La gran estafa de los manuscritos de la Biblia del mar Muerto.

Recuperamos para nuestro blog un interesante artículo publicado el pasado 9 de abril en la revista National Geographic, donde se hacen eco de la investigación que ha demostrado que los fragmentos de los manuscritos de la Biblia del mar Muerto que se exhiben en el Museo de la Biblia de Washington DC se escribieron en la era contemporánea. [Ver ARTICULO]

La gran estafa de los manuscritos de la Biblia del mar Muerto

En el cuarto piso del Museo de la Biblia, en Washington D.C., una gran exposición permanente cuenta la historia de cómo las antiguas escrituras se convirtieron en el libro más popular del mundo. En el corazón de esta gran exhibición, se encuentra una de las piezas más preciadas del museo: fragmentos de los manuscritos del mar Muerto, antiguos retazos de texto que incluyen las copias más antiguas de la Biblia hebrea que han sobrevivido hasta nuestros días.

Pero hace unos días, un equipo independiente de investigadores, cuyo trabajo financió el mismo museo, anunció que los 16 fragmentos de los manuscritos del mar Muerto que se exhiben son falsificaciones modernas que engañaron a coleccionistas, al mismísimo fundador del museo y a algunos de los principales expertos bíblicos del mundo. Así lo explicaron los propios investigadores en una conferencia académica convocada por el mismo museo.

La gran estafa de los manuscritos de la Biblia del mar Muerto

En un informe exhaustivo de más de 200 páginas, el equipo de profesionales, dirigido por Colette Loll, investigadora de fraudes artísticos, llega a la conclusión de que, aunque es probable que los fragmentos estén hechos con cuero antiguo, fueron escritos en tiempos modernos y modificados para que se parecieran a los manuscritos del mar Muerto reales. Estos fragmentos fueron manipulados con un objetivo claro: engañar”, afirma Loll.

Los nuevos hallazgos no dejan duda sobre la autenticidad de los 100.000 fragmentos reales de los manuscritos del mar Muerto, cuya mayoría se encuentran en el Santuario del Libro, una sección del Museo de Israel en Jerusalén. En cambio, los hallazgos del informe plantean graves interrogantes sobre los fragmentos de los manuscritos del mar Muerto ‘post 2002’. Son unas 70 secciones del texto bíblico que entraron en el mercado de antigüedades después del año 2000. De hecho, incluso antes de que este informe viniera a corroborarlo, algunos académicos ya creían que la mayoría o todos los fragmentos posteriores a 2002 eran falsificaciones modernas.

“Cuando uno o dos fragmentos son falsos, sabes que lo más probable es que todos lo sean, ya que proceden de las mismas fuentes y básicamente tienen el mismo aspecto”, afirma Årstein Justnes, investigador de la Universidad de Agder en Noruega que ha llevado a cabo un proyecto llamado ‘Lying Pen of Scribes’, que rastrea los fragmentos posteriores a 2002.

Un viaje por la verdad.

Tras el descubrimiento de los Pergaminos del Mar Muerto a finales de los años 40 y principios de los 50, los académicos e instituciones trabajaron diligentemente para adquirir, organizar y autentificar los manuscritos recién descubiertos (algunos completos y muchos en fragmentos). Además, durante ese mismo tiempo -aprovechando la expectación generada por los asombrosos descubrimientos- se intentaron vender fragmentos falsificados. Incluso los primeros eruditos involucrados -como Roland de Vaux- recuerdan haber visto fragmentos falsificados en los años 50. [Roland de Vaux, “Historique de découvertes”, en Le Grottes de Murabba’at: Texte, eds. Pierre Benoit, Józef T. Milik, y Roland de Vaux, DJD 2:1 [Oxford: Clarendon, 1961], 3-8)]

Este aspecto menor y en gran parte olvidado de la historia de los Pergaminos del Mar Muerto recibió una atención renovada tras la aparición, desde 2002, de varias docenas de fragmentos adicionales en el mercado de antigüedades; fragmentos que han acabado en las colecciones de universidades, museos y coleccionistas privados, resultando falsos en muchos de los casos.


Actualización del 28/05/2020: Un equipo internacional de investigadores ha descubierto mediante el uso de imágenes mulitespectrales letras y palabras en algunos fragmentos de manuscritos que se conservan en la Biblioteca John Rylands de Mánchester.

VER ARTÍCULO COMPLETO AQUI

Transcripción de pliegos poéticos del siglo XVI : trabajo colaborativo de la BNE

Aqui comiençan dos roma[n]ces con sus glosas - Búsqueda de Google

La Biblioteca Nacional de España estrenó la semana pasada (4 de mayo) un nuevo proyecto dentro de su plataforma ComunidadBNE, pensada para el trabajo colaborativo en el enriquecimiento de sus colecciones y desarrollado en colaboración con Red.es.

En esta ocasión se propone un proyecto de transcripción del documento de 1560, Aqui comiençan dos roma[n]ces con sus glosas, que permitirá poner el texto a disposición de todos en nuestra Biblioteca Digital Hispánica, para su búsqueda y localización.

Información relacionada

El documento es un ejemplo de los llamados pliegos poéticos, una variedad de los pliegos sueltos (conocidos también como “de cordel” por su forma más habitual de distribución), que fueron el género editorial más popular de todos los que se imprimieron entre los siglos XVI y XVIII. Son, además, muy representativos de la lírica del momento, especialmente de la popular (romances, coplas, villancicos), por lo que su contenido ha sido muy estudiado por los especialistas en la literatura de este periodo. Se trata de documentos de poca extensión, impresos generalmente en formato 4º (lo que hoy vendría a ser una cuartilla) y concebidos para ser vendidos sin encuadernar y a un precio modesto, por lo que eran accesibles para una parte de la población que no podía acceder a otro tipo de productos literarios.

Aqui comiençan dos roma[n]ces con sus glosas - Búsqueda de Google

Dentro de los pliegos poéticos, destacan por su interés y antigüedad los que, sobre todo en el siglo XVI (aunque existe algún ejemplo del XV), fueron impresos con tipografía gótica y que se conocen generalmente como “pliegos góticos”. La edición que se propone en este proyecto consta de dos romances con contenido heredero de los cantares de gesta del ciclo carolingio, como se observa en el personaje de Durandarte. Presenta el texto a dos columnas, algo muy frecuente en estos documentos, y un grabado xilográfico en la primera página, también muy característico de este producto editorial.

En el proyecto de ComunidadBNE, se han marcado previamente las áreas de transcripción para facilitar la tarea; también se han especificado las pautas de transcripción recomendadas (en el propio proyecto y en un pequeño videotutorial), para adaptar la ortotipografía a usos actuales y así facilitar la búsqueda y recuperación del texto transcrito.


ComunidadBNE dispone además de otros proyectos abiertos a la colaboración, mediante la transcripción y etiquetado de diversos materiales, como carteles de teatro, fotografías o registros de grupos musicales. Muchas historias, escritas entre nuestras colecciones, aún están por descubrir. 

La pequeña biblioteca de la imprenta.

The Custodial Library: a new digital exhibition | Custodia Terrae Sanctae
 

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La nueva exposición digital titulada “The Printer’s Small Library. Books, Reference Works, and Handbooks on the Shelf of the Franciscan Printing Press in Jerusalem” acaba de ser inaugurada en  el sitio de la Biblioteca de la Custodia el pasado 19 de mayo de 2020.

La exposición, comisariada por Pierfilippo Saviotti, se centra en la colección de manuales y libros de referencia necesarios para el trabajo de la Imprenta Franciscana de Jerusalén, fundada en 1847 por los Frailes Menores de la Custodia.

Según ha manifestado el comisario de la exposición, el objetivo de la misma es presentar algunos de los textos que han formado parte de la biblioteca de la imprenta franciscana, actualmente conservada en la colección “Franciscan Printing Press” de la Biblioteca General de la Custodia de Tierra Santa en Jerusalén. Principalmente manuales y colecciones de muestras, los libros aquí expuestos eran indispensables para los frailes-impresores, que cada día tenían que hacer frente a problemas en el aspecto técnico, gráfico o productivo, así como en la búsqueda de los personajes o en el mantenimiento de las máquinas.

El recorrido de la exposición se divide en siete secciones :

  1. STORIA DELLA STAMPA
  2. MANUALI DELLE TECNICHE E DEI MESTIERI DELLA STAMPA
  3. L’ENCYCLOPÉDIE RORET
  4. MACCHINE TIPOGRAFICHE
  5. CAMPIONARI E CATALOGHI
  6. GRAFICA E MISE EN PAGE
  7. LEGATORIA

Tras una introducción histórica con un texto de Steinberg, que esboza los altibajos de la difusión de la imprenta, encontraremos textos más técnicos como manuales tipográficos, libros sobre la descripción y el uso de las imprentas, pero también colecciones de muestras y libros sobre la gráfica y sobre la encuadernación.

La Imprenta Franciscana fue fundada el 14 de julio de 1864 gracias al apoyo de Fr. Sebastiano Frötschner y Fr. Barnaba Rufinatscha, enviados por el Comisariado de la Tierra Santa de Viena, que iniciaron esta actividad. En su nacimiento, durante el Imperio Otomano, los franciscanos necesitaban su propia imprenta para poder hacer circular fácilmente libros como gramáticas o catecismos para la población local, en un contexto no cristiano.

Con el paso del tiempo, la “tipografía de PP. Francescani”, con sede en el Convento de San Salvador, cambió de casa y de nombre, convirtiéndose en la “Franciscan Printing Press” durante el Mandato Británico. Luego se tomó la reciente decisión de trasladarse a Betfagé, donde actualmente está dirigida por cristianos locales, con otra oficina en Milán (Italia), llamada “Edizioni Terra Santa”.

“Es precisamente esta evolución”, podemos leer en la introducción de Edoardo Barbieri, profesor de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán y Director delC.R.E.L.E.B. “la que ha hecho “histórica” la experiencia del FPP, al permitir su reinterpretación y restaurar el valor de su patrimonio cultural”.


La exposición forma parte de las iniciativas del proyecto “Libros Puentes de Paz” del C.R.E.L.E.B. (Centro Europeo de Investigación del Libro, de la Edición y de las Bibliotecas) y de la Universidad Católica del Sagrado Corazón de Milán (Italia), en colaboración con la ONG Pro Terra Sancta y la Biblioteca General de la Custodia de Tierra Santa.

Limpiar y desinfectar los libros.

La información sobre la vida útil del coronavirus es bastante diversa. Sin embargo, se considera que puede sobrevivir durante 5 días en superficies de cartón. Las librerías de París acaba de desenterrar una máquina cuya solicitud de patente fue presentada el 25 de julio de 1934 por Camille Reduron, un aparato para la desinfección automática de libros y objetos similares, el hombre recibió la medalla de la Oficina Nacional de Inventores…aunque no tuvo mucho éxito.

La lavadora de libros para la desinfección automática de libros u objetos similares | Universo Abierto

La llamada “lavadora de libros” es un aparato para la desinfección automática de libros, cuadernos u otros objetos similares que comprenden una serie de hojas encuadernadas, y dispuestos para llevar a cabo esta operación automáticamente y de manera muy completa, hoja por hoja., fue patentada en 1934 por los inventores franceses Jean Baptiste Faucher y Camille Reduron para limpiar y desinfectar los libros.

Aparentemente por fuera tiene la forma de un armario y por dentro parece un expositor de discos, ofrece la ventaja adicional de hacer posible la desinfección rápida y en serie de un número considerable de libros de cualquier tamaño de forma automática. Los libros se colocan en los estantes circulares giratorios mientras unos inyectores móviles expulsan chorros con vapor desinfectante. Un procedimiento pionero por el que, como aseguran sus creadores en la patente, “se realiza una desinfección completa, hoja por hoja. De manera notablemente segura. Simple, rápido y eficiente”. Cuando el dispositivo está en funcionamiento, los libros pasan lentamente delante de los chorros de aire y el conjunto se ajusta de tal manera que los chorros automáticamente los hojean, enviando así, entre todas las páginas de estos libros, el producto antiséptico cuyos vapores han arrastrado.

“La desinfección y esterilización de libros y documentos han sido meticulosamente estudiadas por el Sr. Reduron, que exhibe un interesante dispositivo de su construcción cerca de las librerías. Los libros, colocados en el interior, sobre plataformas giratorias, son hojeados y desinfectados por una hoja de gas bactericida formaldehído que actúa en circuito cerrado y no altera las obras tratadas”, leemos en el libro “Bibliothèques, organisation – technique – outillage“, publicado por Denoël con una introducción de Julien Cain, administrador general de la Biblioteca Nacional, publicado en 1938.

“Este dispositivo asegura la laminación y desinfección de las páginas por una hoja de gas formaldehído bactericida. La ventilación se realiza en un circuito cerrado sin alteración o distorsión de los volúmenes tratados”, explica el inventor en su descripción.

Si bien este artilugio no tuvo mucho éxito, puso sobre la mesa la necesidad de mantener los libros en las mejores condiciones, algo que antes no se tenía tan en cuenta. En un momento en el que la higiene y desinfección son más importantes que nunca, este simpático ingenio nos recuerda que debemos proteger también uno de nuestros mayores tesoros como humanidad, y que tanto nos están acompañando estos días, los libros.

Se garantizó entonces la higiene del libro, que desde entonces ha dado paso a soluciones con luz ultravioleta, cuando se trata de bacterias oculares. Un invento chino, 80 años después del del Sr. Reduron, nació en la biblioteca de Hangzhou.

RELACIONADO: La limpieza de librosCómo actuar con los libros ante el riesgo de contagio por COVID -19

 


FUENTE: Universoabierto.org

70 aniversario de la Declaración de Schuman: exposición en línea

Los Archivos del Parlamento Europeo dan vida a la Declaración de Schuman en una nueva exposición a través de Europeana

ACCEDER A LA EXPOSICIÓN

70th anniversary of the Schuman Declaration, 9 May 1950 - Búsqueda de Google

A medida que la crisis de COVID-19 ejerce presión sobre el sector del patrimonio cultural, las instituciones se han enfrentado al desafío al utilizar cada vez más medios digitales para interactuar con sus audiencias y comunidades. 

Cuando una exposición largamente planeada para celebrar el 70 aniversario de la Declaración de Schuman ya no podía tener lugar en ciudades europeas, los Archivos del Parlamento Europeo trabajaron con Europeana para dar vida a la exposición en línea, en 24 idiomas.

Aquí se recoge una entrevista con Ludovic Delepine, Jefe de Archivos del Parlamento Europeo, donde nos comenta cómo se orquestaron los cambios necesarios para convertir una exposición presencial en una virtual, dadas las circunstancias. [ACCEDER]

La Declaración Schuman es el título con el que se conoce el discurso pronunciado por el Ministro de Asuntos Exteriores francés Robert Schuman el 9 de mayo de 1950. En la declaración se propone que una Europa unida puede contribuir a la paz mundial, a través de realizaciones concretas. [Consultar aquí historia y texto de la Declaración]. Así,  el 9 de mayo se celebra anualmente el Día de Europa. 

Desde diciembre de 2019 se preparó una gran cantidad de trabajo para preparar la exposición. Está disponible en 24 idiomas y la intención era compartirla en paneles impresos en 14 ciudades diferentes de Europa. La exposición incorpora fotografías de colecciones de la Unión Europea y colecciones privadas, muchas de las cuales no se habían compartido públicamente antes, haciendo la exposición realmente única en este sentido.

Pero llegó la pandemia y la cuarentena, una “nueva realidad” y, entonces, había que reinventarse. Tradicionalmente habían llevado a cabo varias exposiciones físicas, raramente en línea y menos aún de este tamaño. Este fue el momento perfecto para ‘moverse digitalmente’ y desarrollar nuevas formas de compartir. Era evidente que no podían desarrollar una solución profesional para dar vida a una exposición digital, por lo que buscaron la oportunidad de compartirla a través de otra plataforma. La elección de Europeana fue simple: una plataforma en línea de la Comisión Europea, que apoya a miles de organizaciones del patrimonio cultural para compartir sus colecciones.

Cómo actuar con los libros ante el riesgo de contagio por COVID -19

Desde el blog de la Biblioteca Nacional de España (BNE) nos informan cómo se debe actuar en las bibliotecas ante el riesgo de contagio por COVID-19 a través de los libros. 

REPRODUCIMOS AQUÍ PARTE DE LA ENTRADA DEL BLOG. [VER ENTRADA ORIGINAL]. Arsenio Sánchez Hernampérez. Cómo actuar con los libros ante el riesgo de contagio por COVID -19. [2 abril, 2020]

Algunas enfermedades no necesitan el contacto directo entre individuo infectado y sano, sino que se transmiten de forma indirecta por la propagación en el aire de partículas microscópicas de saliva o agua producidas por la persona infectada al toser o estornudar. Esas gotas pueden recorrer pequeñas distancias, habitualmente no más de dos metros desde el emisor. También pueden permanecer suspendidas en el aire durante varias horas, como es el caso del sarampión. Sin embargo, la mayoría de estas gotas microscópicas entran en contacto con superficies próximas como un teléfono móvil, un vaso, la barra de un bar o un producto colocado en la estantería de un supermercado. Lógicamente, todos los objetos que rodean a las personas enfermas pueden ser un foco de infección y los virus pasan a los individuos sanos que han tomado contacto con los objetos contaminados y después han tocado con las manos sus ojos, la nariz o la boca.

Las enfermedades que se trasmiten por esta vía son, entre otras, la varicela, el resfriado común, la conjuntivitis, el sarampión y el COVID-19.

Afortunadamente, el virus no puede permanecer activo durante mucho tiempo fuera del cuerpo humano. En estos últimos días han aparecido los primeros estudios sobre la permanencia del COVID-19 en el ambiente. Un trabajo publicado en The New England Journal of Medicine[1] analiza la persistencia del virus en diferentes superficies y concluye que puede mantenerse viable, en el aire, hasta 3 horas, 4 sobre el cobre, hasta 24 horas en el cartón. En los plásticos y el acero inoxidable el virus se mantenía en niveles de actividad hasta 72 horas después. Sin embargo, otro artículo reciente[2] plantea tiempos de permanencia más elevados dependiendo de las cepas. En el caso del metal podría prolongarse entre 5 y 9 días y hasta 4 días en el papel.

Cómo actuar con los libros ante el riesgo de contagio por COVID -19 - El Blog de la BNE

La permanencia del virus depende de las condiciones ambientales de temperatura, humedad e iluminación. Por ello en el exterior su comportamiento puede ser muy diferente al que se produce en laboratorio. El coronavirus TGEV, en condiciones de laboratorio tiene una estabilidad de 3 a 28 días a 20ºC, pero a 4ºC su permanencia se incrementa a 28 días. A 30ºC, desaparece entre 4 y 96 horas (Kampf, 2020). También es lógico pensar que, en ambientes húmedos, el virus tendría una estabilidad mayor que en condiciones de sequedad. Finalmente, es de sobra conocido el efecto desinfectante de la radiación ultravioleta: la excesiva iluminación natural en días fuertemente soleados contribuye a reducir la carga viral en el ambiente.

desinfeccion coronavirus - Búsqueda de Google

Además de la profilaxis, las medidas activas son las más efectivas en la lucha contra COVID-19. La limpieza con desinfectantes es muy efectiva y en ello inciden continuamente las autoridades sanitarias. Lavarse con jabón las manos durante más de 20 segundos es sin duda la mejor medida de protección personal.  En cuanto a la limpieza de las superficies contaminadas, las soluciones diluidas de lejía doméstica, con un contenido mínimo en hipoclorito sódico del 0,1%, las que contienen 0,5% de agua oxigenada, las soluciones alcohólicas con un contenido superior al 70% de etanol o de alcohol isopropílico y la mayoría de los desinfectantes domésticos comunes registrados por la EPA deberían ser efectivos contra el coronavirus[3].

Llegados a este punto, deberíamos plantearnos si es necesario desinfectar los libros para evitar contagios. Nuestra opinión es contraria a la desinfección:

  • Los productos que son efectivos en superficies duras o para desinfectar plásticos o la ropa son dañinos para el papel o las tintas y podrían causar oxidación e hidrólisis ácida de la celulosa, la disolución de las tintas de tampón y de las anotaciones en bolígrafo o rotulador además de atenuar el color. Al utilizar agua como vehículo son doblemente inapropiados, pues generan debilitamiento del soporte, deformaciones y solubilización de los adhesivos de la encuadernación.
  • Podría parecer más inofensiva la esterilización con radiación UV, pero causaría una fuerte oxidación en los soportes y sólo sería efectiva en las partes expuestas a la radiación, quedando sin desinfección las más ocultas como la zona de la costura en los libros encuadernados o el interior de las solapas de las encuadernaciones rústicas modernas. Todas estas zonas son inaccesibles a la radiación UV y, por tanto, podrían seguir reteniendo su carga viral durante horas. Por ello tampoco la radiación UV es una buena solución.

Cómo actuar con los libros ante el riesgo de contagio por COVID -19 - El Blog de la BNESin embargo, dado que el virus puede permanecer durante días en el papel y el plástico, es necesario mantener precauciones con los libros que han estado expuestos al virus, especialmente si se trata de material que ha estado en contacto directo con enfermos afectados por COVID-19. Paradójicamente, la desinfección más efectiva sería no hacer nada, esperar y mantener los libros en cuarentena durante, al menos, 14 días. De esta manera prevendríamos de forma segura la transmisión indirecta sobre cualquiera de los materiales con los que están elaborados los libros (papel, cartón, tela o plástico) y no correríamos el riesgo de dañarlos al aplicar productos que tienen efectos químicos y físicos en los documentos.

A pesar de que el COVID-19 lleva entre nosotros apenas unos meses, ya se han publicado diversas recomendaciones sobre cómo actuar en archivos y bibliotecas ante el problema de la transmisión indirecta del virus. Hace sólo unos días, Lara Ewen publicó un excelente resumen sobre el impacto del virus en las bibliotecas en el cual se incide en la importancia de la cuarentena como medida más efectiva de control [Artículo completo] Además, el prestigioso NEDCC ha publicado una hoja informativa, breve y clara [VER] . Finalmente, Mary Striegel, conservadora científica del National Center for Preservation Technology and Training (NCPTT) publicó la semana pasada un vídeo en el que describe los cuidados básicos de diferentes materiales culturales ante el riesgo de infección por coronavirus.

 

Conclusión

Los materiales documentales pueden ser transmisores indirectos de la enfermedad siempre que hayan estado en contacto con personas enfermas. Sin embargo, el virus no puede permanecer efectivo durante largo tiempo y el tratamiento con viricidas de las superficies contaminadas es una medida efectiva para su control, aunque, en la práctica, no es recomendable para los materiales culturales.  Afortunadamente, la cuarentena sí es efectiva. El tiempo juega en contra de la estabilidad del virus y, en el caso del papel desaparece, según los estudios publicados, en unos cinco días.

Es recomendable seguir un sencillo protocolo de actuación para la manipulación de los materiales que han estado en contacto con enfermos de COVID-19[4]:

  • Lávese las manos con frecuencia con un desinfectante de manos a base de alcohol o, preferiblemente con agua y jabón durante 40 segundos.
  • Evite el contacto cercano con las personas enfermas.
  • Evite tocarse los ojos, la nariz y la boca con las manos sin lavar.
  • Limpie y desinfecte los objetos y las superficies que se tocan frecuentemente como picaportes, bandejas, etc.
  • Las mascarillas son una primera barrera de defensa para evitar el contagio, pero deben ser utilizadas correctamente. Lávese las manos antes de ponérsela.
  • La mascarilla debe cubrir bien la nariz, la boca y la barbilla.
  • Evite tocar la mascarilla mientras la lleva puesta.
  • No recicle los guantes ni las mascarillas.
  • No toque la mascarilla con las manos y retírela de forma segura para desecharla después de usarla.
  • Los libros que han sido utilizados por personas enfermas deberán ser introducidos en una bolsa de plástico con doble autocierre. Una vez dentro el libro, limpie el exterior de la bolsa con un producto viricida (agua y lejía). Tenga cuidado de que la solución limpiadora no penetre al interior. Una vez limpio, manténgalo en una zona segura durante 14 días.
  • Una vez superada su cuarentena, el libro podrá volver a ser consultado sin riesgo.

Finalmente, sólo decir que las bibliotecas públicas y otros establecimientos en los que hay material bibliográfico deberán permanecer también en cuarentena mínima de 14 días. No será necesario esterilizar los documentos, pero sí mantener la higiene apropiada dentro de las recomendaciones de las autoridades sanitarias.

NUEVA INFORMACIÓN:

Recomendaciones sobre procedimientos de desinfección en bienes culturales con motivo de la crisis por COVID 19. Madrid : Ministerio de Cultura y Deporte, Instituto del Patrimonio Cultural de España, 2020. (acceso 22/04/2020)

Anuario del Instituto de Estudios Zamoranos “Florián de Ocampo”

PETICIÓN DE ARTÍCULOS 2020 INSTITUTO DE ESTUDIOS ZAMORANOS “FLORIÁN DE OCAMPO”

Instituto de Estudios Zamoranos “Florián de Ocampo - Búsqueda de Google

El Anuario del IEZ “Florián de Ocampo” se edita desde esta Institución desde el año 1984, como espejo de los avances en las investigaciones de carácter científico (antropología, arqueología, arquitectura, arte, ciencias naturales, derecho, economía, historia, lingüística, literatura, patrimonio cultural, etc.) relativas al ámbito zamorano, y de la propia actividad cultural de la Institución.

Se convoca a los autores interesados en publicar en el número correspondiente al año 2020 del Anuario del Instituto de Estudios Zamoranos “Florián de Ocampo” a presentar trabajos originales, inéditos y que no estén postulados para publicación en otras revistas.

Todos los interesados deberán enviar sus contribuciones, ajustándose a las normas anexas [CALL FOR PAPERS-PETICIÓN DE ARTÍCULOS IEZFO 2020[5028]], a la Secretaría del Instituto de Estudios Zamoranos “Florián de Ocampo”, bien por correo ordinario (C/ Doctor Carracido s/n. Trasera Edificio Colegio Universitario, 49006, Zamora), bien por email (secretario@iezfloriandeocampo.com) antes del 31 de julio de 2020. Después de ese plazo, los originales se reservarán a la evaluación del número siguiente.

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Mientras sea posible, la voluntad del IEZ es que el Anuario continúe editándose en papel.
No sólo fruto de la nostalgia sino del firme convencimiento de que de este modo llegamos a lugares y personas que de otra forma no tendrían acceso a la revista y a su contenido. No obstante, ya disponemos de separatas digitales de los artículos para facilitarlas a cada uno de los autores y a los principales repositorios de revistas científicas.
Además de artículos también se aceptarán textos de conferencias. Versarán necesariamente sobre temas zamoranos, ajustándose en su redacción a las referidas normas. En su envío se deberá indicar expresamente el deseo de que se incluyan en dicha sección.
Todas las propuestas serán valoradas y aceptadas de acuerdo con criterios de calidad, así como de alcance y variedad.


Para cualquier consulta o aclaración (no para envíos de originales), pueden dirigirse a:
INSTITUTO DE ESTUDIOS ZAMORANOS “FLORIÁN DE OCAMPO”
C/ DOCTOR CARRACIDO S/N (TRASERA EDIFICIO COLEGIO UNIVERSITARIO)
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