El tráfico ilícito de bienes culturales

La lucha contra el tráfico ilícito de Bienes Culturales
Ponencias del curso La lucha contra el tráfico ilícito de bienes culturales, organizado por el Ministerio de Cultura (Madrid, 2006)

ACCEDER AL PDF

El tráfico ilícito de bienes culturales puede presentar diversas formas, involucrar a múltiples partes y tener distintas finalidades dependiendo del contexto geográfico, socioeconómico y político. Por lo tanto, el término “tráfico ilícito de bienes culturales” puede hacer referencia a una gran variedad de prácticas dependiendo de la legislación nacional o internacional en vigor:

  • Robos en museos, bibliotecas, monumentos, sitios religiosos y otros lugares de conservación públicos o privados
  • Excavaciones ilícitas de objetos arqueológicos, incluyendo excavaciones subacuáticas
  • Sustracción de bienes culturales durante conflictos armados u ocupación militar
  • Exportación e importación ilícitas de bienes culturales
  • Transferencia ilegal de propiedad de bienes culturales (venta, compra, asunción de la deuda hipotecaria, intercambio, donación o legado)
  • Producción, intercambio e utilización de documentación falsificada
  • Tráfico de bienes culturales falsos o falsificados

En el caso de España, la cooperación pasa, entre otros factores, por la formación de los cuerpos encargados de combatir o de prevenir el tráfico ilícito. En esta línea y al tratarse de bienes culturales, vuelve a ser el Ministerio de Cultura, o bien en su caso las Consejerías de Cultura de las Autonomías, quien tiene competencias al haber creado los cuerpos técnicos para la custodia y conservación de las colecciones patrimonio del Estado. Estos cuerpos técnicos, los archiveros, bibliotecarios y conservadores de museos, están especialmente formados para reconocer, catalogar, expertizar y valorar los distintos bienes, tareas fundamentales que favorecen y ayudan a la recuperación de dichos bienes.
La idea básica que hasta hace pocos años se ha tenido de estos cuerpos de cultura es la de gente dedicada plenamente a su tarea científica de investigación y catalogación de esos fondos, especialistas poco adecuados para la gestión. Pero actualmente la situación ha cambiado casi radicalmente, y estos cuerpos técnicos suponen el soporte científico al que hay que recurrir para la elaboración de informes que pueden tener consecuencias importantes, como la depuración de responsabilidades o la propia restitución de bienes.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s