Las primeras biblias de bolsillo

El tema religioso ha generado una producción bibliográfica enorme, tanto de manuscritos como de obras impresas y en la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca hay numerosos ejemplos. 

De reducidas dimensiones (11×15), la Biblia Vulgata es uno de ellos. Como ha recordado en varias ocasiones el catedrático Gregorio Hinojo, se crea para ser divulgada (de ahí su nombre). Su contenido coincide con la traducción latina que hizo San Jerónimo en el s. IV, siendo la versión oficial aceptada por la iglesia durante mucho tiempo.

Biblia Vulgata. Biblioteca Historica USAL. s. XIII
Biblia Vulgata. s. XIII

Su pequeño tamaño no está reñido con su gran belleza y valor. Se trata de un manuscrito del s. XIII escrito sobre vitela y repleto de largas iniciales coloreadas, muchas con oro y habitadas por personajes de una calidad sorprendente en los que se aprecian los rasgos de las personas pintadas. “Una copia de lujo”, asegura Margarita Becedas (directora de la Biblioteca), “procedente de París, probablemente del monasterio de Saint Germain des Prés”. Es un rico ejemplar que se muestra sólo en ocasiones muy especiales, como la reciente visita del compositor Arvo Pärt, interesado por el Apocalipsis.

“Durante la época visigótica, románica y mozárabe, las biblias eran enormes porque no iban a salir de los monasterios, pero en el s. XIII nos encontramos con un pequeño ejemplar que probablemente se va a utilizar como libro fundacional de otro convento o para ser llevado de viaje”, comenta Margarita Becedas. “Digamos que la innovación bibliográfica de este tipo de biblias es que reúnen en un tomo todos los libros de la biblia, hasta entonces divididos en varios volúmenes de gran tamaño”, añade Oscar Lilao (jefe de Fondo Antiguo).

Se trata de una innovación que coincide con el nacimiento de las órdenes mendicantes, como dominicos y franciscanos, no vinculadas a monasterios, que necesitaban de estas biblias ‘portátiles’ para poder predicar. Así, a partir del s.XIII proliferaron este tipo de biblias de bolsillo, también llamadas “parisinas”, y que se pudieron comprar hasta el siglo XV.

Biblia Vulgata

Pero los libros sagrados del cristianismo están escritos en muchas lenguas y, en algunos casos, en más de una como sucede con la Biblia Políglota de 1569-1573 o Biblia Regia, reflejo de la riqueza bibliográfica del ámbito religioso, cuyo responsable intelectual es Arias Montano, bibliotecario de Felipe II que financia la obra publicada en la imprenta de Plantino, la más importante de Amberes y uno de los grandes impresores de la historia.

Estas biblias renacentistas suponen otro avance: la imprenta ha evolucionado tan rápidamente que solo un siglo después de su creación en los talleres son capaces de diseñar páginas en las que un mismo texto aparece en griego, latín y hebreo, utilizando distintos alfabetos. En la Biblioteca Histórica hay dos de las primeras biblias políglotas que, además son de producción española.

También destacamos entre los fondos de la Biblioteca una biblia de Lutero de 1665, de Basilea, con caracteres góticos alemanes e incluso otra biblia en árabe con la traducción interlineal en latín. Grandes joyas, ejemplares casi únicos que la Universidad de Salamanca cuenta entre sus tesoros.

Biblia políglota de Amberes o Biblia Regia (1569-1573). El responsable intelectual es Arias Montano, bibliotecario de Felipe II que financia la obra publicada en la imprenta de Plantino, la más importante de Amberes y uno de los grandes impresores de la historia.

 


Fuente: LA GACETA (24/03/2018): Tesoros de la Biblioteca Histórica
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Euclides en la Biblioteca Histórica.

Entre los manuscritos y libros de la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca encontramos varias joyas del área de las matemáticas que queremos destacar y mostrar.

Uno de los manuscritos más elegantes y de mayor belleza de la Biblioteca es el ejemplar del s. XIII de los “Elementa”, con traducción y comentario de Campano de Novara de la obra de Euclides, matemático del s. III a.C. cuyas teorías fueron fundamentales durante siglos.

Euclides en Scripta
“Elementa” de Euclides en la exposición SCRIPTA

Es cierto que hay numerosas obras impresas de Euclides ya que se trata de un autor griego traducido al latín y después al árabe a través de la Escuela de Toledo, llegando después al castellano. La Universidad cuenta con varias de ellas, pero el que puede ser considerado como “tesoro” de la Biblioteca es un manuscrito del s. XIII, lo que puede considerarse, según Margarita Becedas (directora de la Biblioteca), una isla en una época en la que los manuscritos eran fundamentalmente religiosos.

Es la obra del que está considerado padre de la geometría y su estudio era fundamental para acceder a la Cátedra de Astronomía y Matemáticas.

‘Elementa’ es su texto más conocido ya que recoge los principales conocimientos transmitidos por Euclides. Se trata de un manuscrito bien ejecutado, escrito sobre pergamino, en letra gótica libraria para el texto y comienzos de libros adornados con iniciales iluminadas con oro, tintas de varios colores y motivos zoomórficos, mientras que los capítulos cuentan con iniciales lombardas que alternan en rojo y azul. Destacan los perfectos dibujos geométricos pintados en los grandes márgenes del libro. Toda una obra de arte.

Elementa geométrica. Euclides
Detalle de la obra

Y aunque no hay una mención clara de su procedencia, las antiguas signaturas hacen pensar que perteneció  al Convento de San Esteban de Salamanca (dominicos). En un documento rubricado por el bibliotecario Domingo Doncel en 1857 se dice que algunos libros de colegios y dominicos fueron depositados en la Biblioteca Universitaria. Este parece ser uno de ellos.


La disciplina de las Matemáticas estuvo unida a la Astrología hasta finales del siglo XVIII y el autor explicado por excelencia fue Euclides: “En la cathedra de Mathematicas el primero año leanse en los ochos meses de la geometria los seys libros primeros de Euclides”

Las cátedras de Medicina y Derecho sufrieron un importante cambio en 1771 con el Plan de estudios de Carlos III, pero la de Matemáticas no consiguió avanzar ni incluir a nombres como Descartes o Newton. La modernización se produjo en 1777 cuando accedió a ella Juan Justo García, quien fue el primer matemático moderno de la Universidad de Salamanca, según el estudioso de la materia Norberto Cuesta Dutari. De él destaca una obra publicada en Madrid de la que la Universidad tiene cuatro ejemplares, el último incorporado hace un año gracias a una donación particular. Se trata de la obra “Elementos de aritmética, geometría y álgebra” (Madrid, 1782)

Euclides Elementa. Newton. Descartes

Publicado en La Gaceta (17/11/2018). Tesoros de la Biblioteca Histórica

El libro antiguo japonés

Leyendo en edo: breve guía sobre el libro antiguo japonés

José Luis Gonzalo Sánchez-Molero. Leyendo en edo: breve guía sobre el libro antiguo japonés. Madrid : Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 2013. 166 p.: il.(Colección: Serie 23 de abril). eISBN: 978-84-00-09661-8.
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Resumen:

¿Cómo surgió la escritura en Japón? Parece que sus orígenes debemos buscarlos en China, unos cinco mil años antes de Cristo. ¿Cómo llego a Japón? ¿Se convirtió la escritura en un privilegio de élite? ¿Por qué realizar la escritura de derecha a izquierda? ¿Qué materiales se emplearon para escribir? ¿Qué caligrafía, formatos y técnicas de impresión se desarrollaron? Todas estas preguntas y muchas más, contadas con un estilo ameno, en el que se entremezclan también leyendas y tradiciones, tienen respuesta en este delicioso volumen sobre el libro japonés antiguo.

Samurai escribiendo
Samurai escribiendo, con su suzuribako al lado. Grabado xilográfico japonés. Hoja suelta de un ejemplar de la Historia de los 47 ronins (1862). 18×12  cm. Utagawa Kunisada (1786 – 1865)

Realidad virtual : experiencia inmersiva en la Biblioteca Histórica de la Usal

«Omnium scientiarum prínceps Salmantica docet». Una experiencia inmersiva en 360º.


Documentos audiovisuales sobre “La producción de ideas científicas en la Salamanca del Renacimiento (Escuela de Salamanca)”, que han sido grabados en varios formatos: de forma tradicional (subtitulados al inglés) y en Realidad Virtual (360º).

CANAL DONDE ESTÁN TODOS. LINEALES Y 360º 


Los vídeos son el resultado de un proyecto de investigación financiado por la Fundación “Memoria de D. Samuel Solórzano Barruso”. bajo el título: “Estudio piloto sobre el empleo de la Realidad Virtual como nueva herramienta para la difusión y promoción inmersiva del VIII Centenario de la Universidad de Salamanca”. Dicho proyecto centra su tema objeto de estudio en la Realidad Virtual, como nuevo formato audiovisual inmersivo. A partir del planteamiento de los usos que puede adoptar esta nueva tecnología la citada investigación hace hincapié en el conocimiento de la RV como una nueva herramienta efectiva para el desarrollo del periodismo de marca y que por lo tanto serviría de forma muy eficaz a la la hora de difundir y promocionar la imagen e identidad de marca del VIII Centenario de la Universidad de Salamanca.

El proyecto ha sido coordinado por la profesora de la Usal, Maribel R.Fidalgo como IP del proyecto y ha contado con los siguientes miembros dentro del equipo investigador: Mª Begoña Gutiérrez, Javier Herrero, Elena Calvo, Lucía Jiménez, Adriana Paíno y Yanira Ruiz. (Facultad de Ciencias Sociales)

Este proyecto ha contado con la participación de Ana Mª Carabias profesora de Historia Moderna de la Usal y Margarita Becedas, directora de la Biblioteca Histórica de la Usal. Asimismo, se ha contado con la participación técnica de Yipikayei Producciones. Por último, se ha realizado una colaboración con la universidad americana Wake Forest University, que ha realizado el subtitulado al inglés de dichos vídeos.

El renacer de la arquitectura romana.

La Biblioteca General Histórica cuenta con una amplia y rica colección de libros de arquitectura. Oscar Lilao (jefe de Fondo Antiguo) explica que en una ciudad como Salamanca había numerosos arquitectos, artesanos y orfebres que trabajaban la piedra o los metales pero que tenían también inquietudes intelectuales lo que les llevó a tener en sus bibliotecas algunas de las obras de los autores clásicos que les servían de modelo, de forma que estos ejemplares  no estuvieran sólo en la Universidad, sino también en los diferentes colegios y conventos de la ciudad. Eso explica los numerosos ejemplares que atesora la Universidad de arquitectura, pero también de ingeniería militar con planos que recogen, por ejemplo la forma de estrella de la muralla de Ciudad Rodrigo o del Fuerte de la Concepción.

Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca
Primera edición del primer tratado escrito en lengua romance sobre arquitectura clásica.

Entre estos constructores que combinaban saberes teóricos y prácticos está Juan del Ribero Rada, autor del Pórtico del Convento de San Esteban, o el jesuita Pedro Mato, creador de la cúpula de la iglesia de la Clerecía, así como del cuerpo central del templo y Diego de Sagredo, autor de gran importancia en el Renacimiento, principalmente por su obra “Medidas del Romano”, primer libro en lengua vulgar, fuera de la Italia del Renacimiento, sobre la arquitectura clásica.

En la Biblioteca se conserva la primera edición de la obra publicada en Toledo en 1526. Son muy escasos los ejemplares de esta primera edición, lo que la hace aún más especial. 

Puede considerarse la primera obra sobre este tema en España y en castellano, lo que Margarita Becedas (directora de la Biblioteca Histórica) considera como la intención del autor por difundir su texto al mayor número posible de personas, no sólo a la academia. Destacan además los bellos grabados con los que Sagredo ilumina los conocimientos teóricos, con detalles de los edificios, asemejándose en gran medida a un manual actual de Historia del Arte, básico y manejable para los maestros de cantería y los arquitectos, pero también para los oficiales o maestros de obra que no siempre seguían las proporciones romanas. Su tratado de arquitectura está escrito al modo erasmista, en forma de diálogo (entre Tampeso y León Picardo). Fue publicado por mecenazgo del arzobispo  Fonseca, a quien está dedicada.

Proporciones del cuerpo humano en arquitectura
Entablamento a base de molduras y Proporciones del cuerpo humano

Cuando se habla de arquitectura clásica una de las obras fundamentales del Renacimiento es “De Architectura”, el tratado más antiguo sobre el conocimiento arquitectónico, obra de Marco Vitruvio Polión. 

Vitruvio es la fuente de Sagredo, pero “Medidas del Romano” no es una mera traducción del autor clásico, sino que el arquitecto español pretendía ir más allá y corregir el modo de trabajar de algunos orfebres poniendo el acento en las medidas romanas. Así, no se trata de explicar cómo se construyen los edificios, sino que el objetivo del libro son los elementos de carácter más decorativo, como las columnas y sus ornamentos. 

Merece la pena destacar así mismo la primera edición ilustrada de Vitruvio comentada por Giovanni Giocondo (Venecia, 1511) , fraile dominico y arquitecto. En su libro “La arquitectura elocuente” Felipe Pereda cita un plano incluido en dicha obra, que pudo ser el modelo de la casa romana a la que se asemeja el edificio de las Escuelas Mayores de la Universidad de Salamanca antes de que se levantara la segunda planta: un zaguán, un patio central y, alrededor de él, las estancias y dos patios exteriores.

Diego de Sagredo. "Medidas del Romano", 1526


Fuente: LA GACETA (27/10/2018): Tesoros de la Biblioteca Histórica

El cielo de Salamanca

El Tribunal Supremo ha ordenado a entregar a la Universidad de Salamanca dos sinopias pertenecientes al ‘Cielo de Salamanca’, que un particular compró en 1990 al heredero del restaurador de la bóveda de la antigua biblioteca universitaria que tras realizar su trabajo en 1950 no devolvió dichos dibujos. El alto tribunal confirma que estas obras pictóricas del pintor Fernando Gallego y que datan del siglo XV son de carácter público.

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La Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, en una sentencia del pasado 17 de octubre, ha ratificado la resolución de la Audiencia Provincial de Madrid dictó el 2 de diciembre de 2015, en la que se obligó a Jordi Puyol Ferrusola (no es el hijo de Jordi Pujol y Marta Ferrusola pese a la coincidencia) a devolver las sinopias –dibujo preparatorio en la pintura mural– que representan las constelaciones ‘Leo’ y ‘Centauro’ (también denominada “Phyliride”).

Estos dos dibujos se encuentran en 1950 cuando la Universidad de Salamanca encarga a José Gudiol Ricart la restauración de la pintura mural ‘Cielo de Salamanca’ debido a su mal estado. Un proyecto que se hace con la conformidad del Ministerio de Educación, que se comprometió a sufragar los costes, y con el visto bueno de la Junta Provincial de Monumentos Histórico y Artísticos, pues en 1931 la Universidad de Salamanca recibió esta condición, perteneciente al Tesoro Artístico Nacional.

Según relatan los hechos probados de la sentencia, el restaurador concluyó su trabajo pero nunca devolvió los dibujos preparatorios arrancados, pues las “poseyó” hasta su fallecimiento en 16 de marzo de 1985. Después, las sinopias fueron expuestas en la Galería Subex, propiedad de su hijo, que finalmente vendió a un tercero en 1990 por ocho millones de pesetas.

Las obras continuaron siendo mostradas al público hasta principios del año 2000, ya que las cedió a dicha galería y “al parecer no fueron compradas por la Universidad de Salamanca por falta de fondos, pese a estar interesada“, afirma los hechos probados. Pero finalmente, sí han sido reclamadas atendiendo a la acción publiciana, una acción del Derecho romano que protege un bien, es decir, la Universidad considera que tiene más derecho a la propiedad de las sinopias que un particular.

Ahora el Supremo confirma la decisión de la Audiencia Provincial de Madrid y recalca que ‘Leo’ y ‘Centauro’ son “un objeto fuera del comercio” y por tanto su propiedad no es de la persona que las adquirió en 1990, sino que es “de carácter público“. Es más, los magistrados explican que las edificaciones de la Universidad recibieron la consideración de Monumento Histórico y Artístico y, por tanto, también sus bienes inmuebles. En este sentido, destaca que esta condición no queda “desnaturalizada” en los dibujos “por el hecho de su separación para su restauración“.


FUENTE: El Norte de Castilla

El fondo procedente de la Casa de Osuna.

Dado el interés que tiene para la colección de nuestra biblioteca histórica de la Universidad de Salamanca el fondo procedente de la Casa de Osuna, nos parece útil para los lectores de nuestro blog remitir a esta entrada de la Biblioteca Nacional de España. (Entrada en la BNE)

IH/9187/5, [Retrato de Mariano Téllez Girón y Beaufort] Llanta
Retrato de Mariano Téllez Girón y Beaufort

El título de duque de Osuna fue concedido en 1562 a Pedro Girón de la Cueva, V conde de Ureña. A partir de ese momento la casa de Osuna irá incorporando otros títulos nobiliarios, como el marquesado de Peñafiel, los ducados de Arcos, Béjar, Benavente y Gandía, el ducado de Medina de Rioseco y también el importante ducado del Infantado.

En 1882 fallecía el XII Duque de Osuna, Mariano Téllez-Girón y Beaufort Spontin, último titular de la casa, cuyo legendario tren de vida llegó al extremo de poner fin a una de las más notables fortunas de la época.

A la muerte de Mariano Téllez-Girón, ante el temor de que la rica biblioteca nobiliaria se dispersara e incluso saliera del país, Menéndez Pelayo redactó un informe y propuso al Estado español adquirir la colección, proponiendo incluso una distribución de los fondos: para la Biblioteca Nacional los manuscritos y cualquier libro impreso del que ésta careciera de ejemplares; para las bibliotecas del Congreso y del Senado los de contenido político y análogos; los demás se repartirían entre las Bibliotecas públicas.

Los hitos cronológicos de esta historia pueden resumirse así: la ley por la que el Estado adquiere la biblioteca data de agosto de 1884. En 1886 se concreta el proceso de distribución entre otras bibliotecas de los libros que no habían pasado a engrosar la colección de la Biblioteca Nacional. Según los datos aportados por Peñalver, que podrían hacerse extensivos a las demás bibliotecas universitarias, en diciembre de 1888 se reciben en la Universidad de Sevilla las galeradas con los listados de libros para proceder a su selección. Entre 1891 y 1892 los libros se encontrarían ya en las diferentes bibliotecas.