Apadrina un libro.

La Red de Bibliotecas Franciscanas de la provincia de Santiago presentó hace unos días su nueva web  para poner en valor un patrimonio documental que se enmarca dentro de la apuesta que se realizó hace menos de dos años de volver a abrir las puertas de la biblioteca y acercarla a los investigadores y a todos los interesados en el libro antiguo. Se fundó en el monasterio de Santiago en el siglo XIII  y hoy atesora   más de 100.000 libros, de los cuales 80.000 pertenecen al fondo antiguo, que abarca desde el siglo XVI al XVIII, y con 72 incunables.

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Red de Bibliotecas Franciscanas de la Provincia de Santiago

En ella se pueden buscar los libros que figuran en el catálogo informatizado que depende de la Red de Bibliotecas de Galicia, así como consultar las normas de la biblioteca, la forma en la que se pueden pedir libros para exposiciones y la posibilidad de realizar actos en la instalación.

También se puede solicitar cita a través de la web, tanto para la consulta de libros del fondo antiguo como del actual, un procedimiento que también sirve como mecanismo de consulta. Asimismo, se puede solicitar participar las actividades. En resumen, se trata sin duda de una web innovadora dentro del mundo de las bibliotecas que lo irá siendo a medida que la Biblioteca Franciscana siga creciendo.

Uno de los proyectos que desarrolla es: APADRINA UN LIBRO,  con el fin de cofinanciar la restauración de libros que se encuentran en un mal estado de conservación, por el módico precio de 5€ anuales para ayudar a conservar y a desenvolver las actuaciones que se realicen en el libro antiguo.

Apadrinar un libro
APADRINA UN LIBRO

Las personas que quieran apadrinar un libro recibirán fotografías del proceso que están desarrollando nuestros profesionales y se les mostrará el resultado final. Además de venir a conocer el resultado podrán conocer la Biblioteca de manera particular.


La Red de Bibliotecas Franciscanas de la Provincia de Santiago la conforman todas las bibliotecas conventuales, de colegios y centros de estudio de la Provincia Franciscana de Santiago, que actualmente abarca los territorios de Galicia, Asturias, Castilla, Salamanca, Palencia y la custodia de Venezuela.

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Los mapas de Georg Wilhelm Schimper sobre Etiopía

Etiopía es el producto de un largo proceso histórico, desde el imperio Aksumita hace 2000 años, pasando por la introducción del cristianismo en el siglo IV, la expansión política de varias etnias, el desarrollo artístico de las iglesias rupestres a lo largo de siglos, seguido por la intervención militar portuguesa y la religión católica romana en los siglos XVI y XVII, y finalmente la unificación del país bajo el emperador Tewodros II (reinó en 1855-1868).

Los europeos han viajado por el país y han escrito sobre sus experiencias añadiendo a este conocimiento geográfico mapas de las rutas de sus viajes, como el escocés James Bruce, que publicó su relato en 1790. En la Europa del siglo XIX, la creciente importancia de la geografía como disciplina académica llevó a muchos viajeros a crear mapas, que a veces complementaron con potentes historias de las tierras, los turbulentos tiempos políticos y las costumbres y tradiciones de las poblaciones.

Uno de esos viajeros fue el botánico alemán Georg Wilhelm Schimper (1804-1878), que vivió y trabajó en Etiopía desde 1838 hasta su muerte en 1878. Fue testigo de trastornos y guerras, la coronación del emperador Tewodros II en 1855, se casó y tuvo hijos con mujeres etíopes, pero lo más notable es que recorrió el país para investigar la flora del país. Él envió los especímenes botánicos secos de vuelta a Alemania y Francia y se ganaba la vida gracias a la cortesía de asociaciones de viajes como la Reiseverein de Esslingen, que adelantó dinero a Schimper y lo recuperó de la venta de sus especímenes de plantas secas a los herbarios europeos.

Cuando estos ingresos se agotaron, tuvo la suerte de ser nombrado administrador regional en Enticho, en el norte de Etiopía, hasta 1855. En la década de 1860 se dedicó a algo totalmente nuevo: debido a su conocimiento detallado de la vida vegetal en varias regiones, dependiente como estaba de los diferentes suelos y formaciones rocosas, procedió a integrar la información geológica en los mapas que él mismo dibujó, acompañando los mapas con abundantes y detalladas observaciones botánicas, geológicas y geográficas.

Georg Wilhelm Schimper en Abysinia

Elaboró cuatro mapas manuscritos, que obran en poder de la Biblioteca Británica en Add. MS 28506. Los mapas y los comentarios de Andreas Gestrich, Dorothea McEwan y Stefan Hanß han sido publicados por el Instituto Histórico Alemán de Londres y están disponibles en línea. La base de datos presenta 221 folios de las páginas originales alemanas, transcritas en alemán moderno y traducidas al inglés, con una bibliografía y biografía totalmente anotadas de Schimper.

ACCEDER A George Wilhelm Schimper en Abisinia

Schimper3

“Dioscórides”, la gran obra sobre farmacología.

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Acceso a la Edición interactiva

Es momento de adentrarse en las propiedades de las plantas y en la belleza de la literatura.

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Dioscórides Pedaneo

Pedanio (o Pedacio) Dioscórides fue un médico, farmacólogo y botánico de la antigua Grecia. Su obra “De Materia Médica” se convirtió en un manual de referencia en la Edad Media y el Renacimiento. Ese manuscrito del “Dioscórides” protagoniza este reportaje, un repaso por la historia de un personaje fundamental en la concepción de la farmacopea y a la vez por ser una obra de gran belleza.

Del siglo I d.C., hay quien asegura que Dioscórides pudo trabajar a las órdenes de Nerón, conocido emperador romano. En “De Materia Medica”, este naturalista, probablemente médico militar, plasmó su amplio saber farmacológico centrado en el uso médico de las plantas, pero no solo, ya que en los cinco capítulos en los que se divide el libro se describen cerca de 600 plantas medicinales, 90 minerales y 30 sustancias procedentes de animales venenosos. Además, acompañando al texto hay detallados dibujos coloreados que ilustran los apuntes que hace el autor sobre su cultivo y propiedades curativas, pero también afrodisíacas e incluso mágicas.

La autoridad de Dioscórides fue tal que la obra se mantuvo como un referente con el paso de los siglos y tuvo un gran auge en la Edad Media, cuando se copió repetidamente. Así lo destaca Margarita Becedas, directora de la Biblioteca General Histórica, donde se custodia un manuscrito del “Dioscórides ” del siglo XV escrito en griego como el original. 

Entre los Dioscórides de la Biblioteca Histórica de la Universidad de Salamanca, se encuentran un manuscrito, la edición incunable de Aldo Manuzio y una traducción castellana de Andrés Laguna.

Lo cierto es que hay otras copias posteriores en latín y también en castellano, lo que demuestra que el contenido de la obra estuvo vigente mucho tiempo, aunque en algunas copias se incluyeron correcciones y comentarios. En el caso del manuscrito de Salamanca se acompaña de algunos tratados de Galeno.

El “Dioscórides” no necesita presentación, pero la copia de Salamanca no es un manuscrito al uso. Está elaborado en papel de gran calidad, muestra de ello es que el colorido de los numerosos dibujos en los márgenes de las páginas se conservan en perfecto estado. La investigadora Teresa Martínez Manzano defiende que fue Juan de Corona (Juan Mosco) quien copió la obra a finales del siglo XV, probablemente en Corfú, isla griega del mar Jónico muy vinculada al poder veneciano. Además, se considera que el manuscrito que atesora la Biblioteca Histórica fue consultado por Aldo Manuzio para la elaboración de la primera edición impresa, también en griego, en el año 1499.

Otra de las cualidades a destacar del texto de Salamanca es su elegante caligrafía, líneas uniformes y amplios márgenes que, en este caso, no se utilizaron para realizar anotaciones. Lo que, según comenta Óscar Lilao, jefe del Fondo Antiguo de la Biblioteca General Histórica, no significa que no fuese utilizado, sino que por su belleza, quien lo consultó prefirió no apuntar nada. Pero no hay que equivocarse, pese a su gran belleza, no fue una copia de lujo, sino un libro para su estudio.

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¿Y cómo llegó a Salamanca?

Procede del Colegio de San Bartolomé, sin embargo, no hay constancia de en qué momento llegó, ya que no está en los inventarios de la época de Anaya porque es posterior, pero tampoco en otro posterior de 1550 que se conserva. La propuesta de Teresa Martínez Manzano, experta en el fondo griego manuscrito, es que pudo ser donado por un colegial, Francisco Mendoza y Bobadilla, que fue obispo de Burgos y estuvo mucho tiempo en Italia, como embajador de Carlos V, y aprovechó los viajes para adquirir manuscritos o copiarlos. En este sentido, Óscar Lilao recuerda que buena parte del fondo antiguo griego que se conserva en Europa fue gracias a esa práctica por los eruditos que se traen las obras de Oriente a Occidente, de hecho así se formó la valiosa colección griega que atesora la Biblioteca de El Escorial.

No destaca esta obra por ser única. La trasmisión manuscrita del texto de Dioscórides fue enorme, como sucede con las obras de grades autores, como Aristóteles, que fueron muy difundidas en la Edad Media. De hecho, en la Biblioteca Histórica del Estudio está uno de los manuscritos más bellos del “Dioscórides”, pero también presume de contar en su fondo con dos ejemplares del incunable de Aldo Manuzio, uno de ellos propiedad de Hernán Núñez, el Pinciano, anotado de principio a fin. “Un dato de riqueza de nuestra Biblioteca”, apunta Margarita Becedas.

Por su influencia el “Dioscórides”, no sólo se tradujo muy pronto al latín, sino que también al castellano, lo que sucedió en el siglo XVI. Andrés Laguna, un médico humanista de la época, fue el que llevó a cabo esta importante traducción que supuso, además, un gran paso para el desarrollo del vocabulario científico en lengua castellana. La primera edición se publicó en Amberes en 1555 pero la importancia de la obra, y de su traducción al castellano por Laguna, fue tal que se imprimieron 22 ediciones hasta finales del siglo XVIII y entre ellas hay cuatro salmantinas del siglo XVI. También la Biblioteca cuenta con copias del texto en castellano.

Pero la historia no termina aquí. Ya en el siglo XXI, se llevaron a cabo ediciones facsimilares de  la obra, primero la Universidad con la colaboración de Caja Duero, y luego la institución académica en solitario (no es facsímil, sino la traducción acompañada de un estudio multidisciplinar) que forma parte de la edición interactiva disponible en la web hhtp://dioscorides.usal.es.

 

Mapa provisional de localidades que tuvieron imprenta incunable

Fuente: Fermín de los Reyes

Mapa provisional que muestra las localidades conocidas que tuvieron imprenta incunable

Este es el mapa provisional que muestra las localidades conocidas que tuvieron imprenta incunable. A los años les faltan signos de interrogación, seguro que hay que revisar datos. Es posible que hubiera más lugares con imprentas, pues contamos con unos 40 incunables de taller desconocido, pero esto es lo que se sabe a día de hoy. De momento, las ciudades con mayor producción son Sevilla y Salamanca, la primera fue Segovia y alguna de las más “raras” son Huete (Cuenca), Coria (Cáceres) o Híjar (Teruel).

 

Textos bizantinos iluminados : Jaharis Byzantine Gospel Lectionary

Jaharis Byzantine Gospel Lectionary  era hasta 2008 un tesoro escondido: un manuscrito casi totalmente desconocido, incluso para los estudiosos. Magníficamente conservado, representa el apogeo de la artesanía de Constantinopla alrededor del año 1100 y es sin duda la obra bizantina más importante que ha llegado a la renombrada colección del Metropolitan Museum of Art desde los donativos de J. Pierpont Morgan en 1917.

 Jaharis Byzantine Lectionary | Byzantine | The Met

Durante más de mil años, desde su fundación en Constantinopla en 330 hasta su caída a los turcos otomanos en 1453, el Imperio Bizantino fue testigo de la creación de obras maestras del arte religioso y secular. Durante la Edad Media Bizantina (siglos IX al XIII), uno de los períodos más grandes del arte bizantino, manuscritos exquisitamente iluminados y espléndidos objetos tallados en marfil, mármol y piedras preciosas, o trabajados en oro, plata y esmalte, mostraron la calidad de las obras creadas para la Iglesia Ortodoxa. En ese momento, los territorios del imperio se extendían desde Grecia y los Balcanes hasta Anatolia, en el este, y desde Siria hasta las tierras de los recién convertidos “Rus” (la actual Ucrania y Rusia), en el norte.

Durante la última década, la excepcional colección del Museo Metropolitano de las artes del mundo bizantino ha sido reubicada en las Galerías de Arte Bizantino Mary and Michael Jaharis y ahora, gracias a la continua generosidad de Mary y Michael Jaharis, el Metropolitano ha adquirido uno de los mejores textos litúrgicos iluminados de la época, el Leccionario Evangélico Jaharis.

Lowden, John. The Jaharis Gospel Lectionary: The Story of a Byzantine Book. New York: MET, 2009. (Acceso a parte de la obra)

En este importante estudio, John Lowden, un destacado experto en manuscritos bizantinos, analiza esta extraordinaria obra dentro del contexto más amplio de la iluminación de libros bizantinos. Traza la historia del leccionario desde su adquisición por el Metropolitano hasta su producción en Constantinopla, pasando por París, Atenas, el Monte Athos y Estambul. A través de un análisis y comparación detallados, acompañados de suntuosas ilustraciones en color del Leccionario del Evangelio de Jaharis y otros manuscritos iluminados estrechamente relacionados, el profesor Lowden muestra que el leccionario fue hecho para ser usado en la iglesia patriarcal de Santa Sofía en Constantinopla -la sede de la Iglesia Ortodoxa y el sitio principal en el que el emperador adoraba- o en una de sus iglesias afiliadas cercanas. Esta publicación altamente legible e innovadora del Leccionario del Evangelio de Jaharis representa una adición importante a nuestro conocimiento de la iluminación bizantina.

 

DMMapp: manuscritos digitalizados disponibles en todo el mundo

DMMapp: ACCESO AQUI

DMMapp (Digitized Medieval Manuscripts App) es una webapp que contiene enlaces a repositorios de manuscritos digitalizados disponibles en todo el mundo. Cada uno de ellos contiene manuscritos medievales que pueden ser consultados gratuitamente. DMMapp está desarrollado por Sexy Codicology Team. DMMapp: ACCESO

 

DMMapp

Actualizaciones de DMMapp

  • La pestaña “Added Resources” está creciendo con nuevos enlaces. A medida que avanza el proyecto, vemos que amplían la información que se proporciona al lado de cada enlace; a diferencia de la pestaña “Digitized Manuscripts”,  los “recursos adicionales” se vinculan a una variedad de contenidos: blogs, colecciones, portales, etc.  
  • Tambien es importante destacar que han optimizado aún más el rendimiento tanto para usuarios de dispositivos móviles como de escritorio, consiguiendo que DMMapp sea cada vez más rápido.
  • Feedback (Botón de comentarios). Mientras usa la aplicación, verá un nuevo botón en la parte inferior. Haga clic en él, y podrá comentar si hay algún problema con enlaces rotos o simplemente hacer comentarios o sugerencias. 
  • Pequeños detalles: una franja azul en la parte superior de la aplicación le mostrará si la aplicación se está cargando o no. También el botón Patron se ha actualizado con un nuevo gráfico.

 

Fuente: Laura Reyes. Grupo Facebook Yo también soy documentalista...

Digitalización de monedas romanas

The Rutgers University Libraries han digitalizado 1.250 monedas de la antigua República Romana, algunas de las cuales datan del comienzo de la acuñación, y justo a tiempo para los Idus de marzo.

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Acceso al portal  Coins

La digitalización de monedas antiguas no es una versión retro de Bitcoin. A través de la colaboración de los estudios clásicos y mediante fotografías de resolución súper alta , el objetivo era poner a disposición de estudiosos y estudiantes vistas multiangulares de estas monedas, algunas de cobre, otras de bronce, plata u oro, todas ellas con fascinantes grabados, protegiendo al mismo tiempo los originales.

Cualquier persona con conexión a Internet puede ahora ampliar y desplazarse gratuitamente por entre las 1.250 monedas digitalizadas a través del portal  Coins (esta cifra se irá ampliando).

Los visitantes de la Biblioteca Alexander en la Rutgers University–New Brunswick  pueden ver varias de las monedas reales, junto con reproducciones de las nuevas imágenes digitales, en una exposición que se inaugura el 23 de marzo en el Scholarly Communication Center.

“Las Bibliotecas, el Departamento de Clásicos y la Escuela de Comunicación e Información colaboraron para que esto ocurriera”, dijo Ronald Jantz, de la Unidad de Servicios Compartidos al Usuario de las Bibliotecas de la Universidad de Rutgers, quien supervisó el proyecto de digitalización.

El grueso del trabajo fue realizado por Rick Hale, un estudiante de doctorado clásico de School of Graduate Studies, cuatro estudiantes de la escuela de biblioteconomía de SC&I, y varios empleados a tiempo parcial de la biblioteca. La digitalización, descripción de las monedas y su carga en el Repositorio Institucional de Rutgers (RUcore) duró unos cuatro años y requirió de mucha paciencia, habilidad, conocimiento de monedas antiguas, tecnología avanzada e improvisación.