El libro Blanco y el Libro de Dotaciones de la Catedral de Sevilla.

En “Organizar, administrar, recordar. El libro blanco y el libro de dotaciones de la Catedral de Sevilla” , el investigador Diego Belmonte Fernández realiza un trabajo resumido de la siguiente forma:

“En el presente trabajo se aborda el estudio de dos códices diplomáticos conservados en el Archivo Catedral de Sevilla, conocidos hoy como Libro Blanco y Libro de Dotaciones. Partiendo del análisis de su materialidad y su contenido formal, se ha procedido a la contextualización histórica e institucional de los volúmenes. Se responde así a dos cuestiones clave en el estudio de esta clase de códices, cuál fue la causa que motivó su elaboración y qué pretendía conseguir la institución creando unos libros de similares características. Para poder aclarar estos puntos, se hacía necesaria la reconstrucción del entramado administrativo del entorno capitular en la época en que se produjeron estos manuscritos, comienzos del siglo XV. Fue este un momento destacado de la historia de la Iglesia en Sevilla al ser entonces cuando se tomó la decisión de construir una nueva catedral que sustituyera a la vieja mezquita aljama cristianizada. Ambos volúmenes, además, poseyeron lazos que los vinculaban a otras muchas piezas del repositorio hispalense. Se ha intentado, por tanto, desentrañar estos nexos realizando una panorámica general que permitiera situar en cada sección de la administración capitular, los vestigios escritos que hoy conservamos, analizando también el papel que jugaron en la época. Por último, se presenta una edición completa de cada uno de los dos volúmenes que conforman el eje central de nuestra investigación.”

Aengus Ward.

Dr. Aengus Ward. University of Birmingham (UK)

Profesor en el Departamento de Lenguas Modernas (Estudios Hispánicos) en la University of Birmingham desde 1994. Enseña literatura española medieval y lengua española y lingüística. Sus intereses de investigación se encuentran en los campos de la historia medieval española y la historiografía, la edición textual, la fonología diacrónica y la sintaxis.

Editor general de Estoria Digital y responsable de las decisiones editoriales. El proyecto de Estoria surge del interés por las crónicas ibéricas medievales y aventuras anteriores en el mundo de la edición textual. Coordinador de la Exposición  Alfonso el Sabio y la Estoria de España, en la que participó la Universidad de Salamanca con fondos de la Biblioteca Histórica. 

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Aengus Ward

MS. 2585. El ARREGLO TOLEDANO

El códice 2585 de la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca (olim Real Biblioteca 1583) contiene el texto de una crónica del siglo quince, conocida por la crítica como el Arreglo toledano de la crónica de 1344. Entre todos los productos de la extensa tradición historiográfica peninsular, y entre todos los manuscritos de la Biblioteca General Histórica, el texto de ms.2585 ha sido considerado un ejemplar humilde y tardío de la cultura medieval. Pero por dos motivos en concreto es un magnífico ejemplo de la textualidad manuscrita. En primer lugar, el texto de la crónica demuestra cómo evolucionaba la historia escrita de España. El origen de nuestro texto se encuentra en la crónica más importante del medioevo peninsular – la Estoria de España de Alfonso el Sabio, compuesta ca. 1272–. De allí, el texto alfonsí fue llevado a Portugal, traducido al portugués y adaptado al contexto luso por el Conde de Barcelos, la Crónica de 1344. En un momento del siglo quince el texto fue re-traducido al castellano, y una versión de este texto –que ya se distancia en su contenido de su abuelo textual la Estoria de España– es el que se encuentra hoy en la BGH. El contenido del códice 2585 es, en teoría, la historia de España de Alfonso el Sabio y, en efecto, la narración que encontramos en el manuscrito corre desde los orígenes legendarios de España hasta el siglo trece. Pero aquí también encontramos toda una serie de adiciones y expansiones a la narración del Rey Sabio; la gran mayoría de ellas proceden de la épica. Es, por tanto, un ejemplo excelente de la paulatina ficcionalización de la historia, en la que el lector encontrará detalles legendarios sobre las figuras de la historia española. Buen ejemplo de ello es la narración del rey Rodrigo. Casi por primera vez en la historiografía medieval, el Arreglo toledano nos cuenta sin evitar detalles cómo la lujuria del rey le llevó a violar a la Cava, hija del conde Julián, lo que conduciría en su momento a la pérdida de España.

Pero al lado de ser buen ejemplo de la evolución de la historia escrita (y la ficción), el códice 2585 tiene otra curiosidad. La crónica se llama “toledana” por la constante adición de referencias a la ciudad de Toledo y su comunidad judía, lo que ha llevado la crítica a suponer que su composición fue obra de un converso judío de dicha ciudad en la segunda mitad del siglo quince. El códice salmantino está numerado con números árabes, y por ello y por cierta discontinuidad en la narración, sabemos que sufre algunas lagunas, una de las cuales, entre los folios 23 y 42, es bastante amplia. Si fuera un ejemplo único no sabríamos qué contenían los folios perdidos. Pero el manuscrito 7594 de la Biblioteca Nacional de España contiene el mismo texto. El cotejo de los dos manuscritos revela que las lagunas del manuscrito de Salamanca corresponden a referencias a la comunidad judía de Toledo. Es más, la gran laguna del principio del manuscrito es una descripción de esa comunidad y su comunicación con sus correligionistas de Jerusalén. Uno de los más notables detalles de esos pasajes es la afirmación de que la comunidad judía de Toledo había estado en la ciudad antes de Cristo, lo que le exime de toda responsabilidad en la muerte de Jesús. De su ausencia en el códice de Salamanca se deduce que los folios perdidos no faltan por azar, sino que en un momento dado fueron sustraídos del manuscrito por un lector que no podía aceptar los elogios de los judíos de Toledo.

El manuscrito 2585, a pesar de parecer un producto humilde de una historiografía ya en decadencia, nos muestra no solo cómo se escribía y re-escribía la historia medieval sino también cómo esa historia seguía teniendo relevancia en la época moderna, hasta el punto de que uno de sus lectores lo mutiló en lugar de dejar intacta una historia que no podía aceptar.

Detalles ya publicados en Aengus Ward, “El Arreglo toledano de la Crónica de 1344: Antiguas tradiciones y nuevos usos”, in Aengus Ward ed. Teoría y práctica de la historiografía hispánica medieval (Birmingham: Birmingham University Press, 2000),  p. 59-79.

UNIGLOBALE: Las bibliotecas más bonitas del mundo.

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Uniglobale E-Magazin | Allmaxx.de.” Accessed April 17, 2017. 

La revista alemana Uniglobale ha realizado un reportaje para su número de Abril/Mayo sobre Las bibliotecas más bonitas del mundo. Entre ellas aparece la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca, lo cual nos complace enormemente.

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Los textos sobre las bibliotecas individuales son bastante breves debido a la disposición de la revista. Además, aparece con una pequeña entrevista realizada a una de nuestras investigadoras (Claudia García-Minguillán Torres. Instituto de Estudios Medievales y Renacentistas (IEMYR USAL)).

 

 

 

IN MEMORIAM. GREGORIO HINOJO, MAESTRO DE LATÍN EN EL ESTUDIO SALMANTINO.

 Por Margarita Becedas. Directora de la Biblioteca General Histórica.

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Inesperadamente se nos ha ido Gregorio Hinojo Andrés, hombre bueno, sabio y ameno, maestro de generaciones de filólogos clásicos e hispánicos, erudito del latín clásico y tardío (“Latín vulgar” se llamaba una optativa de tercero de Filología Hispánica en el lejanísimo curso 1979-1980).

Otros glosarán su trayectoria académica, que se puede encontrar fácilmente. Ahora solo quiero poner de manifiesto mi inmensa tristeza.

Huyendo de clásicos, ahí va un poema de uno de los cantautores jóvenes españoles más reconocidos, Rafa Pons (Barcelona 1978). Desde luego no lo compuso pensando en Goyo, pero es igual. Nos vale.

Cuando se nos mueran los maestros

Cuando se nos mueran los maestros
tendremos que aprender a seguir aprendiendo.
Habrá que superar el miedo a las alturas,
tratar de no ser su caricatura.

Cuando se nos mueran los maestros
habrá que administrar el grano en el invierno,
fingir que no sabemos las respuestas,
dormirnos sin dejar la puerta abierta.

Habrá que terminar lo que empezaron,
quizás que perdonar lo que fallaron.
Calmarnos para ver algún rasgo en los ojos
que puede que tal vez quede en nosotros.

Cuando se nos mueran los maestros,
nos tocará inventar nuevas reglas del juego,
equilibrar la fuerza y el cariño,
envejecer para sentirnos niños.

 

Los investigadores cuentan…

En “Los investigadores cuentan…” queremos dar voz a los usuarios de la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca a través de un pequeño texto en el que nos  hablen un poco de su investigación, de los fondos que consultan o alguna pequeña anécdota.

Jesús Málaga Guerrero (Abadía, Cáceres, 1945): médico, profesor de Universidad y político. Alcalde de Salamanca durante el período 1979-1987. Posteriormente, en la década de 2000 fue subdelegado del Gobierno en la provincia de Salamanca durante los gobiernos del PSOE.

Obras publicadas (recogidas en Dialnet)

Jesús Málaga Guerrero. 

Libertad para las gallinas (23/4/1904)

Nunca pensé que iba a ser tan apasionante. Después de jubilarme me propuse dedicar los años de mi retiro a escribir sobre Salamanca. Cinco libros han visto la luz desde entonces, cuatro dedicados a la ciudad y uno a Morille, el pueblo donde mi familia vive en verano. Después de la salida a la calle de Rincones de la Historia Salmantina, en 2016, comencé a preparar La vida cotidiana en la Salamanca del siglo XX. Para prepararlo, me encaminé a la Biblioteca de la Universidad de Salamanca, donde había estudiado los seis años de mi carrera de medicina. Desde el principio me sentí acogido, como en casa. Comencé una mañana del otoño de 2016 y desde entonces he dedicado tres o cuatro horas al día a buscar en los periódicos y otros textos como vivían y vivíamos en el siglo que terminamos hace ya 16 años.

De repente, con el uso de la hemeroteca, pude imaginar nuestra ciudad, Salamanca, a la que hemos mitificado, pero que a principios del siglo XX era un gran poblacho rural con edificios maravillosos situados en unas calles embarradas, sin agua ni alcantarillado, y con la mayoría de las viviendas en ruina o con deficiencias de consolidación graves.

Día a día fui descubriendo los sufrimientos de la mayoría de los salmantinos que tenían que sobrevivir en la pobreza más extrema y para los que la subida de unos céntimos en el precio del pan suponía la imposibilidad de llevarse un mendrugo a la boca. Una ciudad que asumía como el resto de España la pérdida de las últimas colonias de su imperio: Cuba, Filipinas y Puerto Rico. Unos padres que para dar de comer a sus hijos tenían que recurrir a criar animales domésticos que pudieran aportar alguna proteína a la dieta diaria.

Pero junto a la miseria a veces aparecían salidas creativas y de humor, era la venganza de una población desesperada ante tanta desgracia. Las gallinas estaban sueltas durante el día y se las podía ver incluso por las calles más céntricas de la ciudad. El Ayuntamiento había aprobado unas ordenanzas que mandaba guardar el ganado dentro de los corrales que cada casa tenía en la trasera de la vivienda. Los reglamentos municipales no se respetaban, pero un alcalde de principios de siglo se le ocurrió ponerse rígido y mandó a la Policía Municipal que hiciere cumplir lo ordenado. Las mujeres suplicaron una y otra vez, fueron a ver eimplorar al edil (El Adelanto, 23 de abril de 1904). Ante la intransigencia del regidor se manifestaron en la Plaza Mayor, junto al Consistorio. Una pancarta en cabecera mostraba con claridad el descontento, con grandes letras decía: “Libertad para las gallinas”.

Jesús Málaga Guerrero.

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