Manuscritos árabes y fondo antiguo de la Escuela de Estudios Árabes (Granada)

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María Luisa Ávila; Miriam Font; Concha de la Torre. Manuscritos árabes y fondo antiguo de la Escuela de Estudios Árabes. Granada : Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2007
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Con motivo del 75 aniversario de la fundación de la Escuela de Estudios Árabes de Granada (CSIC) la biblioteca de este centro de investigación expuso una selección de sus fondos impresos de los siglos XVI a XVIII y de sus manuscritos árabes.

Esta muestra constituyó una magnífica representación de la producción bibliográfica impresa relacionada con los estudios orientales que vio la luz a lo largo de estos tres siglos: biblias, gramáticas, diccionarios, enciclopedias, descripciones geográficas, libros de historia, relatos de viaje y antologías literarias. Obras valiosísimas bien por el interés científico que tuvieron en su momento, bien por su valor artístico o bibliográfico, al tratarse de ejemplares raros o primeras ediciones. Se trató de una mínima representación de su rico patrimonio, pero que ilustró perfectamente el nacimiento y afianzamiento de los estudios orientales en la Europa moderna.

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Museum Cufi cum Borgianum Velitris. Jacob Georg
Adler (1756 – 1834)

Se exhibió también una parte de su fondo manuscrito, incluyendo tanto títulos representativos de las disciplinas que han sido objeto de estudio en el marco de las distintas líneas de investigación que ha cultivado la institución a lo largo de su historia –Agronomía, Historiografía y Derecho islámico–, como algunos ejemplos de los textos que constituían el corpus de obras esenciales para la instrucción de los ulemas magrebíes. Los títulos expuestos se recogen en este catálogo, presentando en la ficha de cada obra la descripción bibliográfica, unas breves notas con los rasgos principales del autor y de la obra y una bibliografía orientativa.

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El código 88 de la biblioteca del monasterio Dečani.

Escritos de un hereje: Los misterios del arte (IV): Monasterio de Visoki Decani
Monasterio de Visoki Decani.

Kakridis, Ioannis. Codex 88 des Klosters Dečani und seine griechischen Vorlagen. Peter Lang International Academic Publishing Group. (1988). 362 p. Lang.: German.
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El objetivo de este estudio es allanar el camino para la investigación científica de uno de los documentos más interesantes de la iglesia serbia de lengua eslava del siglo XIV, el código 88 de la biblioteca del monasterio Dečani.

Manuscripts Online

The Middle English Grammar Corpus (MEG-C) image

Manuscripts Online  proporciona una interfaz intuitiva que permite a los usuarios buscar un conjunto significativo de recursos primarios en línea relacionados con la cultura escrita e impresa temprana en Gran Bretaña durante el período de 1000 a 1500.

Los recursos incluyen manuscritos literarios, documentos históricos y libros impresos antiguos que se encuentran en sitios web propiedad de bibliotecas, archivos, universidades y editoriales. VER VIDEO

Entre sus recursos encontramos:

  • El manuscrito de Auchinleck: ofrece una visión única de la lengua y la literatura inglesa con la que Chaucer y su generación crecieron y por la que fueron influenciados.
  • Historia Británica en línea. 
  • Catálogo de Manuscritos Iluminados de la Biblioteca Británica.
  • Manuscritos literarios británicos en línea, medievales y renacentistas.
  • Documentos de Causa en las Cortes Diocesanas del Arzobispado de York, 1300-1858: relacionados con disputas sobre el matrimonio, la difamación, los diezmos, la legalización de un testamento, la violación de la fe por parte del clero y los derechos de la iglesia que se escucharon entre los años 1300 y 1858 en los Tribunales de la Iglesia de la diócesis de York.
  • Asociación para la Creación de textos en línea de libros en inglés temprano. 
  • Europa Inventa:  base de datos de información sobre varios cientos de manuscritos medievales conservados en las principales bibliotecas, galerías y museos australianos.
  • Geografías de la Ortodoxia: Mapeo de la vida de Cristo en Pseudo-Bonaventura, 1350-1550: recursos electrónicos con los que mejorar la investigación sobre los textos de la tradición pseudo-bonaventurera inglesa.
  • Imaginando la historia: Perspectivas sobre la historiografía vernácula medieval tardía. 
  • Escribanos ingleses de la Baja Edad Media. 
  • Geografías lingüísticas: El mapa de Gough Map de Gran Bretaña. 
  • Manuscritos de las West Midlands
  • Ediciones en línea de siete manuscritos de Los cuentos de Canterbury de Geoffrey Chaucer
  • Producción y uso de manuscritos en inglés: 1060-1220. 
  • El Taxatio: un taxatio es una tasación para impuestos, a menudo se llama a este impuesto “el taxatio del Papa Nicolás IV” porque se llevó a cabo por orden de ese papa. Durante casi 250 años, prácticamente todos los impuestos eclesiásticos de Inglaterra y Gales se basaron en esta evaluación extremadamente exhaustiva y detallada. La base de datos Taxatio es una fuente única para el periodo medieval: ningún otro estudio completo de este tipo sobrevive en ninguna parte de la Europa medieval.
  • El Corpus de la Prosa y el Verso del Inglés Medio. 
  • Los Archivos Nacionales

El papel de las mujeres en la creación de manuscritos de lujo en la Edad Media.

Las mujeres también creaban manuscritos de lujo en la Edad Media

Tenía entre 45 y 60 años cuando murió, alrededor del año 1000 o 1200 de nuestra era. Y por lo que revelan sus huesos, tuvo una vida exenta de trabajos físicos exigentes. No sufrió traumatismos ni infecciones que dejaran huella, tampoco heridas importantes, algo no muy frecuente en aquella época. Seguramente, perteneció a la nobleza, fue culta y tal vez, monja, y su vida estuvo vinculada a un monasterio religioso en Dalheim, en Alemania.
Y sin embargo, B78, como la han bautizado los científicos, es sumamente excepcional. Y es que en sus dientes esconde la primera prueba directa de que las mujeres en la Edad Media tuvieron un rol importante y temprano en la creación de manuscritos, baluartes de la transmisión de conocimiento y cultura. Ellas también produjeron textos y los iluminaron bellamente, usando para ello pigmentos poco habituales y lujosos, como el azul ultramar, obtenido a partir de la piedra semipreciosa lapislázuli, reservados para los artistas con mayor pericia.

Así lo ha descubierto un equipo internacional de investigadoras de la Universidad de York y del Instituto Max Planck para la Ciencia de la Historia Humana, que han publicado su hallazgo en la revista Science Advances [CONSULTAR AQUI]. Su trabajo es uno de los primeros que documenta científicamente el papel que las mujeres tuvieron en la creación de textos sagrados en la Europa Medieval.

En 2004, estas científicas encontraron partículas de color azul en el sarro de los dientes de una mujer enterrada en un pequeño cementerio junto al monasterio de Dalheim, que desapareció en un incendio en el siglo XIV. Vieron que las partículas databan de entre 997 y 1162. Al analizarlas mediante distintos tipos de espectrografía, se percataron de que eran pigmentos de azul ultramar, el más caro usando en el medievo, comparable al oro, y que estaba reservado solo para manuscritos muy lujosos y para escribas e ilustradores sumamente talentosos.
Seguramente, consideran las investigadoras, la mujer al pintar los textos humedecía con la boca la punta del pincel que usaba para así afinar la punta, una acción que repetiría con frecuencia. De ahí el patrón de las partículas azules que han visto en el sarro de la mujer: en lugar de aparecer amontonadas, están sueltas y tienen la apariencia de polvo azul dispersado por distintas zonas de la placa dental.

Los artistas medievales europeos conocían unos pocos pigmentos azules, aunque los que más usaban eran el lapislázuli y la azurita.
El pigmento azul ultramar obtenido de la piedra semipreciosa lapislázuli estaba en el sarro de la mandíbula inferior de la mujer medieval. (Christina Warinner). Los artistas medievales europeos conocían unos pocos pigmentos azules, aunque los que más usaban eran el lapislázuli y la azurita. (Shelly O’Reilly)

Los resultados de este trabajo cuestionan la idea de que eran los hombres, sobre todo los monjes, quienes producían los manuscritos iluminados. En la Edad Media, los libros en general se solían crear en los monasterios y estaban destinados a ser usados por monjes y nobles. Algunos de ellos estaban embellecidos con pinturas y pigmentos extraordinarios, como pan de oro y azul ultramar.

Sin embargo, averiguar la identidad de quienes los elaboraban resulta complicado porque con frecuencia los escribas no firmaban su trabajo. Menos aún las mujeres. De hecho, antes del siglo XII menos del 1% de los libros en las bibliotecas de los monasterios llevaban títulos o nombres de mujer. De ahí que se hubiera asumido que eran los monjes los encargados de los manuscritos. Esta investigación desafía esa idea y revela que también las mujeres eran cultas, además de productoras y consumidoras de libros.

Medieval women’s early involvement in manuscript production suggested by lapis lazuli identification in dental calculus. BY A. RADINIM. TROMPA. BEACHE. TONGC. SPELLERM. MCCORMICKJ. V. DUDGEONM. J. COLLINSF. RÜHLIR. KRÖGERC. WARINNER. SCIENCE ADVANCES  : EAAU7126

FUENTE: LA VANGUARDIA (Ciencia)

La Biblioteca Histórica de la USAL en la exposición “PANTEONES REALES DE ARAGÓN”

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La exposición ‘Panteones Reales de Aragón’ recorre la historia del Reino y la Corona a través de 144 piezas.

“PANTEONES REALES DE ARAGÓN”
SALA DE LA CORONA DEL EDIFICIO PIGNATELLI, ZARAGOZA (ZARAGOZA)
Del 20 de diciembre de 2018 al 17 de marzo de 2019.

El acceso a la muestra es gratuito y se puede visitar de martes a viernes de 10.00 a 13.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas; los sábados, de 11.00 a 14.00 horas y de 17.00 a 20.00 horas; y los domingos, de 10.00 a 14.00 horas. 

"Crònica dels reis d'Aragó i comtes de Barcelona", un manuscrito del s. XIV (ca. 1370) sobre pergamino, con miniaturas en color y oro. Encuadernación en piel con flor de lis y exlibris de Alfonso XIII con las guardas en seda.  Universidad de Salamanca. Biblioteca General Histórica.
BG/Ms 2664 (VISUALIZAR en el Repositorio GREDOS)

La Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca presta para la exposición la obra “Crònica dels reis d’Aragó i comtes de Barcelona”, un manuscrito del s. XIV (ca. 1370) sobre pergamino, con miniaturas en color y oro. Encuadernación en piel con flor de lis y exlibris de Alfonso XIII con las guardas en seda.

 

LA EXPOSICIÓN

Articulada en diez ámbitos o bloques temáticos, la muestra comienza su recorrido en los Pirineos con el monasterio de San Juan de la Peña, primer panteón real de Aragón, y el cenobio de San Victorián. El discurso se detiene en Santa Cruz de la Serós, pasa a Montearagón y Huesca, a su iglesia de San Pedro el Viejo; se encamina después a Barcelona, en cuya catedral quiso ser enterrada la reina Petronila, y llega hasta Sijena, que alojó los restos de su reina fundadora, Sancha, y del monarca derrotado y muerto en Muret, Pedro II.

Dedica también un espacio a Poblet y Santes Creus, los grandes panteones góticos de esencia mediterránea, y menciona brevemente los centros monásticos franciscanos que acogieron los restos de dos monarcas, Alfonso III en Barcelona y Alfonso IV en Lérida, cuando todavía Poblet no había llegado a ser el panteón dinástico en que se convirtió a partir de Pedro IV.

En el centro del recorrido se presenta un espacio dedicado a las ceremonias fúnebres, a la muerte del rey, que siempre era un momento crítico para el reino, aunque estuviera asegurada la sucesión.

A continuación, la exposición recuerda a las figuras del linaje que, por razones de estrategia política, de establecimiento de alianzas con otras potencias europeas o, en el caso de Fernando el Católico, por la unión de las dos grandes coronas peninsulares, fueron sepultados lejos de casa. Este espacio permite, además, detenerse en las figuras femeninas del linaje real, algunas de las cuales todavía son recordadas con afecto en sus países de acogida.

Finalmente, también dedica un pequeño homenaje a las figuras que en épocas difíciles lucharon por preservar ese patrimonio, personificadas en el erudito y artista oscense Valentín Carderera, cuyo incansable trabajo durante años ayudó a evitar la destrucción de monumentos de toda España.

La exposición se complementa con un apartado de realidad virtual, donde confluyen la investigación histórica y la tecnología para ofrecer al espectador una imagen recuperada del pasado de dos espacios emblemáticos: los panteones de San Juan de la Peña y Sijena. De esta manera, durante las fiestas navideñas la fachada de los jardines del Edificio Pignatelli se convertirá en un inmenso lienzo sobre el que se proyectará, de modo inédito, una espectacular producción de mapping con la que se pretende alentar al público a visitar la muestra, además de contribuir a hacer del espacio urbano un motivo de celebración de nuestro patrimonio histórico.

Las piezas proceden de una treintena de instituciones como el Museo de Huesca, el Museo de Zaragoza, el Museo Enrique Larreta de Buenos Aires, el Museo Nacional Machado de Castro de Coimbra, la Diputación de Zaragoza, el Archivo de la Catedral de Jaca, el Museo Lázaro Galdiano de Madrid, el Archivo Histórico Nacional, la Biblioteca Nacional de España, la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca, la Universidad de Zaragoza, la Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial, el Museo Diocesano de Jaca, el Archivo de la Corona de Aragón, el Obispado de Huesca, el Archivo-Biblioteca de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Biblioteca del Monasterio de Poblet, Museo del Louvre, Cabildo Metropolitano de Zaragoza, Museo Nacional del Prado, Palacio de Liria, Biblioteca de Cataluña, Museo Frederic Marès, el Archivo Ducal de Villahermosa, Ayuntamiento de Zaragoza, Cabildo de la Capilla Real de Granada y Fundación Casa de Alba, entre otras.

Codex Sinaiticus : la Biblia más antigua.

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Consulta virtual.

El Códice Sinaítico o Codex Sinaiticus es un manuscrito del siglo IV (años 330 – 350)  que contiene la copia completa más antigua del Nuevo Testamento aunque originalmente contenía la totalidad de ambos Testamentos, pero solo han llegado hasta nuestros días trozos de la Septuaginta, la totalidad del Nuevo Testamento, la Epístola de Bernabé y fragmentos de El Pastor de Hermas.

Gracias a los adelantos tecnológicos, desde hace unos años se puede consultar por Internet y con alta resolución las más de 800 páginas y fragmentos que se conservan de la considerada Biblia más antigua del mundo . Escrito en griego sobre hojas de pergamino por varios escribas y cuyo texto se revisó y corrigió a lo largo de los siguientes siglos.  Podrá accederse desde cualquier parte del mundo (http://www.codexsinaiticus.org/). a las imágenes digitales en alta resolución de las páginas de ese libro.

El codex se encuentra dividido en cuatro trozos desiguales, cada uno de ellos situado en un punto distinto del mapa. El bloque más importante lo forman las 347 hojas de la Biblioteca Británica en Londres (con el Nuevo Testamento al completo), 12 hojas y 14 fragmentos en el Monasterio de Santa Catalina (Monte Sinaí, Egipto) (los encontrados en 1975) que son además los del inicio y final del Códice, 43 hojas en la Biblioteca de la Universidad de Leipzig, desde 1844 y por último fragmentos de 3 hojas en la Biblioteca Nacional de Rusia, en San Petersburo.

La reunificación virtual del Codex Sinaiticus marcó la culminación de cuatro años de estrecha colaboración entre todas esas instituciones,

El proyecto  permite a los estudiosos de todo el mundo profundizar en el texto griego, que se ha transcrito en su totalidad con referencias cruzadas, que incluyen la transcripción de las numerosas revisiones y correcciones posteriores. También permitirá a los investigadores examinar la historia del libro como objeto físico, estudiar la textura y manufactura del pergamino. La versión digital no se limita a la reproducción del texto, [en scriptio continua (estilo de escritura en el que no se utilizan espacios para separar las palabras) y con caligrafía uncial ( tipo de escritura en el que todo el texto se escribía en letras mayúsculas)], sino que permite modificarlo como una película digital, con la posibilidad de mover párrafos e intercalar la transcripción griega y la traducción alemana.

El códice, tal vez el libro encuadernado más antiguo que ha sobrevivido hasta nuestros días, era enorme: el número final de folios se calcula por encima de los 730 por lo que su encuadernación tuvo que ser de una resistencia considerable. Cada uno de los folios medía 40,6 centímetros de alto por 35,5 de ancho. Para su producción se necesitaron al menos la piel de 365 animales.

“El Codex Sinaititucs es uno de los mayores tesoros escritos del mundo. Marca el triunfo definitivo de los códices encuadernados sobre los pergaminos”, comentó Scot McKendrick, director del departamento de manuscritos occidentales de la Biblioteca Británica. “Permite estudiar el desarrollo de la temprana cristiandad y ofrece material documental de primera mano sobre cómo se transmitió la biblia de generación en generación”, dijo McKendrick. “El proyecto ha permitido determinar que un cuarto escriba – además de los tres ya reconocidos- trabajó también el texto”, señaló el director de la Biblioteca Británica. Según McKendrick, “la disponibilidad del manuscrito virtual para su estudio por los expertos de todo el mundo crea oportunidades de colaboración investigadora que habrían sido imposibles hace sólo unos años”.

Manuscritos de moda en el mundo de la moda

Los manuscritos están de moda. El actor Ezra Miller causó revuelo en el estreno de la  película Fantastic Beasts (Animales Fantásticos, de la saga Harry Potter). Y este mes de septiembre, la propia Biblioteca Británica acogió un evento de la Semana de la Moda de Londres: La Presentación de Nabil Nayal de su colección Primavera 2019.

Liber Medicinalis vs. Animales fantásticos

Pero Nabil Nayal no es un extraño en la Biblioteca. Hizo en ella su investigación de doctorado sobre la vestimenta isabelina, y los manuscritos de Elizabeth I y de la Biblioteca Británica fueron una gran inspiración para su reciente colección. Como dijo en el lanzamiento, esperaba que su colección inspirara a las mujeres modernas a “defender lo que crees y ser tu verdadero yo, liberar a tu reina interior”.

Aquí están las historias de algunos de los manuscritos que inspiraron a Nabil Nayal.

Hours Dress
Vestido diseñado por Nabil Nayal inspirado en la página del Libro de Horas del s. XV (Harley MS 2971, f. 13r)

Uno de los primeros manuscritos que apareció en la colección de Nayal fue un Libro de Horas hecho en París sobre 1450. Este manuscrito fue hecho posiblemente para una mujer: una oración en f.20v usa la forma femenina ‘famule tue’ (‘tu sirvienta’), aunque otra, unas cuantas páginas más tarde, usa la forma masculina común ‘miserrimo paccatori’ (‘la más miserable pecadora’). Las iluminaciones finas han sido asociadas con el taller que produjo las Horas de Bedford. El vestido de Nayal se basa en una página que muestra a San Juan Evangelista escribiendo mientras estaba exiliado en Patmos.

Hours suit
Traje diseñado por Nabil Nayal  y página del calendario de Beaufort Hours: Royal MS 2 A XVIII, f. 30v

Nayal transformó un calendario propiedad de Margarita Beaufort (1443-1509) en un elegante traje basado en la página de junio. Vemos notas en el margen de las victorias históricas ganadas por su hijo, Enrique VII, en las batallas de Blackheath y Stoke. Estas notas no fueron hechas por Margaret misma, sino añadidas por miembros de su familia. También hay notas sobre el nacimiento de su nieto, el futuro rey Enrique VIII, el 28 de junio. Una mano posterior ha añadido una nota sobre la propia muerte de Margarita el 29 de junio de 1509. El diseñador Nabil Nayal colocó la chaqueta de modo que un lado esté dominado por la escritura gótica de un fino escribano que trabajaba en la primera mitad del siglo XV, mientras que el otro lado tiene los guiones cursivos más rápidos de las notas añadidas de finales del siglo XV y principios del XVI.

Tilbury Ruffle
Diseño de Nabil Nayal y una página del Discurso de Tilbury: Harley MS 6798

El manuscrito que inspiró muchos de los trajes fue Harley MS 6798. En él aparece el Discurso de Isabel I de Inglaterra a sus tropas en Tilbury (1588) antes de la derrota de la Armada Española:

“Se que soy dueña de un débil y frágil cuerpo de mujer, pero tengo el corazón y el estómago de un rey, más aún, de un rey de Inglaterra, y considero con esquiva repugnancia el que Parma o España, o cualquier soberano de Europa, se atreva a invadir las fronteras de mi reino; lo cual, si sucediera, antes que una mancha caiga sobre mi honor por mi culpa, yo misma empuñaré las armas, ya misma seré su caudillo y su juez, y sabré recompensar sus virtudes en el campo de batalla”.

Nayal ha dicho que usó este manuscrito repetidamente en su colección porque “era muy importante para mí recordar a la gente este discurso. Es el momento en que se revela como una mujer fuerte y desafiante que va a superar los obstáculos a los que se enfrenta”.

Funeral coat

Isabel I se mantuvo en muy buena salud hasta la vejez, pero incluso la más poderosa de las reinas tuvo que lidiar con la mortalidad. Deprimida tras la muerte de su prima segunda y jefa de la cámara privada, Katherine Howard, condesa de Nottingham, Elizabeth dejó de comer y perdió la capacidad de hablar. Murió en la madrugada del 24 de marzo de 1603 en el Richmond Palace de Surrey. Su funeral tuvo lugar en la Abadía de Westminster el 28 de abril.

La colección de Nayal incluía un abrigo inspirado en los dibujos de la elaborada procesión funeraria de Isabel I, (Add MS 35324). El abrigo contiene la parte del manuscrito que representa el ataúd de Isabel envuelto en terciopelo púrpura, llevado por seis caballeros y rodeado por doce barones, que portaban pancartas con su linaje. Sobre el ataúd está su efigie funeraria, construida de cera, madera y paja, que a su vez estaba basada en su máscara mortuoria. Llevaba su toga parlamentaria, con una corona en la cabeza y un cetro en la mano. Podemos obtener una idea de cómo era esa efigie de otras fuentes. Entre 1605 y 1607 su sucesor, Jaime I, empleó al francés Maximiliano Colt para construir una tumba y una efigie a un precio de 965 libras esterlinas. La efigie de mármol blanco se basaba en su efigie funeraria, que sobrevivió hasta mediados del siglo XVIII, cuando se hizo una reconstrucción (que aún se encuentra en la Abadía de Westminster). El corsé original que llevaba la efigie también sobrevive, y probablemente fue uno de los que llevó la reina en vida.


Para los que quieran profundizar en este tema, la Biblioteca Británica ha lanzado un nuevo recurso web sobre moda. En colaboración con el British Fashion Council y el Council of Colleges, esperan animar a los estudiantes de diseño a utilizar sus colecciones únicas.  Fashion web resource.

FUENTE: British Library Blog