Aengus Ward.

Dr. Aengus Ward. University of Birmingham (UK)

Profesor en el Departamento de Lenguas Modernas (Estudios Hispánicos) en la University of Birmingham desde 1994. Enseña literatura española medieval y lengua española y lingüística. Sus intereses de investigación se encuentran en los campos de la historia medieval española y la historiografía, la edición textual, la fonología diacrónica y la sintaxis.

Editor general de Estoria Digital y responsable de las decisiones editoriales. El proyecto de Estoria surge del interés por las crónicas ibéricas medievales y aventuras anteriores en el mundo de la edición textual. Coordinador de la Exposición  Alfonso el Sabio y la Estoria de España, en la que participó la Universidad de Salamanca con fondos de la Biblioteca Histórica. 

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Aengus Ward

MS. 2585. El ARREGLO TOLEDANO

El códice 2585 de la Biblioteca General Histórica de la Universidad de Salamanca (olim Real Biblioteca 1583) contiene el texto de una crónica del siglo quince, conocida por la crítica como el Arreglo toledano de la crónica de 1344. Entre todos los productos de la extensa tradición historiográfica peninsular, y entre todos los manuscritos de la Biblioteca General Histórica, el texto de ms.2585 ha sido considerado un ejemplar humilde y tardío de la cultura medieval. Pero por dos motivos en concreto es un magnífico ejemplo de la textualidad manuscrita. En primer lugar, el texto de la crónica demuestra cómo evolucionaba la historia escrita de España. El origen de nuestro texto se encuentra en la crónica más importante del medioevo peninsular – la Estoria de España de Alfonso el Sabio, compuesta ca. 1272–. De allí, el texto alfonsí fue llevado a Portugal, traducido al portugués y adaptado al contexto luso por el Conde de Barcelos, la Crónica de 1344. En un momento del siglo quince el texto fue re-traducido al castellano, y una versión de este texto –que ya se distancia en su contenido de su abuelo textual la Estoria de España– es el que se encuentra hoy en la BGH. El contenido del códice 2585 es, en teoría, la historia de España de Alfonso el Sabio y, en efecto, la narración que encontramos en el manuscrito corre desde los orígenes legendarios de España hasta el siglo trece. Pero aquí también encontramos toda una serie de adiciones y expansiones a la narración del Rey Sabio; la gran mayoría de ellas proceden de la épica. Es, por tanto, un ejemplo excelente de la paulatina ficcionalización de la historia, en la que el lector encontrará detalles legendarios sobre las figuras de la historia española. Buen ejemplo de ello es la narración del rey Rodrigo. Casi por primera vez en la historiografía medieval, el Arreglo toledano nos cuenta sin evitar detalles cómo la lujuria del rey le llevó a violar a la Cava, hija del conde Julián, lo que conduciría en su momento a la pérdida de España.

Pero al lado de ser buen ejemplo de la evolución de la historia escrita (y la ficción), el códice 2585 tiene otra curiosidad. La crónica se llama “toledana” por la constante adición de referencias a la ciudad de Toledo y su comunidad judía, lo que ha llevado la crítica a suponer que su composición fue obra de un converso judío de dicha ciudad en la segunda mitad del siglo quince. El códice salmantino está numerado con números árabes, y por ello y por cierta discontinuidad en la narración, sabemos que sufre algunas lagunas, una de las cuales, entre los folios 23 y 42, es bastante amplia. Si fuera un ejemplo único no sabríamos qué contenían los folios perdidos. Pero el manuscrito 7594 de la Biblioteca Nacional de España contiene el mismo texto. El cotejo de los dos manuscritos revela que las lagunas del manuscrito de Salamanca corresponden a referencias a la comunidad judía de Toledo. Es más, la gran laguna del principio del manuscrito es una descripción de esa comunidad y su comunicación con sus correligionistas de Jerusalén. Uno de los más notables detalles de esos pasajes es la afirmación de que la comunidad judía de Toledo había estado en la ciudad antes de Cristo, lo que le exime de toda responsabilidad en la muerte de Jesús. De su ausencia en el códice de Salamanca se deduce que los folios perdidos no faltan por azar, sino que en un momento dado fueron sustraídos del manuscrito por un lector que no podía aceptar los elogios de los judíos de Toledo.

El manuscrito 2585, a pesar de parecer un producto humilde de una historiografía ya en decadencia, nos muestra no solo cómo se escribía y re-escribía la historia medieval sino también cómo esa historia seguía teniendo relevancia en la época moderna, hasta el punto de que uno de sus lectores lo mutiló en lugar de dejar intacta una historia que no podía aceptar.

Detalles ya publicados en Aengus Ward, “El Arreglo toledano de la Crónica de 1344: Antiguas tradiciones y nuevos usos”, in Aengus Ward ed. Teoría y práctica de la historiografía hispánica medieval (Birmingham: Birmingham University Press, 2000),  p. 59-79.
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