Reproducen tintas medievales partiendo de recetas de los s. XV y XVI

Investigadores de las universidades de Córdoba y Nova de Portugal han reproducido cinco tintas medievales partiendo de recetas de los siglos XV y XVI.

Resultado de imagen de tintas y tinteros medievales
New insights into iron-gall inks through the use of historically accurate reconstructions. Rafael Javier Díaz Hidalgo, Ricardo Córdoba, Paula Nabais, Valéria Silva, Maria J. MeloEmail, Fernando Pina, Natércia Teixeira and Victor Freitas. Heritage Science 2018 6:63
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Para conseguir estos compuestos, investigadores de la Universidad de Córdoba han analizando recetas manuscritas sobre producción de tintas tras un arduo trabajo de búsqueda por diferentes puntos del mundo como la Cancillería episcopal de Braga en Portugal, donde se custodia una receta de 1464, la Biblioteca de la Facultad de Medicina de Montpellier, con otra fechada entre 1469 y 1480, o el Archivo Histórico Provincial de Córdoba, datada en 1474.

El hecho de que archivos históricos, bibliotecas, museos, talleres de escritura e incluso monasterios, conserven hoy en día manuscritos medievales no es cuestión sólo de que algunos héroes o no tan héroes se preocuparan de guardarlos, pasando de generación en generación, o de ocultarlos para evitar su destrucción. El material usado para escribir y dibujar sobre papel fue fundamental para que se puedan leer, traducir e interpretar las escrituras que han llegado hasta hoy.

Llegar a conocer la reacción química de los componentes que hicieron posible poder escribir sobre papel y que esta escritura perdurara cientos de años, ha sido el objetivo que durante meses ha centrado el trabajo del grupo de investigación de Historia Medieval ‘Meridies’ de la Universidad de Córdoba, en colaboración con químicos de la Universidad Nova de Lisboa. 

Este equipo, liderado por el catedrático de Historia Medieval de la UCO, Ricardo Córdoba, ha llevado a cabo la reproducción de cinco tintas medievales utilizando para su elaboración todos y cada uno de los ingredientes y métodos empleados en los siglos XV y XVI ¿Cómo lo han logrado? Analizando recetas manuscritas sobre producción de tintas tras un arduo trabajo de búsqueda por diferentes puntos del mundo como la Cancillería episcopal de Braga en Portugal, donde se custodia una receta de 1464, la Biblioteca de la Facultad de Medicina de Montpellier, con otra fechada entre 1469 y 1480, o el Archivo Histórico Provincial de Córdoba, datada en 1474.

Cinco documentos inéditos que han permitido la reproducción de cinco tintas. Cáscaras de la fruta de la granada, agallas con la que los vegetales se defienden de los parásitos que los invaden, caparrosa, agua, goma arábiga fabricada con recetas de piel de animales, son algunos de los ingredientes que componían estas tintas y que los investigadores han mezclado en cantidades, proporciones, temperaturas y métodos exactos a los indicados en las recetas medievales, y con los que ha sido posible reproducir tintas exactas a las usadas hace seis siglos.

Los resultados de esta colaboración investigadora entre historiadores y químicos, publicada recientemente en la revista Heritage Science, ha sido una traducción de los textos y procedimientos expresados en las recetas medievales, una fabricación manual siguiendo paso a paso las indicaciones en ellas contenidas, y el análisis de la reacción química de estas combinaciones de materiales, con el objetivo puesto en encontrar las claves para la conservación del patrimonio escrito. Mediante la reproducción exacta y el análisis de tintas usadas en la Edad Media, los investigadores pueden determinar cuáles son los mejores tratamientos a los que deben someterse los documentos históricos para recuperar y mejorar su estado actual y, sobre todo, lograr su perduración física en el tiempo.

Ricardo Córdoba

Fuente: Fundación Descubre
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El dibujo de los ingenieros: siglos XVI-XVIII

El dibujante ingeniero al servicio de la monarquía hispánica. Siglos XVI-XVIII

Cámara Muñoz, Alicia, et al. El Dibujante Ingeniero Al Servicio De La Monarquía Hispánica: : Siglos XVI-XVIII. [Madrid]: Fundación Juanelo Turriano , 2016.

Desde que en el Renacimiento se comenzó a hablar de ingenieros hasta llegar a la especialización de los ramos de la ingeniería en el siglo XVIII, la historia nos ha ido contando mucho sobre los usos del dibujo por parte de estos profesionales. Algunos fragmentos de esa historia se relatan en estas páginas, resultado de un proyecto de investigación que parecía necesario porque el dibujo se imponía en todas las investigaciones sobre la historia de la ingeniería en la Edad Moderna.

Los capítulos de este libro, redactados por los miembros del proyecto y especialistas invitados, se organizan en cuatro secciones,

  1. «Ingenieros vs. Arquitectos. El proyecto dibujado»,
  2. «Describir las fronteras»,
  3. «Usos y formas de difusión» y
  4. «Las Humanidades Digitales en el proyecto DIMH».

A través de ellas se abordan cuestiones clave sobre el dibujo de los ingenieros, utilizado para fines diversos a lo largo de esos tres siglos, siempre en la órbita del poder, que se valió de esas imágenes y de sus autores para conocer, controlar y transformar ciudades y territorios. Lo novedoso de haber puesto el foco de la investigación en el dibujo ha permitido avanzar en el conocimiento de su evolución, codificación y usos. La participación de historiadores, historiadores del arte, arquitectos e ingenieros informáticos refleja el carácter interdisciplinar del proyecto y los cambios que se están produciendo desde hace años en el estudio de unas imágenes que se encuentran a medio camino entre el arte y la ciencia.

Chronicon mundi: el origen del estudio salmantino

Chronicon mundi. Lucas de Tuy

“Alfonso rey de León, por los tiempos en que estuvo en relación pacífica con su hijo, sometió por la fuerza a algunos rebeldes en los dominios de su reino. Con la ayuda que le prestaba su hijo Fernando, y tras reunir un ejército numeroso, emprendió una guerra contra los sarracenos, y arrasó a hierro y fuego cuanto había en torno a Cáceres; esto es, árboles, viñedos y sembrados. Y regresó a sus territorios. Él, gracias a una eficaz resolución, hizo reunir profesores muy expertos en la ciencia bíblica y estableció institucionalmente que en Salamanca tuviera lugar el Estudio”.

 

Con estas palabras, aunque en latín, se refiere Lucas de Tuy a la creación por parte de Alfonso IX de León de la Universidad de Salamanca. No es de extrañar que eligiera esta ciudad, según cuentan los historiadores, el monarca nunca perdió los vínculos afectivos con la ciudad que visitó de niño con su padre Fernando II.

El manuscrito “Chronicon mundi”, escrita hacia 1237 sobre pergamino, es la primera mención escrita sobre el origen del Estudio salmantino y forma parte de los grandes tesoros custodiados en la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca y, más en concreto en el llamado ‘Sancta Santorum’, una pequeña sala restaurada en 1774 dedicada hoy a albergar manuscritos e incunables, que contiene además el arca de la Universidad y los armarios del s. XVII decorados por Martín de Cervera.

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Sala de manuscritos e incunables

Pero este manuscrito del que hoy hablamos, el “Chronicon mundi”, no sólo es la primera mención sobre el origen de la Universidad, sino que , dentro de las pocas copias que se conservan, la del manuscrito de Salamanca es la más antigua de las existentes, según destaca la directora de la Biblioteca, Margarita Becedas.

Y, aunque no es una obra que destaque por tener grandiosos dibujos y oro, es un manuscrito elegante que cuenta con dibujos de rasgueo y colores. “Es una copia elegante -añade Margarita Becedas-, probablemente escrito en algún lugar del Reino de León y posiblemente vinculado a San Isidoro, ya que Lucas de Tuy era por aquella época canónigo de la Catedral de León”.

El libro recoge, como indica su nombre, una crónica del mundo escrita en latín desde el principio de los tiempos hasta la toma de Córdoba en 1236. Este “Chronicon mundi”, en concreto, es un encargo de Doña Berenguela con el objetivo de mostrar la grandeza de su marido Alfonso IX de León y, especialmente de su heredero Fernando III “el Santo”. 

Chronicon Mundi
La Gaceta de Salamanca 10/02/2018 : Tesoros de la Biblioteca Histórica

Pero la obra no siempre ha estado en manos de la Universidad de Salamanca. Procedente del antiguo Colegio de San Bartolomé, cuando a finales del s. XVIII se cierra el colegio, fue a parar a la Biblioteca Real de Madrid. Allí estuvo hasta 1954 cuando la institución académica celebró su séptimo centenario y recuperó buena parte de los manuscritos que salieron dos siglos antes. 

Fruto de aquella época es su encuadernación en pasta española de piel marrón y con hojas de guarda en papel de aguas con un exlibris del rey. Oscar Lilao, jefe de Fondo Antiguo de la Biblioteca General Histórica, recuerda que sólo hay once copias medievales de este manuscrito y otras ocho del s. XVI al XVII. La de Salamanca es la más antigua, ya que existen otras copias del s. XIII pero ligeramente posteriores a la conservada en la Universidad. Se trata de una custodiada en la Colegiata de San Isidoro de León y otra en Madrid, en la Biblioteca Nacional, procedente de la Catedral de Toledo.

Son precisamente las copias más antiguas las que sirven para reconstruir el texto de las copias siguientes. Además, el “Chronicon mundi” de Lucas de Tuy es una de las más famosas escritas en latín, junto a las de Rodrigo Jiménez de Rada, ambos considerados los primeros historiadores medievales, de forma que son la fuente de la que se nutre Alfonso X “el Sabio” para hacer la primera historia en castellano.

 

La Fábula de Faetón del Conde de Villamediana.

Fábula de Faetón del Conde de Villamediana.
Primera página del impreso  (BG/28883(2))

Laura Rodríguez Fernández. Un “peligroso y alto pensamiento” : editar la Fábula de Faetón del Conde de Villamediana. Creneida, 6 (2018) ; P. 402-445. ISSN 2340 8960

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Estudio de la investigadora Laura Rodríguez Fernández, usuaria de la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca, sobre la obra: Fabula de Phaeton  de Juan de Tassis y Peralta, Conde de Villamediana (1582-1622).

La Biblioteca conserva en el volumen facticio BG/28883(2), el único ejemplar conocido de este impreso, sin datos de edición y bajo el título de “FABVLA DE / PHAETON”, recogido junto con otros impresos del siglo XVII (los que están fechados son de 1618-1619).

Resumen:

Este trabajo reflexiona en torno al problema de editar la Fábula de Faetón del Conde de Villamediana. Aportamos aquí tres testimonios que los editores no habían cotejado hasta ahora; se antojan esenciales para asentar nuestras conclusiones ecdóticas y, a su vez, permiten corregir algunos de los errores con los que esta obra se ha venido transmitiendo. Estudiamos las consecuencias de aplicar el método neolachmaniano a un poema gongorino de transmisión culta, así como la cuestión de la autoría y de la ordenación de las tres versiones (de distinta longitud y con numerosas variantes) en las que ha llegado hasta nosotros.

Los ‘crisolines’.

La editorial Aguilar cierra la colección de pequeños libros iniciada en 1946 y que en algunos hogares se vivía como una tradición familiar.

Colección de 'crisolines' en la librería del Prado, en Madrid.

Los crisolines son los minúsculos libritos (6,5 centímetros de base y ocho de alto, ostro de piel, tajuelo plateado, tripas de papel suave y textos del cuerpo 5 ) en los que la editorial Aguilar ha editado todo tipo de títulos —sobre todo, clásicos— desde 1946; uno al año, excepcionalmente, dos. Formaron parte de los libros más pequeñitos de España. Codiciados por aquellos coleccionistas de libros curiosos a quienes a veces llamamos bibliófilos.

El nombre oficial de era Colección Crisol Serie Extra. Su adquisición se trata de una tradición forjada durante décadas, que ha pasado de padres a hijos, a hermanos, a nietos, de suegros a nueras y que ha convertido en un ritual para muchos el ir a comprar cada Navidad —para regalar o autorregalarse— el título que año a año iba completando la colección. Siempre se ha dicho que durante los primeros años de su publicación, la editorial los regalaba, pero en el papelito de presentación, impreso en papel biblia, que acompañaba al primer volumen, podemos observar que éste salió con un precio inicial de 5 ptas. –nada que ver con las cotizaciones de hoy en día–, lo que hace suponer que una pequeña cantidad se puso a la venta para costear la edición.

Muchos de los amantes de estos tomitos se mostraban disgustados por las dificultades de hallar, a precios razonables, ejemplares de aquellos primeros libritos, cuya cotización se ha disparado en librerías de viejo hasta alcanzar cifras de cuatro ceros. Con el paso del tiempo, al igual que ocurrió con otras colecciones, los volúmenes fueron perdiendo sus características, a excepción del tamaño. En los años ochenta, la fina piel de cabra se sustituyó por el plástico. La misma suerte corrió el papel biblia y la decoración de los lomos.

Sin embargo, esta vez los libreros han tenido que explicar a los clientes que llevan desde noviembre preguntando por la nueva entrega que ya no habrá más. “No sabemos por qué; solo sabemos que se han dejado de editar”, señala Nieves Cuevas, de la librería madrileña Pérez Galdós. Un portavoz de la empresa se limita a confirmar que se ha cerrado la colección “por motivos editoriales”. 

Los crisolines. In memoriam. | Antigua Editorial AguilarEntre sus títulos podemos encontrar: Amor e historia del libro, de Ricardo de Bury, y Negro sobre blanco, de M. Ilin (1946), El alma de Cervantes, de Agustín Herrera García (1947); Estudios sobre el amor, de José Ortega y Gasset (1950); Vida de Lazarillo de Tormes, en edición de Ángel Valbuena Prat (1956); La gitanilla, de Cervantes (1968); la Constitución de 1812 (1976); Ficciones, de Borges (1981); Poesías de san Juan de la Cruz (1991); Somos cuentos de cuentos, de José Saramago (2001), o Soledades, de Antonio Machado (2006), por mencionar unos pocos entre sus 90 volúmenes.


Fuente: https://antiguaeditorialaguilar.wordpress.com

LinBi, proyecto europeo de contenidos digitales sobre biodiversidad

Nace LinBi, proyecto europeo de contenidos digitales sobre biodiversidad, en el que participa España

La UE ha puesto en marcha el proyecto ‘Linking Biodiversity and Culture Information’ (LinBi), financiado por el programa europeo Connecting Europe Facility in Telecom, que pretende mejorar la forma de acceder y descubrir los recursos digitales sobre la biodiversidad, incrementar la calidad de los mismos y facilitar y promover su reutilización.
En la iniciativa participan cinco instituciones de cuatro países de la UE, entre ellos el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) a través del Real Jardín Botánico (RJB).

El Real Jardín Botánico aportará al proyecto una nueva colección tratada, descrita y contextualizada con 70.000 imágenes digitales extraídas de sus libros más valiosos y de fondo antiguo (siglos XV a XIX) que la convertirá en la mayor colección digital de ilustración botánica de España y en un referente a nivel mundial.

 

© UNESCO

LinBi ha fijado como uno de sus hitos más importantes la creación de una plataforma digital de enriquecimiento que permita enlazar, anotar y comentar información, contenidos y recursos relacionados con la biodiversidad europea y que estará al alcance de cualquier persona interesada. De acuerdo con los objetivos marcados en el proyecto, durante los 18 meses que tendrá de duración para su desarrollo (2019-2020), los socios se han comprometido a alcanzar 1,3 millones de nuevos recursos como imágenes, ilustraciones, mapas, vídeos, textos, audios o gráficos que se incorporarán al portal Europeana, plataforma de patrimonio cultural digital europeo que cuenta con cerca de 60 millones de objetos digitales sobre temáticas muy variadas (naturaleza, arte, música, literatura, historia, entre otros).

El director de la Biblioteca del Real Jardín Botánico (RJB-CSIC), Félix Alonso, ha señalado que el proyecto nace con la idea de “romper las barreras de acceso al material de investigación sobre la biodiversidad para todo tipo de públicos”. 

Gracias al proyecto se podrán interconectar el mundo natural, la biodiversidad, con el cultural a través de disciplinas como el arte, la música, la literatura o la historia.

Los socios integrantes de LinBi son: la cadena de radiodifusión Berlín-Branderburgo, Rundfunk Berlin-Banderburg (RBB, Alemania); el Museo de Historia Natural de Viena (NHM, Austria); la agencia tecnológica Angewandte Informationstechnik Forschungsgesellschaft (AIT, Austria); el Jardín Botánico de Meise (APM, Bélgica) y el Real Jardín Botánico (RJB-CSIC) de Madrid


FUENTE: EUROPA PRESS


Los viajes del ingeniero: Libros, Caminos Y Días

Libros, caminos y días. El viaje del ingeniero

Cámara Muñoz, Alicia, et al. Libros, Caminos Y Días: El Viaje Del Ingeniero. [Madrid]: Fundación Juanelo Turriano , 2016.

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La movilidad, el viaje, ha sido siempre una característica esencial de la profesión de ingeniero. Centrándose entre los siglos XVI y XVIII, el curso describe esta faceta viajera a través del ejemplo de varias figuras excepcionales, desde Tiburzio Spannocchi hasta Agustín de Betancourt, con quien se cierra una época abierta por los ingenieros del Emperador.

Tabla de Contenidos 

  1. El ingeniero cortesano. Tiburzio Spannochi, de Siena a Madrid / Alicia Cámara Muñoz.
  2. Los viajes del Emperador y Luis Pizaño. Periplo y secuenciación de la profesión de ingeniero / Pablo de la Fuente de Pablo
  3. Los viajes del ingeniero Carlos y Fernando de Grunenbergh. De Westfalia a Malta / Dolores Romero Muñoz
  4. Una época para el cambio. Los viajes del arquitecto e ingeniero Julián Sánchez Bort / Daniel Crespo Delgado
  5. Agustín de Betancourt, en España, Francia, Inglaterra y Rusia / Fernando Sáenz Ridruejo
  6. Ingenieros e ingenios en la Real Fábrica de Cristales / Eduardo Juárez Valero

 

NotasConferencias impartidas en el curso: <“Libros, caminos y días”. El viaje del ingeniero>, celebrado en Segovia del 20 al 22 de noviembre de 2015 y organizado conjuntamente por la UNED y la Fundación Juanelo Turriano. Curso coordinado por Alicia Cámara Muñoz y Bernardo Revuelta Pol.