Manuscritos de moda en el mundo de la moda

Los manuscritos están de moda. El actor Ezra Miller causó revuelo en el estreno de la  película Fantastic Beasts (Animales Fantásticos, de la saga Harry Potter). Y este mes de septiembre, la propia Biblioteca Británica acogió un evento de la Semana de la Moda de Londres: La Presentación de Nabil Nayal de su colección Primavera 2019.

Liber Medicinalis vs. Animales fantásticos

Pero Nabil Nayal no es un extraño en la Biblioteca. Hizo en ella su investigación de doctorado sobre la vestimenta isabelina, y los manuscritos de Elizabeth I y de la Biblioteca Británica fueron una gran inspiración para su reciente colección. Como dijo en el lanzamiento, esperaba que su colección inspirara a las mujeres modernas a “defender lo que crees y ser tu verdadero yo, liberar a tu reina interior”.

Aquí están las historias de algunos de los manuscritos que inspiraron a Nabil Nayal.

Hours Dress
Vestido diseñado por Nabil Nayal inspirado en la página del Libro de Horas del s. XV (Harley MS 2971, f. 13r)

Uno de los primeros manuscritos que apareció en la colección de Nayal fue un Libro de Horas hecho en París sobre 1450. Este manuscrito fue hecho posiblemente para una mujer: una oración en f.20v usa la forma femenina ‘famule tue’ (‘tu sirvienta’), aunque otra, unas cuantas páginas más tarde, usa la forma masculina común ‘miserrimo paccatori’ (‘la más miserable pecadora’). Las iluminaciones finas han sido asociadas con el taller que produjo las Horas de Bedford. El vestido de Nayal se basa en una página que muestra a San Juan Evangelista escribiendo mientras estaba exiliado en Patmos.

Hours suit
Traje diseñado por Nabil Nayal  y página del calendario de Beaufort Hours: Royal MS 2 A XVIII, f. 30v

Nayal transformó un calendario propiedad de Margarita Beaufort (1443-1509) en un elegante traje basado en la página de junio. Vemos notas en el margen de las victorias históricas ganadas por su hijo, Enrique VII, en las batallas de Blackheath y Stoke. Estas notas no fueron hechas por Margaret misma, sino añadidas por miembros de su familia. También hay notas sobre el nacimiento de su nieto, el futuro rey Enrique VIII, el 28 de junio. Una mano posterior ha añadido una nota sobre la propia muerte de Margarita el 29 de junio de 1509. El diseñador Nabil Nayal colocó la chaqueta de modo que un lado esté dominado por la escritura gótica de un fino escribano que trabajaba en la primera mitad del siglo XV, mientras que el otro lado tiene los guiones cursivos más rápidos de las notas añadidas de finales del siglo XV y principios del XVI.

Tilbury Ruffle
Diseño de Nabil Nayal y una página del Discurso de Tilbury: Harley MS 6798

El manuscrito que inspiró muchos de los trajes fue Harley MS 6798. En él aparece el Discurso de Isabel I de Inglaterra a sus tropas en Tilbury (1588) antes de la derrota de la Armada Española:

“Se que soy dueña de un débil y frágil cuerpo de mujer, pero tengo el corazón y el estómago de un rey, más aún, de un rey de Inglaterra, y considero con esquiva repugnancia el que Parma o España, o cualquier soberano de Europa, se atreva a invadir las fronteras de mi reino; lo cual, si sucediera, antes que una mancha caiga sobre mi honor por mi culpa, yo misma empuñaré las armas, ya misma seré su caudillo y su juez, y sabré recompensar sus virtudes en el campo de batalla”.

Nayal ha dicho que usó este manuscrito repetidamente en su colección porque “era muy importante para mí recordar a la gente este discurso. Es el momento en que se revela como una mujer fuerte y desafiante que va a superar los obstáculos a los que se enfrenta”.

Funeral coat

Isabel I se mantuvo en muy buena salud hasta la vejez, pero incluso la más poderosa de las reinas tuvo que lidiar con la mortalidad. Deprimida tras la muerte de su prima segunda y jefa de la cámara privada, Katherine Howard, condesa de Nottingham, Elizabeth dejó de comer y perdió la capacidad de hablar. Murió en la madrugada del 24 de marzo de 1603 en el Richmond Palace de Surrey. Su funeral tuvo lugar en la Abadía de Westminster el 28 de abril.

La colección de Nayal incluía un abrigo inspirado en los dibujos de la elaborada procesión funeraria de Isabel I, (Add MS 35324). El abrigo contiene la parte del manuscrito que representa el ataúd de Isabel envuelto en terciopelo púrpura, llevado por seis caballeros y rodeado por doce barones, que portaban pancartas con su linaje. Sobre el ataúd está su efigie funeraria, construida de cera, madera y paja, que a su vez estaba basada en su máscara mortuoria. Llevaba su toga parlamentaria, con una corona en la cabeza y un cetro en la mano. Podemos obtener una idea de cómo era esa efigie de otras fuentes. Entre 1605 y 1607 su sucesor, Jaime I, empleó al francés Maximiliano Colt para construir una tumba y una efigie a un precio de 965 libras esterlinas. La efigie de mármol blanco se basaba en su efigie funeraria, que sobrevivió hasta mediados del siglo XVIII, cuando se hizo una reconstrucción (que aún se encuentra en la Abadía de Westminster). El corsé original que llevaba la efigie también sobrevive, y probablemente fue uno de los que llevó la reina en vida.


Para los que quieran profundizar en este tema, la Biblioteca Británica ha lanzado un nuevo recurso web sobre moda. En colaboración con el British Fashion Council y el Council of Colleges, esperan animar a los estudiantes de diseño a utilizar sus colecciones únicas.  Fashion web resource.

FUENTE: British Library Blog

 

 

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Fray Luis y el “Libro de Job”

Fray Luis de León, personaje íntimamente ligado a la Universidad de Salamanca es una de las figuras históricas que sigue despertando gran interés. Unos días antes del estreno de la película “Asesinato en la Universidad” con Fray Luis como protagonista, el profesor y académico Víctor García de la Concha publicó la edición definitiva del “Cantar de los Cantares de Salomón”, una de las obras más conocidas de Fray Luis.

Libro de Job. Fray Luis de León
Tesoros de la Biblioteca Histórica. La Gaceta (01/12/2018)

Menos conocido pero de gran valor es “Exposición del libro de Job”, que el agustino acabó poco antes de su muerte en 1591. La Biblioteca General Histórica custodia, conservado con el número 219, el único testimonio manuscrito  que existe de esta obra, escrita en papel en una época en que ya existía la imprenta. 

Humilde y sencillo en su apariencia externa, es un ejemplar en gran parte autógrafo, es decir, escrito de puño y letra por el propio Fray Luis. Figuran incluso sus tachaduras, correcciones y anotaciones con fecha y lugar de dónde acabó cada capítulo. Así, se sabe que los capítulos 33 a 35 los escribió en Valladolid (nov.-dic. 1580) y del 35 al final en Madrid y Salamanca (oct. 1590-mar.1591). Desde el comienzo hasta el cap. 30 la letra es más cuidada y no incluye fechas, por lo que se piensa que se trata de una copia del libro pasada a limpio.

Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca

Traducción directa al castellano desde la versión hebrea del Antiguo Testamento, que escribe para la influyente Ana de Jesús, priora de las Carmelitas Descalzas y sucesora de Santa Teresa, a quien dedica el libro, según aparece en primera página. La intención del profesor era facilitar a las monjas la lectura de uno de los libros más difíciles de la Biblia con casi un millar de versos, traduciéndolo del original hebreo al romance.

Fue en parte ese interés por traducir la Biblia al castellano lo que le llevó a su encarcelamiento. Margarita Becedas, directora de la Biblioteca Histórica, recuerda que Fray Luis de León, como otros humanistas, consideraba que la Vulgata -traducción latina de San Jerónimo- contenía errores, por lo que era necesario acudir a las versiones hebrea y griega. Pero la traducción a la lengua romance (al castellano) estaba prohibida desde el Concilio de Trento. El agustino se salta las normas al escribir este “Libro de Job”, lo que explica que no exista edición impresa tanto de esta obra como del “Cantar de los Cantares” hasta el s. XVIII.

LA AZAROSA HISTORIA DEL “LIBRO DE JOB”

Tras salvarse del incendio que asoló el Convento de los Agustinos en Salamanca hacia 1594 porque estaba en Madrid en manos de la Inquisición, quedó retenido hasta que los propios agustinos lo trasladaron a la biblioteca del Convento de San Felipe el Real, de Madrid a mediados del s. XVII. Un siglo después, el prior de los Agustinos de Salamanca lo recupera con la intención de publicarlo pero, nuevamente y debido a la Guerra de la Independencia, se extravía y aparece en Granada. No se sabe con certeza cómo llegó después a la Biblioteca de la Universidad de Salamanca, pero consta ya en el catálogo de manuscrito de 1855.

Libro de Job. Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca
Fr. Luis en acción de escribir, con pluma en la mano y en la mesa un crucifijo, al fondo una estantería con libros cuyos lomos están rotulados con los títulos de sus obras. Postrado en el suelo aparece Job en actitud de suplica.

ARTÍCULO RELACIONADO: Sobre el códice salmantino de la «Exposición del Libro de Job», de fray Luis de León: problemas textuales y resultados estilísticos. Javier San José Lera.

Más de cien manuscritos para estudiosos de la paleografía

El Archivo Municipal de Toledo ha dado a conocer más de un centenar de manuscritos que abarcan desde la Edad Media hasta el siglo XX. 

 Consultar AQUI.

Real provisión de Alfonso XI / Laminario del Archivo Municipal de Toledo
“Don Alffonso, por la graçia de Dios, Rey de Castiella, de Toledo, de
Leon, de Gallizia, de Sevilla, / de Córdova, de Murçia, de Iahén, del
Algarbe, e Sennor de Molina, a los alcalldes e al alguazil de Toledo
que / agora ý sson o sserán daquí daquí [sic] adelante o a
qualesquier de vos que esta nuestra carta ffuere mostrada, / salut
e graçia. Sepades que nos ffizieron entender que en algunas de las
calles de ý de To[ledo] / e çerca de los nuestros muros [d]ende
que echarían cada unos de los vezinos donde el estierco [a]ssí
/ que por esta rrazón que por [roto] gran peligro en los dichos
muros e gran danno a la dicha / villa. Et ssomos maravillado de vos
en conssentir tal cosa commo esta”. Real provisión de Alfonso XI 
Desde un privilegio rodado –documento de la corte medieval tardía, que data del año 1.289– de Sancho IV, confirmando el de Alfonso X de 26 de enero de 1259, por el que exime del pago del derecho de moneda a los caballeros, dueñas, escuderos, hijosdalgo y caballeros mozárabes que morasen en la ciudad de Toledo, hasta una carta autógrafa del dramaturgo Jacinto Benavente dirigida al historiador de arte Guillermo Téllez González -en 1.940- excusándose por no haberle contestado antes y prometiéndole el envío de alguna obra dedicada. Son solo el más antiguo y el más actual del centenar de manuscritos que componen el nuevo laminario de documentos que el Archivo Municipal de Toledo ha incorporado a su página web.

Este nuevo recurso para estudiosos de la paleografía o simplemente para curiosos, abarca un buen número de documentos, expedientes o incluso un libro que han sido digitalizados, transcritos y, además, cuentan con una descripción en la que se detalla el autor y el destinatario, el tipo de letra, el volumen, el soporte o datos sobre su estado de conservación, entre otras informaciones.

Todos ellos se pueden consultar y descargar en el  enlace del Archivo Municipal de Toledo: AQUI.  El director del Archivo Municipal, Mariano García Ruipérez, considera que este nuevo recurso tiene especial interés para los futuros archiveros y estudiantes universitarios, así como cualquier persona interesada en utilizar textos manuscritos redactados en diferentes tipos de escritura y en distintas épocas.

Junto al propio García Ruipérez, la descripción y transcripción de estos documentos ha sido realizada por María Prado Sánchez Olivares, con ayuda de María García Jimeno y Sergio Martín Conde, alumnos de Master de Patrimonio Histórico en las universidades Complutense y de Castilla-La Mancha. En el proceso también ha participado Juan Carlos Galende Díaz, profesor de la Complutense.

García Ruipérez explica que la transcripción completa de algún documento suele realizarse cuando forma parte de una publicación facsimilar específica o de una exposición. “No es nada habitual la transcripción sistemática, y ni siquiera selectiva, de un conjunto de documentos de distintas épocas con una finalidad didáctica. Y esto es lo que hemos afrontado en este apartado de la web del Archivo Municipal de Toledo”, resalta sobre esta labor.

Alfonso XI pedía no echar estiercol junto a los muros de Toledo

Como decíamos, el más antiguo data del año 1.289, el privilegio rodado de Sancho IV que se conserva en un pergamino que fue restaurado en el Instituto del Patrimonio Cultural de España (IPCE) en 2005-2006. El siguiente no tiene desperdicio, una Real Provisión -de 1.340- de Alfonso XI por la que manda a los alcaldes y al alguacil de Toledo que no se eche el estiércol en las calles ni junto a los muros de la ciudad de Toledo.

Albalá de los Reyes Católicos de 1.490 / Laminario del Archivo Municipal de Toledo
Parte de la transcripción realizada del albalá de los Reyes Católicos en 1.490
“Nos el Rey e la Reyna. Por quanto por parte del rregimiento de la
muy noble e muy leal çibdat de Toledo nos fue fecha rrelaçión que, al
tienpo que el rregimiento de la dicha çibdat / fue creado, fue puesto
de quitaçión e salario a cada uno de los rregidores della dos mill
maravedís”

Biblioteca Digital de Manuscritos Medievales (DLMM)

Digital Library of Medieval manuscripts

La Biblioteca Digital de Manuscritos Medievales (Digital Library of Medieval Manuscripts DLMM) ha presentado recientemente en un video su nueva plataforma a través de la cual está fomentando nuevos tipos de investigación sobre la literatura, el arte y la historia de la Francia de los siglos XIV y XV a través de una nueva tecnología. VER VIDEO

 

Esta presentación se centrará en los resultados académicos posibilitados por esa tecnología, mostrando cómo han establecido un puente entre la tecnología y las necesidades de la investigación para promover los objetivos de la comunidad de usuarios.

DESCARGAR PRESENTACIÓN EN PDF

 

Una APP capaz de transcribir los manuscritos más ilegibles

Transcribus es una plataforma creada para el proyecto READ de la UE. Permite a los académicos transcribir rápidamente complicados manuscritos, una tarea que de otra forma llevaría años realizar. VER VIDEO

El archivo del estado de Tirol en Innsbruck, Austria, conserva innumerables documentos desde el siglo XI. La mayoría, documentos oficiales y otros importantes registros del pasado. No resultaba fácil transcribir estos libros. La institución trabaja ahora con científicos para automatizar el proceso empleando tecnología punta.

Christoph Haidacher, director del archivo del estado de Tirol, afirma: “Con cursivas difíciles creo que la nueva técnica tendrá problemas. Pero con caligrafía relativamente bonita, el nuevo sistema tiene muchas ventajas y nos ayuda mucho”.

Para digitalizar libros como estos, los científicos que trabajan en el proyecto de investigación europeo READ diseñaron un sistema fácil de utilizar basado en una aplicación para teléfonos inteligentes desarrollada especialmenten para la tarea. Detecta cuando se pasan las páginas y auomáticamente saca fotos de alta definición de cada una de ellas. Guenter Muehlberger coordinador del proyecto nos explica:

“Esto es una combinación de alta y baja tecnología. Es relativamente simple, un accesorio de baja tecnología. Pero trabaja con una aplicación de alta tecnología que está conectada con la plataforma Transkribus: la aplicación sube la imagen al servidor que realiza el reconocimiento del texto manuscrito”.

Transkribus simplifica las tareas que de otra manera llevarían años de trabajo. Ayuda a los académicos con manuscritos complejos y disposiciones gráficas poco habituales. Mario Klarer, profesor de literatura e historia cultural de la Universidad de Innsbruck, lo emplea para transcribir “El libro del héroe”, de 500 páginas, la antología más significativa de textos medievales germanos encargada por Maximiliano I a comienzos del siglo XVI.

“La gran ventaja de este sistema es que ofrece una conexión entre imagen y texto, y lo hace de una forma muy simple, gracias a que el transcriptor tiene la imagen completa de manera inmediata. Es una manera de reducir los errores al mínimo, algo que no se puede conseguir con ningún otro sistema”, afirma.


FUENTE: https://es.euronews.com

Imprenta, textos y géneros medievales: EXPOSICIÓN

Exposición bibliográfica, “Imprenta, textos y géneros medievales”, vinculada al Coloquio de la AHLM, que podrá visitarse en Zaragoza, en la Antigua Sala de Lectura del Paraninfo universitario hasta el 31 de enero (Horario de 11:00 a 14:00 y de 17:00 a 21:00). 

Resultado de imagen de Imprenta, textos y géneros medievales

ACCEDER AL CATÁLOGO

En el el Paraninfo se pueden contemplar 38 ejemplares del fondo histórico de la Universidad de Zaragoza, cuatro de ellos manuscritos, dieciocho incunables, trece impresos del siglo XVI y tres facsímiles, con sus letras de molde góticas y romanas, vistosas portadas de los primeros incunables e impresiones en pergamino de ejemplares que estaban destinados a lectores distinguidos.

El Cancionero catalán, la Divina comedia o la Crónica de Núremberg son algunos de los preciosos ejemplares que componen la exposición Imprenta: textos y géneros medievales que muestra, en el Paraninfo de Zaragoza, el tránsito y convivencia entre el manuscrito y la aparición de los primeros libros impresos de la época medieval a la moderna.

Coincidiendo con la celebración del Día de la Biblioteca, el vicerrector de Política Científica de la Universidad de Zaragoza, Luis Miguel García Vinuesa; el director de la Biblioteca de la UZ, Ramón Abad; y la directora de la Biblioteca General de la Universidad, Paz Miranda, junto a uno de los comisarios, el profesor Juan Manuel Cacho, presentaron esta exposición, que se podrá visitar en el Paraninfo y en la Biblioteca María Moliner hasta el 31 de enero, así como en la web de la Universidad de Zaragoza.

Juan Manuel Cacho recordó que en la transición del manuscrito a los ejemplares imprimidos con la irrupción de la imprenta no se produjeron «cambios bruscos», de hecho los primeros impresos imitan a los manuscritos y lo que se hacía era «iluminarlos» con lo que se singularizaba y se embellecía un producto destinado a las clases más pudientes.

Tras un inicio en el que se destaca los caracteres especiales y capitulares, la exposición se detiene en la labor pionera que realizaron con la imprenta los hermanos Hurus, impresores afincados en Zaragoza que mantenían una estrecha relación con talleres alemanes.

En estos trabajos, resaltó Cacho, son las instituciones de la época las que «quieren hacer notar su presencia», así como la importancia que permite la difusión de ejemplares rescatados de la Edad Media como el Amadís de Gaula o La Celestina.

En un lugar destacado de la exposición se muestra el manuscrito El Cancionero catalán, que llegó a la Biblioteca procedente de una donación del canónigo Manuel Turmo.

Otro libro destacado, tanto por su tamaño como por su contenido, es el Liber Chronicarum o Crónicas de Núremberg, que se ha elegido por incluir párrafos censurados de la historia de la Papisa Juana.

TRADUCCIONES DE SÉNECA

 Procedente de la imprenta zaragozana, la Biblioteca de la Universidad cuenta con un ingente fondo de libros del filósofo moralista romano Lucio Anneo Séneca, entre ellos una de las primeras traducciones que se realizó de su obra al castellano. También se puede contemplar la primera crónica que se imprimió en Aragón en la que aparece por primera vez la imagen del escudo de Aragón más actual, o un libro con la relación de fiestas caballerescas en el que se produce una mezcla entre la realidad y la ficción.

Juan Manuel Cacho también resaltó que ya entre los textos medievales algunos ya se califican como clásicos y en los que otros autores realizan glosas, como las que se pueden contemplar en el ejemplar expuesto de La Divina comedia de Dante Alighieri.


Fuente: www.elperiodicodearagon.com

Cuando el escriba también dibujaba.

La elaboración de manuscritos medievales fue una actividad de equipo, en la que diferentes personas asumieron diferentes papeles en la producción. Debido a esto, no es frecuente que haya evidencia de que un escriba también sea el artista que trazó los dibujos originales para acompañar el texto.

En el caso del manuscrito que contiene a Sir Gawain and the Green KnightPearlCleanness, and Patience (British Library, MS Cotton Nero A.x), sin embargo Maidie Hilmo,  experta en manuscritos ilustrados del inglés medieval, ha descubierto que es muy probable que tanto el texto como los dibujos procedan de la pluma de la misma persona.

Los nuevos datos científicos que Paul Garside, el científico de conservación de la Biblioteca Británica, proporcionó sobre los pigmentos es que la tinta de los dibujos tapados y el texto es la misma.  Trabajando de forma independiente y simultánea, la paleógrafa Jane Roberts también se ha preguntado: “¿Y si los dibujos fueran hechos por el escriba?” Su investigación corrobora la evidencia científica.

Además de esta nueva información científica y paleográfica, el estudio de Hilmo considera cómo algunos de los detalles perdidos o mal interpretados que la pintura  posterior oscureció son importantes para ampliar la gama iconográfica e interpretativa de las miniaturas y, reflexivamente, de los poemas, todo lo cual apoya la probabilidad de que el escriba fuera creador de los dibujos tapados.

Introduction to “Did the Scribe Draw the Miniatures in British Library, MS Cotton Nero A.x (The Pearl-Gawain Manuscript)?” Journal of the Early Book Society, 20 (2017), 111-36

Was the Gawain Scribe also the Artist?

Por ejemplo, en Pearl el iluminador ha pintado sobre el dedo índice del padre , ha borrado un océano lleno de peces en Cleanness, y en Patience ha hecho que el arpón  parezca más una paleta que un arma, ocultando los significados adicionales que el artista original había dibujado deliberadamente.

Was the Gawain Scribe also the Artist?

En Gawain, el colorista ataca de nuevo, pintando pelo rubio sobre lo que habría sido la corona de hojas del Caballero Verde, y alejándolo de una asociación con el Hombre Verde, personaje familiar para el público medieval según Hilmo. El hecho de que estos detalles fueran dibujados en primer lugar implica según la investigadora “una familiaridad con el texto y un deseo de ampliar su alcance interpretativo para un público familiarizado con narrativas e iconografías relacionadas”.

Además de tener una relación íntima con el texto, ¿qué otra evidencia sugiere que el escritor y el artista podrían haber sido el mismo? Usando imágenes multiespectrales, fluorescencia de rayos X y análisis de pigmentos, el Dr. Paul Garside confirmó a Hilmo que los dibujos en segundo plano estaban realizados con tinta de hierro, algo que era anormal para los dibujos en inglés, pero no para el texto. Es decir, un escriba en Inglaterra (donde se cree que este manuscrito fue producido) usaría tinta de hierro, pero un artista no lo haría. Un escriba/dibujante, sin embargo, podría haber usado fácilmente su propia tinta familiar para ambos.

Was the Gawain Scribe also the Artist?

Una de las miniaturas más importantes del manuscrito representa la Fiesta de Belshazzar (que se encuentra en Cleanness) y presenta la divina “Escritura en la Pared”. Hilmo y Jane Roberts han observado que esta escritura se parece mucho a la escritura formal del escriba en varios puntos del manuscrito. Parece improbable que el escriba haya colocado la escritura en el lugar correcto para la miniatura antes de enviarla a otro artista. Es lógico concluir, entonces, que la escritura en el dibujo fue creada con el dibujo en primer lugar, es decir, por el escriba.