El primer catálogo de incunables de la Biblioteca Histórica y los incunables desaparecidos.

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Ms. 1617

En la Universidad de Salamanca, entre 1861 y 1862, el bibliotecario José Bonilla Ruiz llevó a cabo el primer catálogo de la colección de incunables. El resultado es un volumen manuscrito (Ms. 1617) en formato apaisado, distribuido en tres partes:

  • Un prólogo en el que se explica el germen del catálogo y se aborda la historia del libro manuscrito y del origen de la imprenta, terminando con una valoración de la colección incunable salmantina.
  • Un cuerpo central ordenado por autor, que incluye la descripción pormenorizada de cada incunable.
  • Finalmente, dos apéndices por orden alfabético: breves biografías de los autores y una relación de los impresores del siglo XV, indicando la ciudad en la que trabajaron.

José Bonilla distinguió como incunables 432 obras, aunque doce en realidad no lo son. El estudio ha aportado datos acerca de ejemplares de los que ahora podemos afirmar que ya estaban en la Biblioteca en 1862, pero sobre todo ha descubierto la falta de dos incunables –tal vez tres–, que estuvieron un día en la Biblioteca pero desaparecieron entre 1862 (Catálogo de José Bonilla) y 1949 (Catálogo de Fulgencio Riesco).
Sin duda no fueron simples desapariciones, sino sustracciones plenamente conscientes, pues se trata de obras de las que no se conservan muchos ejemplares y tienen en común el interés bibliográfico de ser obras en castellano o latín, con xilografías, de tema literario o médico y bastante conocidas dentro de la historia de la primera imprenta. El artículo continúa

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El Salmanticensis Ms. 2703, un ejemplar desconocido del iluminador y calígrafo Stephanus Masi de l’Aquila.

Por Jorge JIMÉNEZ LÓPEZ. 
https://usal.academia.edu/JorgeJimenez
Instituto de Estudios Medievales y Renacentistas (IEMYRhd) 
Dpto. Historia del Arte - Bellas Artes

El Ms. 2703 contiene una copia del Comentario a las Tragedias de Séneca, cuyo texto original fue escrito por el dominico inglés Nicholas Trevet (Norwich, 1258 ca.-1328) durante la década 1307 a 1317, por encargo de Niccolò da Prato, cardenal y obispo de Ostia. Se conserva intercambio epistolar entre ellos en el Ms. Urb.Lat. 355 de la Biblioteca Apostólica Vaticana, de principios del siglo XIV, copiado en el sur de Francia.

El manuscrito salmantino es uno de los cinco testimonios más antiguos que contiene el texto completo.

El Ms. 2703 contiene una copia del Comentario a las Tragedias de Séneca
Ms. 2703 f. 037v

El ejemplar de nuestra biblioteca perteneció a la colección personal de Diego de Anaya y Maldonado, fundador del Colegio Mayor de san Bartolomé, como prueban los registros de la donación realizada por el prelado a la institución en 1433 y que actualmente se conservan en la serie de inventarios del Ms. Espagnol 524 (Bibliothèque national de France).

Nuestro estudio del manuscrito ha sacado la luz importantes novedades relacionadas con la iluminación, puesto que lo sitúa como un testimonio de la producción más destacada del último cuarto del siglo XIV, en la zona central de la península italiana. El repertorio decorativo está compuesto por un total de 249 letras capitales, situadas al comienzo de cada pasaje trágico y de cada comentario. Todas ellas presentan un rico y variado lenguaje ornamental que en la mayoría de los casos también se despliega por sus márgenes.

El Ms. 2703 contiene una copia del Comentario a las Tragedias de Séneca
Ms. 2703 f. 044r

El trabajo de iluminación fue realizado en dos fases, la primera atribuida a un taller napolitano y la segunda a uno romano-abruzzese. Este último equipo es el responsable de la ejecución de la mayor parte del manuscrito y, precisamente, en el folio 103r, en el interior de la letra Q, aparecen identificados los responsables: STEPHANVS : G : ET STEPHANVS : M : FECER(unt) : H(oc) O(pus) : / DE AQ(u)ILA.

El análisis del repertorio decorativo del manuscrito ha permitido identificar a “Stephanus M.” con Stephanus Masi, iluminador y calígrafo, procedente de la ciudad italiana de L’Aquila. Ya en 1999, François Avril lo localizó en la documentación de la cancillería pontificia como abbreviator, scriptor y taxator al servicio de Urbano VI y Bonifacio IX.

Junto con Avril, también Francesca Manzari se ha ocupado de analizar la producción de Masi, de quien han podido localizar dos ejemplares firmados: el Liber cancelleriae apostolicae (latin 4169, BnF) y un Libro de Horas que se conserva en la Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (Ms. h-IV-9). A estos dos testimonios se suma el Pontifical Hougton o Calderini (Ms. Typ.1) de la Universidad de Harvard (CONSULTAR), que Manzari data entre 1378 y 1385. A pesar de no estar firmado por Masi, presenta rasgos estilísticos muy cercanos y, hasta el descubrimiento del manuscrito salmantino, era considerado el ejemplo más destacado de su producción.

Sin embargo, el Ms. 2703 incorpora variantes compositivas y técnicas muy novedosas con respecto al Pontifical. Las más de dos centenares de letras permitieron a Masi desarrollar una gran variedad de composiciones y motivos decorativos que destacan por su volumetría y plasticidad conseguida gracias al dominio del color y de las texturas, llegando a conseguir sensaciones de carácter táctil. Los cuatro códices presentan diferencias desde el punto de vista técnico, fruto de una evolución en la pericia artística; sin embargo, el lenguaje y los recursos ornamentales son comunes a todos ellos, lo que denota el origen abruzzese del taller.

En definitiva, la incorporación del Ms. 2703 al corpus de obras de Stephanus Masi supone una noticia de gran alcance, que obliga a revisar la producción centroitaliana de este periodo de finales del siglo XIV. Por otra parte, su temprana presencia en la colección de don Diego de Anaya es un testimonio de las relaciones del fundador del Bartolomé con los centros de poder más relevantes del momento: la curia de Avignon-Peñíscola en lo intelectual, donde se creó el texto, y Roma-Nápoles en lo artístico, donde se ejecutó el manuscrito.


Jorge JIMÉNEZ LÓPEZ. Doctor por la Universidad de Salamanca.
Instituto de Estudios Medievales y Renacentistas (IEMYRhd)
DPTº DE HISTORIA DEL ARTE

JIMÉNEZ LÓPEZ, J. (2017). La materialización de un clásico: Unas Tragedias de Séneca con comentario de Nicholas Treveth (BGH/Ms.2703) de Diego de Anaya. In Doce siglos de materialidad del libro. Estudios sobre manuscritos e impresos entre los siglos VIII y XIX. Zaragoza: Prensas de la Universidad de Zaragoza, 169–183.
——(2017). «La biblioteca colegial del San Bartolomé. Formación y relaciones con la del Colegio de San Clemente» en Domus Hispanica. El Real Colegio de España y el cardenal Gil de Albornoz en la Historia del Arte, Parada López de Corselas, M. (ed.) Bologna, Bononia University Press, 297-306.

——(2018). «Trevet visualizado. El uso de las constelaciones en el Comentario a las Tragedias de Séneca», Miscellanea Bibliothecae Apostolicae Vaticanae, Studi e Testi, XXIV, Città del Vaticano, 329-357.
——(2018). «Los espacios del libro en el Colegio Mayor de san Bartolomé», Espacios en la Edad Media y el Renacimiento, Morras, M. (ed). Salamanca: Seminario de Estudios Medievales y Renacentistas – Sociedad de Estudios Medievales y Renacentistas, 211-224.
——(2018). Memoria y memorias del códice medieval, “Yngenio et arte”: elogio, gama y fortuna de la memoria del artista. Albero Muñoz, M. M. & Pérez Sánchez, M. (Eds.). Fundación Universitaria Española, 259-278.
——(2018). «Libri canonum et libri legum en el Patrimonio Librario del Colegio Mayor de San Bartolomé de la Universidad de Salamanca (1433-1440)» en Circulations juridiques et pratiques artistiques, intellectuelles et culturelles en Europe au Moyen Âge (XIIIe – XVe siècle), Bilotta, A. y Díaz Marcilla, F. (Eds.) Officina di Studi Medievali, Palermo, en prensa.

Gila y la Universidad de Salamanca.

Esta semana se ha cumplido el centenario del nacimiento de Miguel Gila quien, durante su periplo zamorano, firmó cinco ilustraciones de tono humorístico para una revista de la Universidad de Salamanca.

Con motivo de este aniversario, la periodista Paula Hernández Alejandro ha publicado un excelente artículo en El Norte de Castilla (AQUI)

Las viñetas de Gila para la Universidad | El Norte de Castilla

En el artículo nos cuenta que la vida de Gila en Zamora era muy dinámica y se dedicaba a oficios varios: en la emisora local, el taller de reparaciones de aparatos eléctricos, el periódico de la Falange. Había sido chófer del coronel del Regimiento y era funcionario sindical (Servicio Nacional del Trigo). Escribía, dibujaba viñetas humorísticas, narraba partidos de fútbol del Atlético, recomponía radios y otros artilugios.

La Universidad de Salamanca publicaba, desde febrero de 1946, la revista ‘Trabajos y días’, espacio de reflexión y diálogo. Había surgido de las tertulias que se celebraban los sábados en el Café Castilla. Gila, que tuvo sus orígenes como humorista gráfico en Zamora y Salamanca, aportó 5 colaboraciones a la publicación universitaria, distribuidas en tres números:

  • En el 5 (febrero de 1947), figura con dos ilustraciones a la ‘Carta a las hermanas Brönte’ y una viñeta humorística.
  • En el 6 (marzo-abril del mismo año), se recoge un dibujo que juega con la tesis del artículo ‘Los niños en el cine’.
  • En el 10 (enero de 1949), presenta un ‘mono’ puro en su concepción.

Utiliza el seudónimo (firma como ‘XIII’) en todas las estampas excepto en la última. Ahí rubrica como Gila. En uno y otro caso, se reseña en las portadas.

Las viñetas de Gila para la Universidad | El Norte de Castilla
Portada del n. 10 de ‘Trabajos y Días’, donde Gila aparece con su nombre

La Fábula de Faetón del Conde de Villamediana.

Fábula de Faetón del Conde de Villamediana.
Primera página del impreso  (BG/28883(2))

Laura Rodríguez Fernández. Un “peligroso y alto pensamiento” : editar la Fábula de Faetón del Conde de Villamediana. Creneida, 6 (2018) ; P. 402-445. ISSN 2340 8960

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Estudio de la investigadora Laura Rodríguez Fernández, usuaria de la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca, sobre la obra: Fabula de Phaeton  de Juan de Tassis y Peralta, Conde de Villamediana (1582-1622).

La Biblioteca conserva en el volumen facticio BG/28883(2), el único ejemplar conocido de este impreso, sin datos de edición y bajo el título de “FABVLA DE / PHAETON”, recogido junto con otros impresos del siglo XVII (los que están fechados son de 1618-1619).

Resumen:

Este trabajo reflexiona en torno al problema de editar la Fábula de Faetón del Conde de Villamediana. Aportamos aquí tres testimonios que los editores no habían cotejado hasta ahora; se antojan esenciales para asentar nuestras conclusiones ecdóticas y, a su vez, permiten corregir algunos de los errores con los que esta obra se ha venido transmitiendo. Estudiamos las consecuencias de aplicar el método neolachmaniano a un poema gongorino de transmisión culta, así como la cuestión de la autoría y de la ordenación de las tres versiones (de distinta longitud y con numerosas variantes) en las que ha llegado hasta nosotros.

Un espía, un mapa y la conquista del poder en la Europa del siglo XVI

En 1502, mientras los europeos miraban hacia las Américas, los mapas de aquel continente aún por descubrir se convirtieron en deseados objetos de poder e intriga. Líneas costeras de las cuales, por aquel entonces, no se tenía la más remota idea de a donde podían dirigirse: puertos, ríos, recursos y enclaves estratégicos.

Alberto Cantino, un espía italiano, consiguió hacerse con un mapa portugués que revelaba sorprendentes hallazgos en el Nuevo Mundo.

El Planisferio de Cantino
Planisferio de Cantino (1502)
FUENTE: National Geographic 

Elaborado en Lisboa y terminado en 1502, el Planisferio de Cantino presentó nuevos datos sobre el Nuevo Mundo al tiempo que incorporó algunos rasgos clave de la cosmovisión medieval. Incluía información inédita hasta el momento sobre las rutas comerciales portuguesas y el progresivo descubrimiento de las costas del actual Brasil.

La palabra “planisferio” hace referencia a la representación sobre un plano de una esfera. El Planisferio de Cantino,  consta de seis piezas de pergamino unidas a un gran lienzo de unos 1,2 x 2,4 metros. En la parte posterior del mapa puede leerse la inscripción: “Carta da navigar per le Isole nouam tr [ovate] in le parte de l’India: dono Alberto Cantino al S. Duca Hercole.”

El conocido como Alberto Cantino, trabajaba en Portugal como agente encubierto de Hércules I del Este, el Duque de Ferrara, una poderosa ciudad-estado en el norte de Italia.

Los mapas medievales se diseñaban generalmente acompañados de una rosa de los vientos de la cual surgían los trazos que representaban diferentes rutas. Esta información era muy adecuada para la navegación costera. Así equipados con una brújula, los navegantes podían confiar en el litoral como una referencia visual. Sin embargo la navegación transatlántica implicaba abandonar la costa y de este modo, el Planisferio de Cantino da testigo de un momento clave en la historia de la cartografía: la transición a la astronavegación. Se trata del primer mapa en el que se incluyen el ecuador, los trópicos y el círculo polar ártico, además de ser también el primer mapa en el que se ve representado la “Línea de Tordesillas”. Esta, establecida entre la Monarquía hispánica y el Reino de Portugal mediante el tratado de nombre homónimo, recorría el mapa de norte a sur, y establecía la frontera entre territorios españoles y portugueses. Portugal podría reclamar tierras al este de esta línea, mientras que España podría reclamar aquellas al oeste.

La Línea Tordesillas
La línea de Tordesillas, de demarcación, se estableció en 1494 en Tordesillas, España, a través del tratado de nombre homónimo. Delimitó en el Nuevo Mundo, respectivamente de oeste a este, las fronteras entre la Monarquía Hispánica y el Reino de Portugal.
La línea de costa brasileña
Descubierta por el explorador portugués Pedro Álvares Cabral en 1500, puede apreciarse la Línea de Costa brasileña representada en el mapa por loros y la selva tropical.
Las islas del Caribe
Las “Antillas del Rey de Castilla”. Una bandera de Castilla ondea anclada cerca de Santo Domingo, capital de la moderna República Dominicana.

El Planisferio de Cantino ofrece el testimonio de los intentos por concentrar en un mapa un gran abanico de información clave de carácter político, cultural y económico. Así, son apreciables varias ilustraciones sobre la fauna local de distintos emplazamientos: loros grises en el África occidental que contrastan con los coloridos guacamayos representados en América del Sur. También en África se muestran algunos monumentos coloniales como el castillo de São Jorge da Mina, construido en la década de 1480 por Juan II de Portugal, y el cual se convirtió en un importante enclave comercial en el continente africano.

África
Mapa de Africa: Fundado en la década de 1480, el Castillo de São Jorge da Mina, que aún hoy se encuentra en Ghana, desempeñó un papel importante en la trata transatlántica de esclavos.
Las Montañas de la Luna
Aquí aparecen representadas las legendarias Montañas de la Luna, mencionadas por Ptolomeo como la fuente del Nilo, aunque en realidad se encuentran más al sur. 

 

De acuerdo con un documento que narra los viajes del planisferio, el pergamino encargado por Cantino se vería sometido a una serie de peligrosos trayectos. Así, en 1592, fue llevado desde Ferrara a la ciudad italiana de Módena, su contenido estaba desactualizado, sin embargo el mapa todavía era considerado valioso.

A mediados del siglo XIX  fue robado para aparecer unos años más tarde colgado de una carnicería de la ciudad. En la actualidad se conserva con fuertes medidas de seguridad y forma parte de la colección de la Galería Estense de Módena. Un magnífico recordatorio de los primeros esfuerzos de Europa por trazar el mapa del mundo según lo fueron descubriendo.

 

Las palabras de la sabiduría se oyen en silencio.

Fotografía Javi Calvo.
Port (n.5, otoño-invierno 2018/2019). ISSN 2462-6651. [ACCEDER A LA WEB] 

Las palabras de la sabiduría se oyen en silencio [Joaquín García Palacios].

La Universidad de Salamanca es una de las universidades más antiguas de Europa. De hecho este año [se refiere a 2018] celebra el octavo centenario de su fundación por el rey Alfonso IX de León en 1218. Un motivo más que suficiente para hacerle un homenaje desde estas páginas.

Pero Port ha querido llegar hasta sus puertas alejándose de celebraciones y fastos. Recordando, eso sí, las palabras de uno de sus antiguos alumnos, Juan de Yepes, quien anduvo por sus aulas allá por 1565, antes de ser conocido por la profundidad de sus escritos, la belleza de sus poesías y su trayectoria como santo con el nombre de San Juan de la Cruz. Decía que las palabras de la sabiduría se oyen en silencio. Algo que ahora puede parecernos alejado de nuestro mundo, pero que cuando lo conseguimos oír nos pone tras la pista de lo que realmente es esencial.

A oír el silencio y a acceder a la sabiduría nos ha abierto la puerta la Universidad cuando nos ha invitado a entrar a un lugar al que pocos acceden. Un rincón único, al fondo de la Biblioteca Antigua, en el que lo material y lo inmaterial se juntan. Al enorme valor de las joyas que encierra, se unen las palabras sabias (y únicas) de algunos de los tesoros que esconde.

El lugar que ocupa el saber más antiguo recogido en esta universidad se encuentra custodiado en una cámara acorazada. La sala de manuscritos e incunables de su Biblioteca Antigua es un lugar protegido (como no podía ser de otra manera), mimado por sus cuidadores y tratado con los últimos avances de la tecnología. Pero en cuanto entras en esa sala olvidas el frío del acero y las luces de las alarmas. Unos armarios multicolores, con pinturas en sus puertas que recuerdan las clases de antaño, en las que incluso se retratan bromas de los alumnos quienes, igual que ahora, se pasan secretos a espaldas del profesor, nos llevan a unas verjas de madera y a unas puertecitas numeradas. Unos pequeños escondrijos donde se salvaguardan de manera ordenada los 15 ó 20 volúmenes que encierra cada una de ellas.

Una mesita a modo de pequeño altar, y encima un cojín donde, con mimo, la directora de la Biblioteca Antigua, Margarita Becedas, va dejando los libros que nos muestra. Sobre las plumas del cojín reposa una edición del Libro de las virtuosas e claras mujeres, de Alvaro de Luna (s. XV), con bellas letras capitulares cromadas. La mano enguantada en un blanco de algodón nos va mostrando algunas de las páginas más apreciadas: el Liber canticorum et horarum del s. XI; también una de las primeras copias del Libro de Buen Amor (s. XIV-XV). Monumentos al amor profano y libros que muestran lo avanzado del saber salmantino en el siglo XV y en los albores del XVI, una edición antiquísima y bellamente ilustrada del Tratado de medicina de Dioscórides en griego, o la Cosmographia de Pomponio Mela (1498). Otra puertecita, otro número y otro estante, de donde ahora sale un testimonio del saber y la tolerancia de su autor, Luis de León, quien deja anotaciones autógrafas en su traducción del Libro de Job (s. XVI), un empeño por la expresión en lengua vulgar que le llevó a la cárcel.

Si atravesamos una de las paredes de esta sala nos encontramos en la famosa fachada plateresca de la Universidad, a donde posiblemente estarán mirando y rastreando una rana esculpida sobre una calavera grupos y grupos de turistas ruidosos. Hay también actos protocolarios en el Paraninfo. Y muchas celebraciones por este aniversario tan sonado.

Pero eso es afuera. Aquí sólo se oye el silencio.

Joaquín Gacía Palacios es catedrático de Traducción e Interpretación en la Universidad de Salamanca. 
Fotografías de Javi Calvo

Del pergamino al Píxel : ecos de la Edad Media en el Mundo Contemporáneo.

Entre los días 5 y 7 de Febrero de 2019 tendrá lugar el XIII Seminario Multidisciplinar del área de Historia Medieval , “Del pergamino al píxel. Ecos de la Edad Media en el mundo contemporáneo”, en el Salón de Actos de la Facultad de Geografía e Historia de la Universidad Complutense de Madrid. El seminario ha sido coordinado por un grupo de profesores del área de Medieval. La matrícula es gratuita.


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PROGRAMA: InteriorExterior


OBJETIVOS 

En los últimos años se ha prestado una especial atención en el panorama académico a la influencia del medievalismo en la configuración de las sociedades contemporáneas. Obras como las de Norman Cantor, Inventing the Middle Ages (1991), o los múltiples trabajos de Jacques Le Goff en las que proponía un acercamiento a la Edad Media en larga duración,  han marcado una pauta de análisis que se ha visto reflejada en múltiples publicaciones científicas. Siguiendo esta pauta de trabajo el objetivo del Seminario Interdisciplinar es analizar tanto la continuidad de estructuras medievales como los ecos y reflejos de la Edad Media  en la sociedad contemporánea a través de varias vías:

  • Análisis de las permanencias y de los patrones de larga duración que se reflejan en las sociedades contemporáneas a través del análisis de las estructuras mentales, lingüísticas y culturales, estéticas, religiosas, políticas y sociales que preexisten en el pensamiento contemporáneo.
  • Aproximación a través del paradigma de la invención y recreación del medievalismo.

Desde estos dos paradigmas, transferencia e invención, se propone explorar las diferentes percepciones que el hombre contemporáneo posee del mundo medieval.  En este sentido se proponen los siguientes ejes de trabajo:

  1. El siglo XIX: Reencantamiento y mitificación de la Edad Media desde la música, artes plásticas, arquitectura, literatura y la construcción historiográfica.
  2. Permanencia de estructuras jurídicas, sociales y teológicas del Medievalismo en la edad contemporánea.
  3. Percepción y materialización de la Edad Media en el cine, y la literatura: entre la realidad y la ficción. (Las series como fenómenos de masas y la invención de la realidad medieval. Tópicos presentes en la cristalización de la imagen trasmitida. Juegos de rol y el mundo de los juegos de ordenador en la difusión del medievalismo.)
  4. Orientalismo y sus proyecciones en el siglo XX.
  5. El siglo XX, y la manipulación política del pasado. Política y discurso historiográfico sobre visigodos, periodo islámico, y reinos Cristianos.
  6. El medievo en la identidad del neogótico y del neo-mudéjar en el siglo XIX.