Cantorales: libros de música litúrgica en la BNE

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Cantorales : libros de música litúrgica en la BNE : [exposición del 19 de
septiembre de 2014 al 18 de enero de 2015] / [organiza, Biblioteca Nacional
de España ; comisario, José Carlos Gosálvez Lara ; textos, José Carlos
Gosálvez Lara … et al.]. — [Madrid] : Biblioteca Nacional de España, 2014

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Cantorales. Libros de música litúrgica en la BNE [Exposición: Biblioteca Nacional, del 19 de septiembre al 18 de enero de 2015]: La exposición Cantorales. Libros de música litúrgica en la BNE fue la culminación del trabajo multidisciplinar que inició la Biblioteca Nacional de España en 2011 a través de un convenio de colaboración científica con la Universidad de Alcalá de Henares, en el que han desempeñado su labor musicólogos, bibliotecarios, técnicos informáticos y especialistas en restauración y digitalización, con el fin de dar a conocer el importante tesoro cultural que representa la colección de fuentes medievales…

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“Atlas Maior” de Joan Blaeu : el despegue de la cartografía.

La familia Blaeu fue crucial para el desarrollo de la cartografía moderna. De origen holandés, la empresa Blaeu produjo algunos de los más renombrados mapas, globos terráqueos y atlas de Europa del siglo XVII.

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La Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca puede presumir de una amplia colección de cartografía histórica en la que no faltan los bellos mapas de los Blaeu, como el Nuevo Atlas o Teatro del mundo o algunos de los Libros redondos y gordos que adornan la sala.

Principalmente en el siglo XVII, cuando Amsterdam ganó terreno a Amberes en el desarrollo del comercio marítimo, las exploraciones y la navegación, la imprenta de los Países Bajos experimentó un gran crecimiento y especialización en el ámbito de la cartografía. “Nadie hacía los mapas como ellos”, subraya la directora de la Biblioteca Histórica, haciendo hincapié en el valioso trabajo llevado a cabo en las imprentas de Amsterdam.

Una curiosidad. Los mapas lucen con mucho colorido pero realmente se imprimían en blanco y negro y se coloreaban posteriormente, normalmente por encargo de los propios impresores y libreros, de una forma más o menos estándar, pero también había particulares que adquirían el ejemplar en blanco y negro y encargaban el coloreado a algún artesano o pintor de su confianza, para que personalizara los mapas. 

El resultado eran obras de grandes dimensiones y unos precios desorbitados para aquella época. Comenta Oscar Lilao, jefe de Fondo Antiguo, que el “Atlas Maior” de Joan Blaeu, con entre diez y doce volúmenes tendría un precio de unos 20.000 euros de ahora, es decir, el sueldo de varios años de un artesano. Así que era un libro para los ricos de la época, lo que explica que, de forma paralela, se elaborasen libros de menor calidad y tamaño y con mapas en blanco y negro con el fin de responder a la demanda de los distintos estratos sociales.

El “Atlas maior” está considerada una de las obras más prodigiosas de la historia de la cartografía: “Son once volúmenes en un formato enorme (57 cm. de largo y 37 de ancho). Sumando los volúmenes, las ediciones en varios idiomas y teniendo en cuenta la tirada en cada uno de ellos, hablamos de 950.000 mapas y 5,5 millones de páginas de texto” destaca Lilao. Una gran inversión , años de trabajo que sólo podían hacer los grandes talleres del momento. “La imprenta más desarrollada en esos momentos era la de los Países Bajos, mucho más que la de los países del sur, sus obras son muy llamativas y nadie hace cartografía como ellos”, reconoce la directora, Margarita Becedas. La Universidad de Salamanca cuenta con ediciones en latín, en español y en francés, pero también hubo en holandés y alemán.

 

Y es que no son mapas al uso. La cartografía del XVII destaca por el detalle de cada país o zona geográfica y, ademas, incluyen dibujos, por ejemplo de figuras humanas con los trajes típicos de cada región y completan los libros textos explicativos sobre cuestiones geopolíticas. 

 

Otras joyas de la geografía que podemos encontrar en la Biblioteca Histórica son el “Theatrum Orbis Terrarum” de Abraham Ortelius (1570, Amberes) o una de las primeras ediciones del atlas de Gerardus Mercator, así como diversas colecciones de viajes.

La procedencia de estas obras no está clara. Sólo en un caso se puede atribuir al Convento de San Esteban, Y es que, aunque las tiradas fueron elevadas para la época, muchos libros no sobrevivieron al transporte y otros han sido objeto del tráfico de mapas: hay mapas que pueden venderse por 40.000 euros cuando un libro cuesta poco más del doble, lo que pone de manifiesto el gran valor de estas obras cartográficas del siglo XVII.


La Gaceta de Salamanca 22/09/2018 : Tesoros de la Biblioteca Histórica

El primer libro del ajedrez moderno.

En el período de transición entre los manuscritos y los libros impresos, entre 1450 y 1500, se sitúan los incunables que, en muchos casos, reproducen los textos ya existentes como manuscritos pero que eran muy demandados, como los libros de carácter litúrgico o los de finalidad académica, pero también alguna joya especial de entretenimiento como los cancioneros.

"Repetición de amores y arte de ajedrez" Luis de Lucena

Es en este segundo grupo donde encontramos “Repetición de amores y arte de ajedrez”, uno de los tesoros incunables de la Biblioteca general Histórica de la Universidad de Salamanca, que destaca tanto por su contenido como por su historia.

Al autor de la obra que firma sólo como LUCENA se le conoce como Luis de Lucena por las referencias que nos da en la dedicatoria (nombre y cargo de su padre). En muchos incunables es habitual que no figure dónde y cuándo se publicaron. Eso mismo ocurre en esta edición, pero se sabe que fue publicada en Salamanca, por Leonardo Hutz y Lope Sanz, hacia 1496/1497, ya que el libro está dirigido a Don Juan, hijo de los Reyes Católicos que falleció en esta ciudad en 1497.

"Repetición de amores y arte de ajedrez" (Incunable. Salamanca, 1496)

Lo primero que llama la atención es que recoge dos textos “a priori” sin relación: la repetición de amores y el arte del juego del ajedrez. Pero no es casualidad, ya que los dos textos tenían una única portada con un tablero de ajedrez con una jugada en la parte superior y en la inferior el título.  La Repetición era un género académico, una conferencia especial y, en este caso, se utilizaba para argumentar sobre el amor y la mujer en tono irónico. Un tema recurrente en el s. XV. El arte de ajedrez se centra, como su nombre indica, en explicar la teoría y la práctica del popular juego con los cambios que conllevan los nuevos movimientos de la reina. Parece extraño que ambos textos se concibieran como un único libro, pero lo cierto es que ambos se dirigen a un público culto y cortesano y además, el juego del ajedrez estaba considerado como una invención bélica y en “Repetición de amores” se concluye que era más digno de amor el hombre que se dedicaba a las armas que a las letras, por lo que existe un nexo común.

Pero el contenido de la “Repetición de amores” se conoce por los ejemplares conservados en otros lugares (existe una veintena de ellos) , ya que el que guarda la Universidad de Salamanca está mutilado: las hojas correspondientes a esta primera parte están arrancadas, sólo cuenta con la parte dedicada al ajedrez. Oscar Lilao, jefe de Fondo Antiguo, considera que no fue censurado, ya que no figura como tal en los índices, sino que explica que el texto muy probablemente no fue del agrado de sus propietarios, ya que llegó a través del Colegio de los Jesuitas.

LA POLÉMICA

Esta obra ha sido objeto de polémicas entre los actuales estudiosos del ajedrez. Lucena hace en esta obra una pequeña introducción sobre las reglas del ajedrez moderno, es decir, cuando la figura de la reina se convirtió en la más poderosa del tablero. Esa nueva figura, ágil y poderosa parece que se inspiró en la Reina Isabel la Católica y vino a sustituir a otra vieja pieza de menos juego: el alfarje. Acompañando al texto hay 150 jugadas.

¿Pero inventó Lucena esos nuevos movimientos o simplemente los recogió de lo que había visto o leído?. Hay autores que defienden que las novedades en el juego tiene su origen en Valencia del que se conocen dos textos: “Schachs d’Amor” (Ajedrez amoroso, 1475) y el incunable, hoy perdido “Llibre dels jochs partits dels schachs en nombre de 100” (“El libro de los juegos y partidas del ajedrez en número de 100”, publicado en 1495 por Francesch Vicent), que según el historiador valenciano José Antonio Garzón , es el primer tratado de ajedrez moderno, aunque la desaparición del libro impide asegurar tal origen y considera a Salamanca su lugar de nacimiento basándose en el libro de Lucena.

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Luis de Lucena
La Gaceta de Salamanca 30/06/2018 : Tesoros de la Biblioteca Histórica

Cultura visual y patrimonio librario. Planeta Biblioteca 2019/02/06.

Jorge Jiménez López, Doctor en Historia del Arte, es uno de los usuarios que habitualmente podemos encontrar en la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca. Le agradecemos mucho que comparta con nosotros todo su saber y nos descubra cosas de nuestro fondo que, muchas veces, ni nosotros mismos conocíamos.

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Jorge Jiménez López, Doctor en Historia del Arte ha venido a hablarnos sobre “Cultura visual y patrimonio librario”, como parte de la investigación que ha llevado a cabo en su tesis doctoral titulada “Cultura visual y libraria del Arzobispo Diego de Anaya y del Colegio Mayor de San Bartolomé entre 1433 y 1440.” Jorge nos ha hablado sobre la importancia de las imágenes y el arte de la iluminación en los manuscritos y de la vinculación entre el arte y la ilustración. También hemos hablado sobre el contexto histórico de este importante personaje que es Diego de Anaya, obispo, diplomático, humanista, mecenas y bibliófilo, implicado directamente en la política del Cisma de Occidente con la existencia de tres papas en la Cristiandad, entre ellos Benedicto XIII, el papa de Peñiscola, uno de los primeros promotores de la construcción del enclave actual de la Universidad de Salamanca.

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San Esteban Cultural disfruta de la Biblioteca de la Universidad a través de una charla

Maribel Rodríguez Fidalgo, Adriana Paino Ambrosio y Eduardo Hernández Pérez

El técnico de la Biblioteca del Edificio de Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca, Eduardo Hernández Pérez, ofreció una charla mostrando los tesoros de la Biblioteca Histórica en ‘San Esteban Cultural’ este lunes. (+INFO)

Así, recorrió la ubicación, arquitectura y constitución de una de las bibliotecas más antiguas y bellas del mundo, para continuar describiendo las particularidades de ciertos libros, seleccionados con diferentes criterios, con el fin de resaltar la gran riqueza de conocimiento que puede ser hallado en su interior.

El pautado, la iluminación, lo que esconden las portadas, curiosidades como el camino seguido por algunos de los libros hasta llegar a esta librería, así como saberes que fundamentan algunas de las teorías económicas actuales; libros manuscritos e impresos que muestran importantes descubrimientos científicos, como la geometría euclídea o transcendentales obras de la literatura española, como el Libro del Buen Amor o espectaculares como el Ptolomeo, con dos mapas de la Península Ibérica. Todo ello tuvo cabida en la conferencia.

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Asimismo, el evento se enriqueció con una producción universitaria en la que, entre otros, han participado Maribel Rodríguez Fidalgo y Adriana Paino Ambrosio en la que se presenta el esplendor de la biblioteca mediante una grabación de vídeo con cámara de 360º y realidad virtual, así como el relato histórico llevado a cabo por Ana María Carabias Torres y Margarita Becedas González.

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Fuente: www.salamanca24horas.com

Nebrija y el castellano.

Elio Antonio de Nebrija no necesita presentaciones, tampoco su Gramática castellana, la primera impresa de una lengua romance y, además, en los primeros tiempos de la introducción de la imprenta en Salamanca.

Elio Antonio de Nebrija no necesita presentaciones, tampoco su Gramática castellana, la primera impresa de una lengua romance y, además, en los primeros tiempos de la introducción de la imprenta en Salamanca.
Retrato de Nebrija en la edición de  Reglas de Orthographía

Sin embargo, en los siglos XV y XVI y hasta el XVIII se estudió a Nebrija por sus gramáticas latinas. Como consecuencia la Universidad de Salamanca cuenta con varios ejemplares de las gramáticas latinas pero no de la castellana. “No se estudiaba, así que nadie la necesitaba y por eso probablemente no se conserva”, explica Margarita Becedas, directora de la Biblioteca General Histórica. Nada que ver con sus estudios en latín, que tuvieron multitud de ediciones.

“El Antonio”: así es como fue conocida popularmente la gramática latina, lo que refleja la popularidad del texto pero también del autor.
Y es que Nebrija fue un adelantado a su tiempo. Consideraba que la filología podía iluminar a todas las demás ciencias, pues desde su punto de vista el conocimiento de la lengua era esencial. Con este argumento elaboró comentarios e incluyó vocabularios de términos especiales en grandes obras de diferentes disciplinas, sirva de ejemplo “El Dioscórides“.
Junto con la Gramática, es autor de otras importantes y pioneras obras sobre el castellano, como el Diccionario latino-español y las “Reglas de Orthographía” de 1517. Es decir, estudió todos los aspectos de la lengua tal y como haría dos siglos después y continúa haciendo la Real Academia Española  (RAE).

Con Nebrija empezó una tradición por el estudio de la lengua española que después continuaron otros importantes autores como Sebastián de Covarrubias, autor del primer diccionario monolingüe en una lengua vulgar que bebió de los conocimientos de Nebrija, “Tesoro  de la lengua castellana o española” (1611). En este caso no se trata de un profesor de la Universidad de Salamanca, aunque tenga vínculos con la ciudad y con la institución. Varios familiares eran de Salamanca y él también se formó en el Estudio. Además, el prólogo de la citada obra lleva la firma de un colegial del San Bartolomé.

El Tesoro  de la lengua castellana o española de Covarrubias era un estudio etimológico de las palabras que incluía curiosas definiciones de su origen como en el caso de Salamanca que, según el lexicógrafo de Toledo, venía de la palabra hebrea "Shalom" (paz) y también, desde el punto de vista griego, tiene vínculos con el mundo de la magia, lo que vincula el autor con la Cueva de Salamanca, aunque añade: "Yo creo que esto es leyenda".Pero lo cierto es que, aunque tiene forma de diccionario, el de Covarrubias era más bien un estudio etimológico de las palabras que incluía curiosas definiciones de su origen como en el caso de Salamanca que, según el lexicógrafo de Toledo, venía de la palabra hebrea “Shalom” (paz) y también, desde el punto de vista griego, tiene vínculos con el mundo de la magia, lo que vincula el autor con la Cueva de Salamanca, aunque añade: “Yo creo que esto es leyenda”.

El diccionario de Covarrubias dio paso en 1726-1739 al primer diccionario de la RAE, conocido como “de autoridades” porque todas las palabras iban ejemplificadas con citas de autores y obras españolas, lo que enriquecía el texto considerablemente. En este caso, la Biblioteca Histórica cuenta con más de un ejemplar.

Gramática
La Gaceta de Salamanca 16/06/2018 : Tesoros de la Biblioteca Histórica

Los tesoros de la Biblioteca Histórica: conferencia.

El próximo lunes 4 de febrero de 2019 Eduardo Hernández Pérez, bibliotecario de la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca impartirá una conferencia sobre “La biblioteca histórica y sus tesoros”. 

Por su parte, Maribel Rodríguez Fidalgo y Adriana Paíno Ambrosio presentarán un proyecto de realidad virtual del que ya hicimos mención en este POST.