del Reino Unido”, declaró Gardner.

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Desaparición Diarios Darwin

Darwin esbozó sus ideas sobre un árbol evolutivo en el verano de 1837, cuando regresó de su viaje alrededor del mundo a bordo del ‘HMS Beagle’, dos décadas antes de que publicara un árbol de la vida más desarrollado en “El origen de las especies”. Los documentos se conocen como ‘Cuadernos de Transmutación’, debido a que Darwin teorizó por primera vez cómo las especies podrían “transmutar” de formas ancestrales a formas posteriores.

Las grandes dimensiones de la Biblioteca de la Universidad de Cambridge – 210 km de estanterías – la convierten en una de las bibliotecas más ricas en cuanto a patrimonio del mundo. Los documentos que se conservan de Darwin constan de: 189 cajas de archivo, 182 volúmenes, 170 planos/dibujos, miles de manuscritos, 6.000 publicaciones periódicas, 734 libros y 8.000 cartas. Se calcula que la búsqueda completa llevará unos cinco años.

Los cuadernos de Darwin siguen en la plataforma digital de la Biblioteca de la Universidad de Cambridge, por lo que estudiantes, investigadores y público en general pueden seguir disponiendo de ellos.

Una biblioteca de cine: “Palabras para un fin del mundo”.

El documental estrenado recientemente sobre los últimos días de Miguel de Unamuno, escrito y dirigido por Manuel Menchón, vuelve a poner de manifiesto la fotogenia de nuestra Biblioteca. En esta ocasión, con imágenes en blanco y negro, no solo se podrá ver la Antigua Librería –como es habitual—sino, además, el depósito de arquitectura del hierro, la sala del Archivo y hasta nuestro fichero topográfico.

“Palabras para un fin del mundo”, documental con una gran fuerza visual, descubre para el gran público nuevos documentos, como la versión más cercana y definitiva de lo que aconteció el 12 de octubre de 1936 en el Paraninfo de la Universidad, la razón por la que Unamuno no recibió el Premio Nobel o las dudas sobre la versión oficial de su muerte.

Crítica del documental en la Gaceta de Salamanca:

Crítica del documental en la Gaceta de Salamanca por Mariano Esteban de Vega, catedrático del Departamento de Historia Medieval, Moderna y Contemporánea, Universidad de Salamanca.

Claustro Edificio Histórico Universidad de Salamanca
Claustro superior del Edificio Histórico. Entrada a la Antigua Librería.

Colabora en el Plan estratégico de la BNE para los próximos 5 años.

La Biblioteca Nacional de España quiere contar para sus planes con las propuestas de sus usuarios y de los agentes del sector cultural, que podrán participar en la Consulta Pública destinada a enriquecer la ‘hoja de ruta’ de la Institución para los próximos cinco años.

La BNE ha desarrollado su Plan Estratégico 2021-2025 con la voluntad de devolver a la sociedad todo el valor que ha atesorado a lo largo de su historia. Para ello, se ha marcado unos objetivos y unas líneas de actuación orientadas, además de a la conservación y difusión de los fondos bibliográficos, documentales y audiovisuales propios de las colecciones de la Biblioteca, como parte fundamental de nuestro patrimonio cultural, también a la fidelización de públicos, al encuentro con nuevos usuarios, al apoyo a la investigación y a las industrias culturales, a la defensa de temas de interés social como son las cuestiones de género, el medioambiente o el respeto a las minorías, la superación de la brecha digital…

¿Cómo puedes aportar ideas para que la BNE cumpla su misión? ¿Cómo puede colaborar la institución a tu sector? ¿Qué puedes proponer para que la Biblioteca refuerce su apoyo a la investigación o a la educación? Estas y otras cuestiones se plantean en la Consulta Pública orientada a recabar opiniones, ideas y aportaciones de sus usuarios pero también de la sociedad civil, instituciones y asociaciones culturales públicas y privadas, así como de los agentes del sector de las industrias creativas.

La presentación-resumen y la propuesta completa del Plan Estratégico 2021-2025 están alojadas en la web de la BNE. La Consulta Pública estará abierta hasta el próximo domingo 29 de noviembre en este enlace.

Aprendizaje automático para descifrar lenguas “perdidas”.

lenguas muertas - Búsqueda de Google

Translating lost languages using machine learning System developed at MIT CSAIL aims to help linguists decipher languages that have been lost to history. Adam Conner-Simons | MIT CSAIL Publication Date:October 21, 2020

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El sistema desarrollado en el MIT CSAIL tiene como objetivo ayudar a los lingüistas a descifrar las lenguas que se han perdido en la historia.

Investigaciones recientes sugieren que una gran mayoría de los idiomas que han existido ya no se hablan. Docenas de estas lenguas muertas también se consideran perdidas o “no descifradas”, es decir, no sabemos lo suficiente sobre su gramática, vocabulario o sintaxis para poder entender realmente sus textos.

Las lenguas perdidas son más que una mera curiosidad académica; sin ellas, perdemos todo un importante corpus de conocimiento sobre las personas que las hablaban. Desafortunadamente, la mayoría de ellas tienen registros tan mínimos que los científicos no pueden descifrarlas usando algoritmos de traducción automática. Algunas no tienen un lenguaje “relativo” bien investigado con el que compararse, y a menudo carecen de los divisores tradicionales como los espacios en blanco y la puntuación.

Sin embargo, los investigadores del Computer Science and Artificial Intelligence Laboratory (CSAIL) del MIT han realizado recientemente un importante avance en este ámbito: un nuevo sistema que ha demostrado ser capaz de descifrar automáticamente un idioma perdido, sin necesidad de un conocimiento avanzado de su relación con otros idiomas. También demostraron que su sistema puede determinar por sí mismo las relaciones entre las lenguas, y lo usaron para corroborar la reciente investigación que sugiere que la lengua ibérica no está realmente relacionada con el vasco.

El objetivo final del equipo es que el sistema sea capaz de descifrar las lenguas perdidas usando sólo unos pocos miles de palabras. Encabezado por la profesora del MIT Regina Barzilay, el sistema se basa en varios principios fundamentados en los conocimientos de la lingüística histórica, como el hecho de que las lenguas generalmente sólo evolucionan de ciertas maneras predecibles. Por ejemplo, si bien un idioma determinado rara vez añade o elimina un sonido entero, es probable que se produzcan ciertas sustituciones de sonidos. Una palabra con una “p” en la lengua materna puede cambiar a una “b” en la lengua descendiente, pero es menos probable que cambie a una “k” debido a la importante diferencia de pronunciación.

Al incorporar estas y otras limitaciones lingüísticas, Barzilay y el estudiante de doctorado del MIT Jiaming Luo desarrollaron un algoritmo de desciframiento que puede manejar el vasto espacio de las posibles transformaciones y la escasez de una señal de guía en la entrada. El algoritmo aprende a incrustar los sonidos del lenguaje en un espacio multidimensional donde las diferencias de pronunciación se reflejan en la distancia entre los vectores correspondientes. Este diseño les permite capturar patrones pertinentes de cambio de lenguaje y expresarlos como restricciones computacionales. El modelo resultante puede segmentar las palabras en un idioma antiguo y mapearlas a sus contrapartes en un idioma relacionado.

El proyecto se basa en un documento que Barzilay y Luo escribieron el año pasado en el que se descifraban las lenguas muertas de la lengua de Ugarit y la lengua del Lineal B, esta última había tardado décadas en ser descifrada por los humanos. Sin embargo, una diferencia clave con ese proyecto era que el equipo sabía que estas lenguas estaban relacionadas con las primeras formas del hebreo y el griego, respectivamente.

Con el nuevo sistema, la relación entre los idiomas es inferida por el algoritmo. Esta cuestión es uno de los mayores desafíos en el desciframiento. En el caso del Líneal B, tomó varias décadas descubrir el descendiente correcto conocido. En el caso del ibérico, los estudiosos aún no se ponen de acuerdo sobre la lengua relacionada: Algunos argumentan a favor del vasco, mientras que otros refutan esta hipótesis y afirman que el ibérico no se relaciona con ninguna lengua conocida.

El algoritmo propuesto puede evaluar la proximidad entre dos idiomas; de hecho, cuando se prueba en idiomas conocidos, puede incluso identificar con precisión familias de idiomas. El equipo aplicó su algoritmo al ibérico considerando el vasco, así como candidatos menos probables de las familias romance, germánica, turca y urálica. Mientras que el vasco y el latín estaban más cerca del ibérico que otros idiomas, eran todavía demasiado diferentes para ser considerados parientes.

En el futuro, el equipo espera ampliar su trabajo más allá del acto de conectar textos con palabras relacionadas en un idioma conocido, un enfoque que se conoce como “desciframiento basado en la relación”. Este paradigma asume que tal lenguaje conocido existe, pero el ejemplo del ibérico muestra que no siempre es así. El nuevo enfoque del equipo implicaría la identificación del significado semántico de las palabras, incluso si no saben cómo leerlas.

“Por ejemplo, podemos identificar todas las referencias a personas o lugares en el documento, que luego pueden ser investigadas más a fondo a la luz de las pruebas históricas conocidas”, dice Barzilay. “Estos métodos de ‘reconocimiento de entidades’ se utilizan comúnmente en diversas aplicaciones de procesamiento de textos hoy en día y son muy precisos, pero la cuestión clave de la investigación es si la tarea es factible sin ningún tipo de datos de formación en el idioma antiguo”.

El proyecto fue apoyado, en parte, por la Actividad de Proyectos de Investigación Avanzada de Inteligencia (IARPA).

Fuente: Universo Abierto

La Biblioteca de la Universidad de Oviedo (1770-2020)

Biblioteca Universitaria de Oviedo

La Biblioteca de la Universidad de Oviedo conmemora, este año, el 250º aniversario de su apertura al público lector con la exposición La Biblioteca de la Universidad de Oviedo (1770-2020): 250 años abriendo puertas al conocimiento.

Entre las diferentes iniciativas llevadas a cabo para esta celebración, la más importante, sin duda, ha sido la exposición documental y bibliográfica que se iba a inaugurar en abril y que, finalmente debido a la pandemia que estamos sufriendo, abrió sus puertas el 24 de septiembre. Iba a permanecer abierta hasta el 18 de noviembre pero, debido a las circunstancias que nos rodean y las medidas restrictivas, es muy probable que se prolongue hasta el 9 de diciembre. En cualquier caso, está previsto hacerla virtual y dejarla en la web de la BUO. 

La muestra aspira no solo a hacer memoria y difundir la historia de la Biblioteca Universitaria desde ese lejano 1770, sino también y sobre todo a visibilizar el esfuerzo realizado por la institución académica asturiana durante un cuarto de milenio, a pesar de las muchas y gravísimas dificultades padecidas en este tiempo, incluida la casi total destrucción, para conseguir, por un lado, una colección patrimonial que nos conecta con la historia y, por otro, para poner a disposición de la comunidad universitaria y de la sociedad en general los libros, las revistas y los recursos necesarios para la docencia y la investigación y, en definitiva, para acceder al conocimiento.